Archive for » 2008 «

Domingo, Noviembre 30th, 2008 | Author: admin

 (LA INVASIÓN DE EUROPA-EL ASALTO A LAS PLAYAS DE FRANCIA)

 

COMIENZA LA INVASIÓN

 

El 6 de junio de 1944, daría comienzo el mayor desembarco anfibio militar de la historia. Decenas de miles de hombres en sus lanchas de desembarco se acercan las playas de Francia, la neblina provocada por la artillería naval y el bombardeo de los aviones, convertirían las playas de Normandía en una duda inesperada, de lo que se iban a encontrar los solados aliados. Para los hombres de las cinco divisiones de  asalto, esas primeras horas del Día-D fueron momentos de muerte, miedo y valor. Las playas se convirtieron en un auténtico caos en hombres, vehículos y barcazas de desembarco. Todo ello, sumado a la mala mar que hace zozobrar las lanchas, a los nervios de los hombres que van a enfrentarse a una muerte segura, y para muchos de ellos aquellas playas, hoy desoladas, antaño, protagonistas de una de las mayores batallas de la historia, se convertirían en su tumba.

 

El desembarco aliado de 1944 pudo haber acabado en desastre. Winston Churchill pensaba que el 6 de junio amanecería con una gran catástrofe, con miles de bajas y Eisenhower preparó un breve discurso para anunciar que la empresa había fracasado. Durante la batalla de Normandía volvieron a enfrentarse los dos hombres que había rivalizado en el combate durante las batallas en el Norte de África, Rommel y Montgomery. Pero será el alemán quien acierte con el calificativo que merece la fecha. Rommel dijo a su ayudante, el capitán Lang, el 22 de abril de 1944:

 

“Créame Lang, las primeras veinticuatro horas de la invasión serán decisivas…de su resultado depende el destino de Alemania. Tanto para los aliados, como para nosotros, será el día más largo”

 

Los americanos planearon una operación moderna con métodos modernos; aquí radica el éxito del Día-D, frente al orden alemán, la aparente improvisación norteamericana. En estos momentos aparece en escena el general George S. Patton, el de la bofetada en Sicilia, hombre temperamental, que crea otro conflicto. En una reunión en Londres donde casi todos los asistentes eran británicos, (mujeres del síndico feminista) lanzó

la teoría de que una vez lograda la victoria, EEUU y Gran Bretaña tenían que unirse irremediablemente para dominar al mundo. En realidad, los oyentes sacan la conclusión de que será Norteamérica la única potencia que quede en pie. Tras una serie de reclamaciones e intervenciones de la Secretaria de Estado de los EEUU, que sólo la tenacidad y la confianza de Eisenhower en Patton logran acallar el gran revuelo. Incluso una vez derrotada Alemania y firmado el armisticio, Patton mencionó a Bradley la posibilidad de devolver las armas a los alemanes y luchar contra el amenazante Ejército Rojo; incluso por su cuenta se negó a desarmar a un Regimiento de Panzergrenadier de las SS y los mantuvo como su guardia personal entrenándoles y manteniéndoles a punto, en el castillo de Frünstenberg, en Alemania, donde Patton se alojaba. En Principio, la Operación Overlord era de muy limitados alcances: poner pie en el continente y destruir al ejército alemán. Eisenhower plantea la cuestión en términos mucho más amplios. Es preciso destruir al enemigo en sus centros vitales que son, por una parte la zona industrial del Ruhr, y por otra, la cuenca del Sarre. El avance en una sólo dirección, el ataque frontal, no decidiría la batalla por muchas y graves pérdidas que sufriera el enemigo. Se impone, por tanto, un frente móvil que permita aprovechar cuanto antes las puertas de Bélgica, liberar Francia, cruzar el Rin y eliminar o eludir el paso de la línea Sigfrido. Tras largas discusiones fue aprobado el siguiente esquema general de la invasión:

 

a)      Desembarco en algún punto de Normandía.

b)      Plantear la batalla decisiva en la región de Normandia-Bretaña y romper el cerco enemigo. La dirección táctica de estas dos primeras fases recaería sobre el general Montgomery.

c)      Persecución del enemigo sobre un amplio frente. Los dos Grupos de Ejército, encomendado al de la izquierda la conquista de los puertos, llegar a la frontera alemana y amenazar el Ruhr, y al de la derecha, el enlace con las fuerzas que invadirían Francia desde el sur. (Operación Dragón, VI Cuerpo de Ejército USA y II Cuerpo de Ejército de la Francia Libre, los cuales estarían encuadrados en el VII Ejército, bajo el mando del general Alexander M. Pacht.)

d)      Creación de una base a lo largo de la frontera occidental de Alemania, para asegurar la posesión de los puertos belgas y los del Mediterráneo.

e)      Mantener una constante ofensiva para desgastar al enemigo y dar lugar a la concentración de fuerzas para la batalla final.

f)        Destrucción del enemigo al Oeste del Rin y creación de cabezas de puente en su otra orilla.

g)      Ataque final de doble franqueo del Ruhr, con avance inmediato a través de Alemania

h)      Aniquilamiento total de Alemania.

 

Quedaba por elegir la fecha inicial de la ofensiva. En la conferencia de Teherán, Roosevelt y Churchill prometieron a Stalin que se llevaría a efecto en el curso del mes de mayo, fecha dada un tanto a la ligera para acallar los apremios del dictador rojo.

 

PLAN DE TRANSPORTES

 

Tanto Harris de la RAF como Spaatz de la USAAF, no estaban de acuerdo con el “Plan de Transportes”, y sólo cooperarían si lo ordenaban los jefes supremos. El aumento de 3 a 5 divisiones se hizo posible gracias a que el SHAEFF (Cuartel General Supremo de la Fuerza Expedicionaria Aliada) logró convencer a los jefes del Estado Mayor Combinado para que se aumentase el número de embarcaciones de desembarco, de 3.000 a 4.000. Tal incremento no solo obligaba a posponer la fecha del Día D, para conseguir otro mes de producción de embarcaciones de desembarco, sino que también se posponía un mes más la tan proyectada invasión de Francia. Pero el aumento de las tropas también afecto a los paracaidistas, ya que de las dos brigadas se utilizarían finalmente dos divisiones norteamericanas (82º y la 101º) y una británica (6º aerotransportada). Finalmente el proyecto se presentó el 15 de mayo de 1944 a manos de Montgomery, en la St. Paul School de Londres. Cuatro mil embarcaciones transportarían hombres, tanques y armamento desde los puertos de la costa del sur de Inglaterra. La fuerza naval estaría compuesta por unos 700 buques de guerra, aunque tan sólo 344 participarían directamente en la escolta y en el bombardeo naval de la costa. La fuerza aérea estaría formada por 5.212 bombarderos, 5.847 cazas y 4.907 planeadores y aviones de transporte. Aproximadamente más de  16.000 aviones. Entre pilotos y tripulantes estaríamos hablando de unos casi 60.000 hombres de las fuerzas aéreas de la RAF y la USAAF.  Los tanques tipo “Doble conducción”, carros de combate anfibios, estaban provistos de unas carcasas de madera que les permitían flotar, y de dos hélices situadas en la parte trasera. Aunque no superaban una velocidad en el mar de más de 6 km/h, los británicos y norteamericanos se sentirían muy satisfechos de saber que contarían en el primer desembarco con apoyo de los carros. Los tanques protegerían la primera oleada de desembarco en las playas asignadas a británicos y canadienses, a fin de enfrentarse a los posibles blindados y focos de resistencia alemanes que hubieran sobrevivido a los bombardeos navales. Para el Día D+1 los aliados debían controlar Caen, Bayeux y St. Lô, por ese orden de importancia, mientras que las cuatro cabezas de playa orientales; Sword, Gold, Juno y Omaha, deberían quedar conectadas entre sí. Esto dejaría a los americanos de la playa de Utah, en el punto más alejado del estuario del Vire, aislados pero protegidos por un cuerpo de paracaidistas. El objetivo de los americanos era avanzar hacia el norte para limpiar la península de Cherbourg, proporcionando así a los invasores un puerto vital para sus suministros. Los factores predominantes eran la pleamar, para que la primera oleada de embarcaciones pudiera llegar a las playas y dejarlas limpias de obstáculos para las sucesivas oleadas y la luna llena para que pudiesen llevarse a cabo los lanzamientos de paracaidistas.  

 

Los generales alemanes no querían admitir el hecho de la invasión. La guerra ha cambiado de signo: los aliados están a las puertas de Roma, los Balcanes arden en luchas civiles y en Rusia acaba de perderse Crimea. El 20 de marzo Hitler ha reunido a los jefes supremos de los tres Ejércitos para lanzarles una arenga. Las palabras del Führer a su Estado Mayor fueron las siguientes:

 

Es evidente que habrá de producirse un desembarco angloamericano en el Oeste—Ahora bien, no sabemos donde ni cuando. Tampoco es posible establecer conjeturas razonadas. Las concentraciones de buques que se observen no deben ser tomadas como síntoma de que la elección haya recaído sobre un sector determinado. Las zonas más favorables, y por consiguiente las más amenazadoras, son las dos penínsulas occidentales de Cherburgo y Brest, que ofrecen tentadoras posibilidades para establecer una cabeza de puente. La operación de desembarco no podrá prolongarse, desde ningún concepto, más allá de unas horas o todo lo más, días, como demuestra el ejemplo de Dieppe. Una vez rechazado, el enemigo no repetirá su tentativa. Dejando aparte el número de bajas sufridas, necesitará varios meses para un segundo intento. Con todo, no es éste el único factor que lo impida, sino también el rudo golpe sufrido en la moral de sus tropas y mandos. De momento impedirá la reelección de Roosevelt, el cual podrá considerarse afortunado si termina en una cárcel. Lo más importante para el enemigo consiste en conquistar un puerto que le permita desembarcar en la mayor escala. Solamente esto confiere ya una importancia capital a las costas occidentales y a sus puertos. Se han cursado órdenes para que se les considere Fortalezas , cuyo jefe quede responsable de la buena marcha de los tres servicios y haga la fortaleza inexpugnable.”

 

Otro factor importante es que ninguno de los mandos supremos del sector occidental, excepto Rommel, comprendía la guerra moderna ni la táctica de los aliados. Eran combatientes de la “guerra relámpago” y del frente ruso, pero nunca habían medido sus fuerzas con los generales angloamericanos. Tan pronto como el Cuartel General del XV Ejército opta por la segunda estrofa de Verlaine lo comunica al comandante general, a los gobernadores militares de Bélgica, Francia, al Grupo de Ejércitos B, al Alto Estado Mayor y al cuartel General del Führer. Son las 22:15h. (hora alemana) del día 5 de junio. Pero hay que advertir que antes, durante y después del desembarco la Resistencia francesa tuvo un papel importante y decisivo en las operaciones de sabotaje. Días antes del desembarco la Resistencia había recibido órdenes de escuchar la BBC en determinados días 1,2,15 y 16 de cada mes; centenares y centenares de mensajes instruyen a los diversos grupos: “Mañana la melaza dará coñac”, “la flecha se inca en el acero”, “Sabina ha cogido paperas”, “Juan tiene largo el bigote”, “la guerra de Troya no dará lugar” etc…  el almirante Canaris, jefe del Servicio Secreto alemán, el Abwer, notificó al Alto Mando durante el mes de enero, que durante los meses anteriores al Día-D los aliados transmitirían centenares de frases, deliberadamente redactadas para confundir a los aliados. Pero el primero o el quince del mes escogido para la invasión se recitaría el primer verso de Chauson d’Autonne (Canción de Otoño) de Paul Verlain, y veinticuatro horas antes de la invasión el segundo verso.

 

Les sanglots longs                                        Los interminables sollozos

des violons                                                    de los violines

de l’automne,                                                del otoño,

blessent mon coeur                                       hieren mi corazón

d’une langueur                                              con su monótona

monotone                                                      languidez

 

El Alto Mando Alemán desconfiaba de los informes del servicio secreto, según la opinión más admitida, pero la verdad es que en el Diario de Guerra del XV Ejército, se recogieron los informes de los mensajes interceptados. El teniente general Helmuth Meyer, -Jefe del servicio de Información-, dio parte inmediatamente al comandante general Hofmann, jefe del Estado Mayor del XV Ejército, quien se lo transmitió a su comandante en jefe, el general Von Salmuth, quien no le dio ninguna importancia y siguió jugando al mus con un grupo de oficiales. Cuando se acerca el Día-D, los aliados planean cinco operaciones que reciben los nombres de Gravable, Vislumbre, Escuadrilla ABC, Titánico y Taladro. Las dos últimas consistieron en lanzar miles de muñecos de goma en la zona anglocanadiense, denominados como “soldado Ruperto” el cual tenía un dispositivo que al llegar al suelo disparaba diversos petardos, durante la confusión de la noche, fácilmente podrían confundirse con los de verdad.

 

Un primer engaño consistió en utilizar lanchas y señales de radio para disimular el movimiento de una gran convoy en un falso asalto a las playas comprendidas entre Le Havre y Dieppe. El segundo engaño diseñado, para insinuar una amenaza de desembarco anfibio similar al este de Le Havre, se llevo a cabo con dos lanchas de motor frente a la costa de Harfleur. Y el tercero llamado Operación Glimmer, adoptó la forma de un bombardeo aéreo de gran importancia contra las fortificaciones del Pas-de-Calais. Una cuarta maniobra de engaño, la mayor de todas, fue la operación Tasable, tenía dos partes: el lanzamiento de los muñecos paracaidistas cerca de Boulogne, y el lanzamiento sobre el Canal de decenas de miles de tiras metálicas, llamadas Window, para interferir en los radares alemanes. Del lanzamiento de Window, se encargó el escuadrón 617 del coronel Leonard Cheshire. Bajo las nubes de Window, mientras caían las tiras metálicas, se encontraban las cañoneras de motor de la Royal Navy  –la Operación Moonshire–, que transportaba equipamiento electrónico especial, capaz de responder a las señales de los radares alemanes, amplificando dichas señales para que parecieran que en realidad se trataba de unos 20 o 30 buques de guerra.  El engaño de Pas-de-Calais fue un éxito, la flota fantasma aliada era claramente visible en los radares del ejército alemán, la cual desvió la atención de las defensas costeras del Muro Atlántico y de los aviones de combate de la Luftwaffe, fuera del lugar del desembarco real, que en aquel momento se dirigían hacia las playas de Normandía, a 150 millas de distancia.

 

Aunque uno de los planes que desestabilizó la reacción de la defensa de reacción alemana, e imposibilito que los alemanes pudieran echar a los americanos de Omaha, fue la Operación Titánico: En las primeras horas del Día-D, dos grupos de paracaidistas, unos 15 en cada grupo, se lanzaron cerca de la ciudad de Isigny, a 15 kilómetros de la playa de Omaha en dirección sureste. En la última operación de engaño realizada por el coronel Bevan de la sección de control de Londres. Este plan pretendía distraer a los alemanes fingiendo un asalto importante de paracaidistas. Uno de los estrategas de la operación y de la ejecución del plan fue el capitán Foot, del SOE  ( Jefatura de Operaciones Especiales) Dos grupos más de paracas de 5 hombres cada uno, miembros de la Brigada Especial del Servicio Aéreo (SAS), participaron también en Titánico. Al desembarcar encendieron bengalas para iluminar la zona de desembarco aéreo y reproducieron en gramófonos grabaciones de armas de fuego de bajo calibre, mezcladas con conversaciones de soldados para crear confusión en las líneas de retaguardia del ejército alemán. Con ello el 915 regimiento de la 352º División de infantería alemana, tuvo que ser enviada para “contrarrestar una amenaza aerotransportada” cerca de Isigny, dedicándose a ello toda la mañana del desembarco. La Operación Titánico fue una obra maestra de engaño, ya que en el momento en que los americanos estaban más vulnerables en la playa Omaha, si los defensores alemanes hubieran contado con la ayuda del 915 Regimiento enfrascado en la búsqueda de paracaidistas de goma, quizás las cosas hubieran surgido de otra manera, y las tropas americanas en Omaha hubieran sido empujadas de nuevo hacia el mar, poniendo en una situación difícil y precaria a las tropas en Utah y en el sector anglocanadiense. Si los alemanes rompían la cabeza de playa aliada, podrían cercar en dos bolsas a las tropas aliadas en Normandía. Una la más oriental en Utah, y la más occidental en Gold, Sword y Juno.  Otro de los aspectos más importantes de apoyo antes del desembarco, fueron los ataques de la Fuerza Aérea Aliada contra las principales baterías costeras alemanas en la zona del desembarco. “Point du Hoc, Ouisterham, Merville-Franceville o St. Martin-de-Vareville”. Estos ataques fueron llevados por el Comando de Bombarderos de la Royal Air Force, la VIII Fuerza Aérea de los EEUU, que lanzó más de 3.000 toneladas de bombas sobre las defensas costeras y por el Grouppe Guyenne y el Grouppe Tunisie, de la Fuerza Aérea Francesa Libre que atacó los emplazamientos de cañones fortificados alemanes a las afueras del Grand-Camp-Maisy, que apuntaban claramente a la playa de desembarco norteamericana de Utah. Otra de aquellas operaciones fue llevada a cabo por varios escuadrones de bombarderos checoslovacos de la RAF, en el Mar de Irlanda y en el Golfo de Vizcaya, su misión interceptar a más de 40 submarinos alemanes que se dirigían al Canal de la Mancha a interceptar a la flota aliada.

 

Cuando amaneció en las playas aliadas, tanto en el sector americano (Utah y Omaha), como en el sector anglocanadiense (Gold, Sword y Juno). Llegaron a estas últimas tres batallones de zapadores británicos de la Unidad de Limpieza de Obstáculos de la Marina Real (LCOCU). Su misión la de eliminar los miles de obstáculos minados que había en el agua, para poder abrir el camino a las tropas que desembarcarían en breve. Tres cuartas partes de estos hombres murieron bajo el fuego de las ametralladoras.  Alemanas mientras trabajaban. En la playa de Utah y Omaha, este peligroso trabajo fue realizado por los miembros de las Unidades de Demolición de Combate Naval (NCDU). Cada unidad estaba compuesta por seis o siete ingenieros de combate y el mismo número de expertos en demolición de la Marina. A cada unidad se le asigno un sector de 50 metros de la playa, con la misión de limpiar los obstáculos alemanes que pudieron impedir el paso de las siguientes lanchas o dañarlas cuando subiese la marea y quedasen ocultas, con lo cual podrían provocar un desastre de grandes proporciones entre las tropas desembarcadas. Uno de los preparativos más espectaculares de la invasión fue dotar a cada uno de los aviones aliados de señales de identificación veinticuatro horas antes de la batalla para evitar que los alemanes las copiaras. Se pinto a todos los aparatos con rayas blancas negras, operación realizada en una sola tarde y en la que se emplearon 20.000 brochas y 454.000 litros de pintura para un total de 11.000 aviones. 

 

LA RESISTENCIA FRANCESA (LA EPOPEYA DEL MAQUIS)

 

Las cosas variaron radicalmente en 1942. Primero por el reclutamiento forzoso de jóvenes franceses para trabajar en Alemania ordenado por el Gauleiter Saukel. Los agentes de la Gestapo y de las SS realizaron redadas en los cines, salas de baile, actos públicos, en plena calle y luego casa por casa, tratando de conseguir los 200.000 jóvenes que anualmente demandaba la industria alemana. Muchos hombres en edad militar prefirieron pasar a la clandestinidad o echarse al monte para evitar el reclutamiento del STO (Service du Travail Obligatoire). Así nació la Organisation de Resístence de l’Armee (ORA). En 1943 los aliados realizaron más de 800 vuelos con el lanzamiento de más de 10.000 paquetes, de los cuales más de la mitad cayo en manos alemanas. En 1944, los aliados para el lograr el máximo apoyo en el desembarco les lanzaron más de 80.000 paquetes a los guerrilleros franceses, de los cuales 20.000 de esos paquetes cayeron en manos alemanas. Entre 1942 y 1943 los aliados enviaron a Francia 393 agentes, 110 fueron apresados; el más famoso fue Jean Maulain, el gran héroe de la Resistencia.Una de las actividades más importantes de la Resistencia entre 1942 y 1943 fue la organización de las evasiones, que alcanzaron la cifra de 100.000 durante toda la guerra a través de la frontera española. No menos de 20.000 de los evadidos pasaron a engrosar las filas del ejército de De Gaulle. Les Forces Français de l’Interieur (Fuerzas Francesas del Interior FFI) que desde el mes de abril estaban bajo el mando del general Pierre Koening, con una organización militar propia, y con el cuartel general en Londres. Esta fuerza aglutinaba desde comienzos de 1944 a todos los resistentes franceses, ampliaban su reclutamiento según iban disponiendo de más medios enviados desde las islas británicas y conforme resultaba evidente el retroceso alemán de todos los escenarios de la guerra. Se calcula que en junio de 1944 las personas implicadas en todos los sectores de la Resistencia eran alrededor de unos 400.000 aunque en el mismo año los franceses colaboracionistas y simpatizantes de los alemanes eran unos 150.000. La labor de la Resistencia fue de un gran valor y trascendencia, importantísimo en la preparación informativa y saboteadora del desembarco de Normandía, y una vez efectuadas sus misiones de guía de paracaidistas, obstrucción de las comunicaciones, y ataque a las pequeñas unidades dispersas. Se calcula que el 7º Ejército alemán emplazado en el oeste de Francia, perdió unos 25.000 hombres muertos, heridos o capturados por la Resistencia; pero más daño les infligieron al 19º Ejército alemán, situado en el sudoeste de Francia, teniendo unas 50.000 bajas; 8.000 muertos y 42.000 heridos o capturados. En total la Resistencia había provocado unas 75.000 bajas al ejército alemán. El precio pagado por la Resistencia fue muy elevado . Se ha calculado que unos 20.000 murieron a manos de los alemanes, de la Policía y de la Milicia de Vichy la (CJF), que entre 1940 y 1944 llegaron a cumplir el servicio militar obligatorio en esta fuerza armada o paramilitar unos 400.000 hombres. Unos 120.000 miembros de la Resistencia fueron capturados y deportados a Alemania, de los cuales 75.000 nunca regresaron. Los miembros de la Resistencia, durante todas las noches de la angustiosa primavera de 1944, repartidos en las diversas ciudades de la geografía francesa, tales como en París, Rennes, Calais, Lille, Lyon y Ruan, se reunían los hombres y mujeres que formaban parte de los grupos del maquis, agrupándose en torno a los aparatos de radio para escuchar las emisoras prohibidas de la BBC.

 

Esperaban ansiosos la larga lista de mensajes personales que seguían a las noticias para comprobar si había alguna frase que les ordenase movilizarse para combatir, o quizás morir en apoyo de algún ataque aliado sobre su país ocupado. La red de resistencia designada recibiría dos frases clave. Si la primera de ellas, la frase de alerta, se transmitía el día 1 o 15 de cada mes, quería decir que la red a la que había sido asignada debía ponerse en situación de alerta durante los próximos 15 días. Los versos de Verlaine fueron enviados por primera vez a la Francia ocupada en forma de mensajes alerta-acción no en 1944, sino en 1943, y no tenían nada que ver, en absoluto con la invasión de la costa normanda. Estos mensajes fueron comunicados a los tres miembros de una red que pertenecía al Ejecutivo de Operaciones Especiales (SOE) británico: François Garel, Marcel Fox y Marcel Rousset. Dichos agentes pertenecían a la red llamada Butler, la cual tenía conexiones con otra organización del SOE mucho mejor y con base en París. El plan de engaño tramado por los aliados para el verano de 1943 llamado Starkey se diseño para convencer a los alemanes de que los aliados desembarcarían en Francia en septiembre de 1943. Aquello llevó a pensar al Alto Mando de la Wehrmacht, que los aliados iban a llevar a cabo el desembarco en el verano de 1943, con lo que mantuvieron diversas divisiones  en Francia, a la espera del desembarco, divisiones que hubieran sido muy necesarias para combatir a los rusos en el Frente Oriental.

 

ATERRIZAN  LOS  PARACAIDISTAS

 

Aunque era más de medianoche del 6 de junio de 1944, las luces seguían encendidas en el bunker de mando de operaciones del LXXXIV Cuerpo alemán, de guarnición en la Normandía oriental. A la 1:10 de la madrugada, Marcks recibió una llamada del cuartel general de su 716 División, que protegía la zona de la antigua ciudad de Caen. En ese sector estaban aterrizando planeadores y paras. Un minuto más tarde, Marcks ponía a todas sus fuerzas en alerta de invasión. En la operación aerotransportada participaron 23.400 hombres, (101 y 82 División de los EEUU, y la 6º División de la GB), 2.395 aviones de transporte y 865 planeadores. Los paracaidistas llegaron entre las 0.00 y las 0.50 horas, en forma de más de 20.000 paracaidistas llovidos del cielo; primera y última gran operación paracaidista nocturna de la historia. Los exploradores aerotransportados saltaron de sus aviones; dos divisiones estadounidenses sobre la península de Cotentin y una británica sobre la desembocadura del río Orne. A las 0.20 horas los británicos tomaron el puente de Bénouville, en nombre clave “Puente Pegasus”. Muchos paracaidistas se estrellaron por haber saltado desde muy poca altura. Otros cayeron en los pantanos y su pesado equipo (setenta kilos) les condenó a ahogarse en profundidades de apenas un metro y medio. Los alemanes retiran a la Luftwaffe, debilitada, a las bases en torno a París. No hay resistencia aérea frente a los 5.000 cazas aliados que ametrallan las defensas coteras, bombardean los puentes, los objetivos militares y las líneas de ferrocarril. 

 

Los paracaidistas de la 82º División Aerotransportada fueron instruidos por su comandante en jefe, el general de brigada James Jummping Jin Gavin, quien les advirtió que cuando pusieran un pie en suelo francés, sólo tendrían dos amigos en quien confiar; Dios y su fusil. La misión de los exploradores de la división, era principalmente rehuir el combate con los alemanes. Sólo debían tener un objetivo que cumplir; llegar hasta el área que se les había designado para marcarlas como zonas de lanzamiento lo más rápidamente posible. Una vez allí, debían depositar los paneles fluorescentes que llevaban y encender la luz especial y las señales de radiofaro que servirían para orientar a los siguientes unidades de aviación. Tan sólo un tercio de los exploradores americanos pudieron caer sobre los objetivos que tenían previstos para el Día-D. La mayoría de los exploradores británicos correrían mayor suerte y pudieron realizar un descenso de mayor precisión, debido probablemente a la mayor habilidad y a la experiencia de los pilotos de la RAF que los transportaban. Pero hay que tener en cuenta, que el mal tiempo y la escasa visibilidad reinantes aquella madrugada , todo ello sumado al fuego antiaéreo y el hecho de que un gran número de exploradores hubieran caído lejos de las zonas que debían señalizarse contribuyeron a que algunos lanzamientos rozaran prácticamente el desastre.

 

En el caso de las divisiones norteamericanas, parte de las dificultades que se encontraron fue la inexperiencia en vuelos de combate de los pilotos de los DC3. Algunos de estos inexpertos y atemorizados pilotos yankis se dejaron llevar por el pánico el ver el fuego antiaéreo alemán, se desorientaron y se apartaron de la ruta trazada en un intento por evitar el fuego desde tierra. Varios pilotos tuvieron incluso que ser obligados incluso a volar hasta las zonas de lanzamiento a punta de pistola. La división perdió el 70% de su equipo y 2.000 hombres. Los campos normandos fueron inundados por orden del mariscal Rommel, los cuales se cobraron un precio muy alto de paracaidistas norteamericanos. Los hombres que allí cayeron se hundieron en el fango debido a los pesados paquetes que cargaban, y las armas y la munición quedaron enterrados en las aguas embarradas antes de que ni siquiera pudieran deshacerse de los arneses de los paracaídas. Rommel había transformado la franja de tierra situada frente a lo que sería la playa de Utah en un lago de 31 km2 , con lo que la playa se había convertido en una isla separada entre el mar y el algo. Docenas de jóvenes paracas norteamericanos murieron ahogados mientras luchaban desesperadamente por salir a flote de las ciénagas en que se habían convertido antiguos páramos a causa del desbordamiento del río Dives. Los soldados norteamericanos utilizaban un grillo metálico para identificarse en la oscuridad, un chasquido sería contestado por otro doble en señal de reconocimiento. Mientras los británicos utilizaban el siniestro gemido del cuerno empleado en las famosas cacerías del zorro, dicho sonido de este cuerno, era utilizado por los paracaidistas para identificarse, lo cual indicaba la retirada, o la reunión de las tropas.

 

 

             LA BATALLA DE NORMANDIA

(LA INVASIÓN DE EUROPA-EL ASALTO A LAS PLAYAS DE FRANCIA)

 

SEGUNDA PARTE

 

 

EL ASALTO DE LOS AEROTRASNPORTADOS

 

Parecía que el asalto aliado esperado por los alemanes desde 1942, se iba a producir. Se estaban recibiendo mensajes de todos los cuarteles generales: Valognes, St. Lô, Coutances, el Havre, Península de Cotentin etc… En los cuales se estaban viendo paracaidistas aliados (confusión alemana al no saber por donde venía el asalto aliado principal). (Fracaso en los lanzamientos, unidades desperdigadas, falta de coordinación, masacre de la compañía F del 3er. Batallón en St. Mère Église). Los aliados lanzaron tres divisiones para cubrir una amplia zona de desembarcos en la costa normanda, entre el Río Orne, y las playas al este de St. Mère Église, (los objetivos asegurar los flancos de la zona que sería ocupada por el desembarco, tomando y neutralizando la retaguardia alemana e impedir el envió de tropas). La 101 División debía asegurar las escasas carreteras que partían de las playas. La 82 División cayó un poco más al interior y debían ocupar el cruce St. Mère Église y tomar los dos puntos existentes sobre el río Merderet. Una inmensa flota aérea transportaba las divisiones de paracaidistas aliados. Formado por más de 2.000 aviones tipo Dakota C-47 y más de 800 planeadores. Despegaron de Midlands, Oxfordshire y Beeshire a las 9:30 de la noche del 5 de junio de 1944. La primera oleada estaba formada por los trazadores de rutas, para establecer una zona de desembarco aéreo a los demás aviones y planeadores, que traían el resto de las tropas.

 

EL CANAL DE CAEN

 

El puente Pegasus sobre el río Orne fue capturado por tres pelotones (el 1er, 2º, y 4º ) (unos 80 hombres) más 2 pelotones de la Compañía B, un destacamento de 30 zapadores y un ala del Regimiento de Pilotos de Planeadores, esta fuerza llego al puente en 6 planeadores Horsa. Estos hombres formaban parte de la Compañía D, 2º Batallón, 2º Regimiento de Infantería Ligera de los Oxfordshire y Buckinghemshire (Ox and Bucks Lihgt Infantery), integrada en la Brigada de Desembarco Aéreo de la 6ª División Aerotransportada británica lanzada sobre el río Orne. El mando de las tropas asaltantes lo ostentaba el mayor John Howard, que tenía que tomar el puente y mantenerlo hasta la llegada de la brigada de comandos de Lord Lovat). Howard no tendría ningún apoyo, una vez llegado al puente, estaría solo hasta la llegada de las fuerzas de relevo a manos de los paracaidistas de la 6 División Aerotransportada, concretamente de la 5º Brigada Paracaidista, y en especial del 7º Batallón, que aterrizaron sobre las zonas de lanzamiento (DZ) situado entre el río Orne y el río Dives a las 00.50 hrs. El comandante de la guarnición alemana en el puente del río Orne, en nombre clave “Puente Pegasus”, era el mayor Hans Schmidt. Estaba al mando de una compañía incompleta del 736 Regimiento de Granaderos, perteneciente a la 716º División de Infantería. Esta división era bastante mediocre y estaba mal equipada, era una división estática compuesta por una mezcla heterogénea de polacos, rusos, franceses y demás reclutas. Cuando los hombres de Howard atacaron el puente, un soldado alemán salió de su garita gritando: “paracaidistas, paracaidistas”, disparo su pistola de señales alertando a la guarnición y el teniente Brotheridge, que fue uno de los primeros en llegar al puente le disparo. Acababa de morir el primer alemán en defensa de la Fortaleza europea de Hitler. Brotheridge, murió poco tiempo después, convirtiéndose en la primera baja aliada del Día-D. Los soldados alemanes que defendían el puente eran conscriptos extranjeros, los cuales empezaron a alejarse y a rehuir el combate, escondiéndose muchos de ellos en el bosque. Pero los oficiales, eran alemanes, y estos lucharon hasta el fin, con gran valentía, debido a que su tradición militar como oficiales del ejército alemán les obligaba a ello.

 

Las ordenes de Howard consistían en “tomar intactos los puentes sobre el río Orne y en Bénouville y Ranville, y mantener el control sobre ellos hasta ser relevado” La guarnición de los dos puentes estaba compuesta por unos 50 soldados alemanes, armados con unas 6 ametralladoras ligeras, uno o dos cañones antitanque y una ametralladora pesada. En la zona había un batallón del 736º Regimiento de Granaderos, que disponía de entre 8 y 12 tanques, además de vehículos blindados. En Bénouville se encontraba la 1ª Compañía Blindada de Ingenieros  de la 716º División de Infantería , y en Le Port la 2ª Compañía Blindada de Ingenieros, eran tropas de mejor calidad que las que defendieron el puente. Pero la tradición militar alemana les obligaba a realizar un contraataque. El ejército alemán en Normandía, no dejo de recibir durante las primeras horas del desembarco, un sinfín de ordenes contradictorias  y estas informaciones contradictorias constituyeron una de las mayores debilidades del ejército alemán a lo largo de toda la batalla. El problema de las divisiones estáticas alemanas en Normandía, era que los oficiales no entendían ni ruso, ni polaco, y los soldados no entendían el alemán. El mayor problema era la presencia de tantos reclutas extranjeros en sus compañías, que a su vez era un reflejo del problema más básico que tuvo Alemania en la II Guerra Mundial.  Su población era insuficiente para proporcionar las tropas necesarias para mantener los diversos frentes de batalla. Y el llenar las trincheras y búnkeres de la Muralla Atlántica con reclutas del Este, en teoría parecía la panacea a los problemas de reclutamiento alemán, pero en la práctica semejantes soldados carecían de valor militar y en muchos casos su comportamiento fue de cobardía ante el enemigo, como hicieron muchos de los soldados polacos reclutados que se escondieron en el bosque durante la batalla en el “Puente Pegasus” para entregarse a los británicos.  

 

Es muy drástico pensar que el destino de más de 10.000 hombres combatientes de la 6º División Aerotransportada dependía del resultado de la batalla del “Puente Pegasus”. La estrategia alemana sostiene que si esos puentes hubieran estado disponibles hubieran podido cruzar las vías navegables del río Orne y participar lanzando sus regimientos acorazados al completo, en sus contraataques llevados a cabo el día-D. Si los alemanes se hubieran lanzado el contraataque encabezado por el 192º Regimiento de la 21ª División Panzer, habrían llegado sin duda hasta las playas. Si esos tanques hubieran llegado hasta la cabeza de playa aliada, aquello hubiera podido causar estragos en las tropas desembarcadas.

 

Las armas utilizadas por los paracaidistas y la infantería de planeadores en el ataque al puente sobre el río Orne, era una mezcolanza de armas de baja calidad, en comparación con las alemanas. Desde el fusil Einfield 303, el subfusil Sten, la ametralladora ligera Bren, los morteros de 2 y 3 pulgadas y el Piat ( un lanzador de proyectiles antitanque de infantería). El Tercer Reich había sido capaz de proveer a sus ejércitos con las mejores armas del mundo, planificadas por los mejores ingenieros y científicos en gran abundancia. En comparación, a la Gran Bretaña, cuya producción industrial era pobremente inferior, tanto en calidad como en cantidad. Los ejércitos alemanes siempre fueron superiores a sus adversarios aliados, durante toda la guerra. Inclusive entre los años 1943 y 1945 la producción armamentística alemana fue más elevada en cantidad y en calidad que al principio del conflicto.

 

El Sten era un subfusil de 9 mm que reflejaba la incapacidad de Gran Bretaña de producir armas de calidad para sus tropas. Se distribuyó a miles de hombres, no porque fuese buena, sino porque era barata. A pesar de todos su defectos, era mortal en los combates cuerpo a cuerpo,  en el caso de que funcionase.

 

 La Bren era una ametralladora ligera, que pesaba 10 kilos. Tenía un alcance eficaz de 450 metros y disparaba 120 balas por minuto. La Bren era inferior a su homóloga alemana, la MG-34, y al igual que la Sten era inferior en calidad a la Schmeiser alemana.

 

El Piat era un lanzacohetes portátil, que se disparaba desde el hombro y que lanzaba un proyectil de 3 libras mediante un tubo a unos noventa metros por segundo. Los Piat eran imprecisos y a menudo se atascaban. La única otra arma antitanque que tenían los paracaidistas en la lucha por mantener el “Puente Pegasus” fue la granada Gammon, una carga explosiva de plástico desarrollada a partir de la bomba explosiva, que podía ser arrojada a un tanque. 

 

Otros objetivos de la división fueron destruir los puentes sobre el río Vrire (3ª Brigada canadiense), y la destrucción de las baterías de Merville-Franceville, bajo la supervisión del teniente coronel Otway y dos destacamentos del 3º y 9º batallón, unos 800 hombres (4:30h empezó el ataque y a las 5:00h.terminó). El ataque a la posición de alemana de la batería de Merville, merece un punto de atención, ya que su destrucción fue vital para la exitosa operación del desembarco. El teniente coronel Otway le había correspondido una difícil misión, quizá la más temeraria del Día-D. Su misión consistía en neutralizar los cuatro potentes cañones instalados en una batería de artillería costera alemana situada en Merville; dichos cañones, según el servicio de inteligencia británico creía que podrían tener efectos devastadores sobre las tropas que desembarcaban en la playa Sword, si antes no eran inutilizados. La posición estaba fuertemente defendida y rodeada por impresionantes defensas, una primera línea de campos minados, grandes rollos de alambre de espino, una segunda línea de campos de minas, alambres de espino, búnkeres con ametralladoras y posiciones con morteros imposibilitaban a primera vista un ataque con menos de 200 hombres. La batería alemana estaba guarnecida por más de 200 soldados. En principio el ataque estaba preparado para lanzar a todo el 9º Batallón y un grupo del 7º Batallón de paracaidistas. Pero el salto de la fuerza atacante fue poco preciso, la fuerza principal fue desperdigada debido a la mala visibilidad y al fuego antiaéreo alemán. Otway tuvo que contentarse con 150 hombres de los cerca de 800 previstos para el asalto. Los ingenieros abrieron camino entre los campos de minas alemanes y varios torpedos de minas Bangalore agujerearon la alambrada. Tan sólo 22 alemanes sobrevivieron al asalto, mientras que Otway había perdido a 90 hombres. La misión fue satisfactoriamente ejecutada, y los cañones alemanes no pudieron disparar sus mortíferas cargas de fuego contra las playas del sector anglocanadiense, principalmente porque los cañones no habían sido instalados, un craso error del servicio de inteligencia militar aliado. Finalmente, Otway pudo lanzar una bengala amarilla, señal de la victoria, para informar a la flota frente a la costa de que la batería había sido inutilizada.  . 

 

CONFUSIÓN EN LOS LANZAMIENTOS

 

Para las divisiones americanas, las cosas no funcionaron muy bien ( al oeste). No tuvieron tantos éxitos como los británicos, ya que los pilotos eran bastante inexpertos, creando una confusión en los lanzamientos, las nubes obligaron a dispersar a los aviones, provocando la total dispersión una vez llegados a tierra. Por error fueron lanzados sobre el mar o las marismas, incluso algunos aviones cayeron abatidos por el fuego artillero y muchos paras fueron lanzados encima de posiciones artilladas o de poblaciones como St. Mère Église. La misión se confirió a los hombres de la 101º y la 82º Aerotransportada. De los 6.600 hombres de la 101º que se lanzaron en paracaídas aquella noche, en condiciones climáticas adversas y con el cielo muy nubloso, sólo 1.100 llegaron a los puntos de cobertura establecidos por el mando al amanecer. Otros 1.400 llegaron a su destino al final del día. El resto aterrizó muy lejos de las zonas de combate establecidas. Sólo dos batallones del 505º Regimiento llegaron agrupados al suelo. En medio de la noche intentaron formar sus unidades, haciendo sonar sus “Crikets”. Los soldados norteamericanos utilizaron un grillo metálico para identificarse en la oscuridad, un chasquido sería contestado por otro doble en señal de reconocimiento. Mientras los británicos utilizaban el siniestro gemido de un cuerno empleado en las cacerías del zorro para identificarse, lo cual indicaba la retirada o reunión de las tropas. Los tropas aerotransportadas utilizaron un sistema más prudente para no llamar la atención de los soldados alemanes, mientras a los británicos les gustaba alardear de su presencia en el campo de batalla. El general de las SS Bitrich, dijo refiriéndose a ellos durante la batalla por el puente de Arhem, cuando los paracas ingleses utilizaban el cuerno antes y después de la batalla: “Valor de locos insensatos”. El único problema del grillo metálico, era que su ruido era muy parecido al cerrojo del mauser cuando se cargaba, y algunos soldados norteamericanos murieron debido a ello, al pensar que se trataba de algún compañero perdido. 

 

CHEF DU POINT

 

En la ciudad de Sainte Mère Église, una de las poblaciones, que fueron escogidas como objetivo de aterrizaje de la 82º División Aerotransportada, detrás de la playa de Utah, un bombardero aliado provocó el incendio de una de las casas más grandes del pueblo, poco después de medianoche. Mientras la gente apagaba el incendio bajo la atenta mirada de los soldados alemanes, aviones Dakota empezaron a sobrevolar el pueblo. En pocos minutos, la compañía F de la 82º División fue lanzada equivocadamente sobre St. Mère Église y aniquilada. Los solados alemanes disparaban a los norteamericanos, mientras descendían sobre el pueblo como si de tiro al pichón se tratara. Un paracaidista, John Steele, que quedo atrapado en la torre de la Iglesia, fingió su muerte para evitar que le disparasen. Tres horas después, de largos y encarnizados combates, los hombres del Tercer Batallón del 505º Regimiento de Infantería Paracaidista (82º Aerotransportada), bajo el mando del teniente coronel Edward C. Krausse, entraron en Sainte Mère Église desde las zonas donde habían aterrizado. Los alemanes abandonaron la posición y se retiraron hacia el interior, hasta sus líneas de combate. El coronel krausse hizo su bandera de barras y estrellas en lo alto del campanario de la iglesia. Los americanos liberaron la primera población francesa por primera vez desde 1918. Excepto uno que se salvo, al quedarse enganchado en el campanario de la iglesia del pueblo. Por la mañana dos batallones del 505º Regimiento, capturaron la población bloqueando la carretera principal que corría paralela a la playa de invasión de Utah, e impidiendo de este modo la llegada de tropas alemanas desde Chersburgo. Dos hombres del 82º también capturaron el puente que cruzaba el río Merderet, que luego perderían tras una contraofensiva alemana. La 101º fue lanzada al sur de la 82º División, y su objetivo era tomar las vías de comunicación que partían de la playa Utah hacia las marismas. Y finalmente tomar los puentes sobre el río Dauve y la carretera de Carentan a St. Mère Église. Los lanzamientos de la 101º división fueron más aglutinados que los de la 82º. A partir de aquí empezaron a establecerse los primeros contactos con las tropas procedentes del mar. La invasión aliada había empezado, la liberación de Europa estaba próxima.

 

LOS DESEMBARCOS ALIADOS 6-7 DE JUNIO

 

 El 6 de junio de 1944, conocido como el “Día D”, los aliados iniciaron el desembarco de un ejército más de 150.000 soldados (73.000 norteamericanos y 83.000 británicos  canadienses y de la Francia Libre) sobre las playas de Normandía. Desde el punto de vista militar y estratégico del ejército que tiene que efectuar el desembarco de Normandía, el paisaje tiene la siguientes ventajas: las defensas enemigas instaladas en las pendientes de la costa son un buen punto de ataque para la artillería de los navíos de guerra. Con aviones de exploración el bombardeo puede extenderse sobre las baterías que están situadas en el interior  de la costa. Y estas últimas son un blanco inmejorable para el bombardeo aéreo. De cara al desembarco se dividió el sector de Normandía en cinco playas o zonas de influencia. La planeación del desembarco de Normandía involucraba al grueso de los ejércitos estadounidense y británico, apoyados por tropas auxiliares canadienses, francesas, polacas, que desembarcarían en el mes de julio-agosto y de otras nacionalidades para asaltar las playas de Normandía, por medio de desembarcos anfibios. A las 03:00 horas, los soldados aliados que compondrían la primera oleada, efectivos de la 1ª, 4ª y 29ª Divisiones norteamericanas y los hombres que se preparaban para asaltar las playas anglocanadienses; los soldados de la 3º División Canadiense y de la 3ª y 50º británicas, junto con unidades de Rangers y varios grupos de comandos británicos y de la Francia Libre, empezaron a acercarse a los costados de los buques de transporte para pasar a las lanchas de desembarco que les llevarían hasta la playa. Los soldados de la 1º y 29ª divisiones se hallaban embarcados en el HMS Empire Anvile, el HMS Empire Javelin, el USS Charles Caroll, el USS Henrico, el USS Samuel Chase y el USS Thomas Jefferson. Para desembarcar a un equipo de regimiento de combate (RCT) se necesitaban 81 LCVPs (lanchas de desembarco para vehículos y personal), 64 DUKWs (unidades anfibias de 2,5 toneladas) y un gran número de otras barcazas de desembarco. Miles de aquellos hombres llevaban embarcados desde el 1 de junio, habían sido alimentados a base de comida fría. Algunos estaban débiles y fatigados debido al mareo, por lo que descender por las redes de cuerda hasta las lanchas se convirtió en una operación infernal, ya que algunos de ellos cayeron al mar. Si calculabas mal donde debías caer en el barco, podías morir ahogado o aplastado entre la embarcación de desembarco y el buque nodriza. Los alemanes no se percataron de que tenían ante sus narices la flota aliada de invasión, hasta que un centinela alemán apostado detrás de la playa Utah hizo sonar la alarma gritando: “La invasión, la invasión”, después de oír el sonido metálico y el chapoteo producidos por una cadena de ancla que descendía en busca del fondo del mar. A las 5.30 horas dio comienzo el ataque, el estruendo llevado a cabo por cerca de 700 buques de guerra y buques lanzacohetes que dispararon más de 40.000 cohetes con carga explosiva sobre las playas. El fuego de la flota aliada disparando contra las posiciones de las baterías de costa alemanas, fue arrollador, un estruendo de fuertes explosiones como jamás se había oído en el continente. Mientras la flota bombardeaba la costa, miles de aviones aliados; P-51 Mustangs, Spitfires, Hurricanes y Lightnings ametrallaron a baja altura las posiciones alemanas, mientras los bombarderos de la Fuerza Expedicionaria Aliada dividida en dos grupos tácticos de bombardeo, una británica bajo el mando del general Conninghan y otra norteamericana bajo el mando del general Lewis Brereton iban a bombardear a placer las posiciones alemanas. Pero aquel devastador fuego, iba a convertirse en el peor enemigo de los yankis en Omaha. El humo del fuego naval y de las explosiones provocadas por el bombardeo de los cazas y los bombarderos iba a imposibilitar la buena visibilidad en las playas de desembarco. Aquello provoco que los aviones, debido a no poder ver los objetivos lanzaran sus bombas 5km al interior de las playas, fuera de los objetivos establecidos por el mando de bombardeo. Ni una sola bomba había caído en las defensas alemanas de las playas. Las fuerzas iniciales de desembarco del 21 Grupo de Ejército comprendían 8 Grupos de Brigada o Equipos de Regimiento de Combate específicamente diseñados (RCT): Tres norteamericanos, tres británicos y dos canadienses. Las dos divisiones norteamericanas aerotransportadas se dedicaron a consolidar las salidas al interior desde la playa “Utah” y asegurar que los alemanes no pudieran mantener los puentes y las carreteras de la llanura como puntos de ataque. El desembarco de las oleadas de la aerotransportada estadounidense para asegurar algunos sectores en la península de Cotentin.

 

Las playas de desembarco se conocían con nombres clave: Utah, Omaha, Gold, Juno y Sword. Los desembarcos en Utah y Omaha, los más alejados hacia el oeste, empezarían como una hora antes que los de la zona anglocanadiense, la más oriental. Las primeras tropas aliadas que pusieron pie en territorio francés, como parte del asalto naval de la operación Overlord, fue una sección de comandos del 4º Escuadrón de Caballería del Ejército de los EEUU. Armados sólo con bayonetas, nadaron hasta las islas St. Marcouf, que eran un par de islotes al norte de Utah. A las 5:30h de la madrugada se había asegurado la isla de St. Marcouf y el desembarco inicial tuvo lugar a la 6:30 h, casi exactamente a la hora prevista.

 

“Nuestros desembarcos en el área de Cherburgo-Havre no han llegado a una posición satisfactoria y he retirado las tropas. Mi decisión de atacar en ese momento y lugar se basó en las mejores informaciones disponibles. Los soldados, los pilotos y la armada hicieron cuanto la valentía y el fervor pueden hacer. Si alguna culpa o error atañe al intento es únicamente mía”: El general D. D. Eisenhower, comandante supremo del SHAEF (Cuartel General Supremo de la fuerza Expedicionaria aliada), el general guardó en su cartera la nota recién escrita, preparada por si sobrevenía la derrota. Era el lunes 5 de junio de 1944, víspera de la Operación Overlord, nombre en clave de la invasión aliada de Europa, que había de iniciarse con el mayor desembarco anfibio de la historia, lanzado sobre las costas de Normandía para expulsar a los ejércitos alemanes, que ocupaban Francia desde 1940. Entre junio y agosto de 1944, más de un millón de hombres (norteamericanos, británicos, canadienses, alemanes, polacos, belgas, noruegos, franceses, holandeses y también españoles), lucharon en el noroeste de Francia para decidir el destino de Europa.

 

UTAH

 

La primera unidad que desembarcó en Utah fue el 8º RCT (Equipo de Combate de Regimiento) de la 4ª División, bajo el mando del general de brigada Theodore Roosevelt Jr. Hijo del presidente Theodore Roosevelt y primo del que era presidente Franklin Roosevelt. Único general aliado que desembarcó con la primera oleada, por sus acciones en la playa Utah, el general Roosevelt fue condecorado con la Medalla de Honor del Congreso. Una de las cuatro concedidas el Día-D, el general Roosevelt murió de un ataque al corazón poco tiempo después del desembarco en Utah. Su hermano que era aviador militar, murió en combate durante la Primera Guerra Mundial, y cuando se creó el Cementerio Militar de los EEUU en la playa de Omaha, el hermano del general Roosevelt fue trasladado desde otro cementerio militar francés. Y ahora descansan juntos en Normandía. La unidad de Roosevelt era la división de vanguardia del VII Cuerpo de los EEUU, bajo el mando del comandante general J. Lawton Collins; el regimiento fue seguido y apoyado por el resto de la división, unidades de Rangers americanos y elementos de la 90ª división. La primera oleada estaba compuesta por 20 LCVPs (Lanchas de desembarco de vehículos, o personal), cada una de las cuales transportaba un equipo de asalto de 30 hombres. Las lanchas de las rampa se abatieron a 90 metros de las playas. En Utah el general Roosevelt Jr. Observando los puntos de referencia antes de adentrarse tierra a dentro descubrió que habían desembarco en un lugar equivocado; los americanos estaban kilómetro y medio al sur de la playa Utah, potentemente fortificada por los alemanes.. Esa equivocación salvó a los soldados norteamericanos de una masacre como la de Omaha, de haber desembarcado en su playa inicial. Entretanto, en el extremo occidental de las playas de desembarco y al oeste del estuario de Vire, dos compañías de los batallones 2º y 5º de Rangers norteamericanos con 225 hombres atacaron los acantilados de Pointe du Hoc para eliminar una batería costera alemana, que resultó no tener emplazados sus cañones. Aquel ataque estaba capitaneado por el coronel Jim Rudder, al cual se le había encomendado lo que cualquier hombre en su sano juicio habría calificado de misión suicida. Aquellos hombres tenían exactamente 30 minutos para escalar los acantilados de treinta metros de altura, situados en el promontorio de Point du Hoc e inutilizar las baterías de cañones alemanes situadas en lo alto, aquellos cañones habían obligado a la flota de invasión de la playa de Omaha que anclase a doce millas de la costa. Empleando pequeñas anclas y cuerdas, los Rangers empezaron a escalar la escarpada pared de los acantilados valorando como un triunfo cada metro conquistado a las tropas alemanas, mientras los defensores germanos trataban de impedir a toda costa su avance, lanzándoles granadas de mano. Para sorpresa de los Rangers, las armas que iban a destruir no se encontraban en aquel lugar, sino que estaban a 2km tierra adentro y todavía no habían sido instaladas en sus búnkeres de cemento. El ataque de los Rangers del coronel Rudder, fue junto con el asalto a la batería de cañones de Merville, la acción bélica más destacada del Día-D. Aquel ataque provocó la perdida de 135 hombres entre muertos, heridos y desaparecidos. La decisión de atacar con mal tiempo planteaba serios problemas a las tropas de las lanchas de desembarco. Las mareas eran tan altas, y los obstáculos sumergidos constituían una amenaza mayor de lo esperado. Muchas de las lanchas de desembarco encallaban al acercarse a las playas o sucumbían bajo los obstáculos y el fuego enemigo. La 4ª División puso en la playa a 23.250 hombres consolidando sus posiciones y objetivos sin demasiados problemas. La división sufrió durante el desembarco menos de 200 bajas.

 

 

 

              LA BATALLA DE NORMANDIA

(LA INVASIÓN DE EUROPA-EL ASALTO A LAS PLAYAS DE FRANCIA)

 

TERCERA PARTE

 

OMAHA

 

En la Playa Omaha, sin embargo, la 1ª y 29ª Divisiones que formaban parte del V Cuerpo de Ejército bajo el mando del general Leonard  T. Gerow, desembarcando 34.025 hombres en la playa, los cuales al desembarcar perdieron la mayor parte de sus ingenieros y de sus carros de combate de apoyo antes de alcanzar la costa, dominada por posiciones alemanas desde un elevado promontorio. Los norteamericanos se vieron inesperadamente enfrentados no sólo al 726º Regimiento de Granaderos de la 716 División Estática (La única fuerza defensora que habían esperado hallar en la zona, según los servicios de Inteligencia aliados), sino también a los Regimientos 914 y 916 de la 352ª División, una formación ya veterana que había sido asignada a la defensa de Normandía en enero de 1944 y había pasado desapercibida para los servicios de Inteligencia aliados. El ataque inicial sobre la playa de Omaha debía ser protagonizado por 1.450 hombres embarcados en 36 lanchas de desembarco, los integrantes del 116 Regimiento de la 29º División de Infantería. Este regimiento estaba al mando del coronel George Taylor. También desembarco el 16 Regimiento del coronel Newton, de la 1ª División, la Big Red One (La Uno Grande Rojo). La zona de desembarco se había dividido en tres playas: Easy, Dog y Fox y cada una de estas, en tres más; denominadas Red, Green y White.

 

Cada soldado aliado portaba una carga con la leyenda “menú sugerido”, una estudiada ración alimenticia para las primeras 24h.: diez galletas, azúcar, té, leche en polvo, una pastilla de concentrado de carne, una tableta de chocolate y otras dos de chocolate con pasas, y sal, además de papel higiénico y un infiernillo. Los norteamericanos reciben dos postales ya impresas (“Estoy bien” y “Fui herido, pero estoy bien”) y el mensaje de Eisenhower: “Los ojos del mundo están puestos en vosotros. Las esperanzas y las plegarias de las personas amantes de la libertad van con vosotros. En compañía de nuestros valientes aliados y hermanos en armas en otros frentes, conseguiréis la destrucción de la máquina de guerra alemana, la eliminación de la tiranía nazi sobre los pueblos oprimidos de Europa, y seguridad para nosotros en un mundo libre…” En el momento del desembarco los soldados aliados que comprendían la primera oleada, efectivos de los Equipos de Combate de Regimiento (RCT) de la 1ª División, 29º División y 4ª División de los EEUU que desembarcarían en las playas de Utah y Omaha, mientras que en las playas anglocanadienses, la 50ª División Northumberland británica, la 3ª División canadiense y la 3ª División británica, junto con unidades de rangers y comandos, empezaron a acercarse a los costados de los buques de transporte para pasar a las lanchas de desembarco que les llevarían hasta la playa. Muchos de aquellos hombres llevaban embarcados desde el 1 de junio, y habían sido alimentados con comida fría. Algunos estaban débiles y fatigados debido al mareo, lo que al descender por las redes de cuerda se convirtió en una operación infernal, ya que algunos de ellos cayeron al mar. Si calculabas mal donde caer en la lancha, podías morir ahogado o aplastado entre los barcos nodriza y la lancha de desembarco.  A todas estas incomodidades había que añadir que los soldados estaban calados por la fría espuma salada y sus propios vómitos, y que a lo largo de la playa había neblina y humo que disminuía la visibilidad de los artilleros de los cruceros y destructores. Por eso no fue demasiado efectivo el apoyo de fuego naval. Luego, conforme se acercaba al borde de la playa se dieron cuenta, con horror, de su difícil situación. Oyeron como las balas de las ametralladoras impactaban sobre las rampas, y lo último que pudieron ver algunos de los que ocupaban las primeras filas, fueron las balas rebotando en el agua, cuando los alemanes disparaban directamente sobre la masa humana que permanecía en la parte central y descubierta de los barcos, matando e hiriendo a los soldados incluso antes de que lograsen salir de allí. El pánico se adueño de los hombres, se lanzaban por la borda a las más profundas aguas, o abandonaban las rampas intentando zambullirse bajo el agua para protegerse. A algunos les hundía el peso de su propio equipo. Otros abandonaban sus mochilas y armas para nadar hasta la playa. Los que conseguían ir lejos, tenían que enfrentarse con un potente fuego de enfilada, mientras cruzaban la arena buscando la protección del dique. La segunda oleada sufrió tanto como la primera. Sin embargo, las sucesivas lo tuvieron un poco más fácil porque había tantos objetivos que los alemanes tenían que disparar el fuego de sus ametralladoras, fusiles y morteros. Entre los soldados que murieron en Omaha estaban también 19 de los 34 soldados nacidos de una misma ciudad, Bedfort (Virginia). Ninguna otra comunidad estadounidense o británica perdió una proporción de soldados tan alta el Día-D. La fuerza asaltante americana se mantenía desesperadamente en el pequeño trozo de Francia que había liberado, bajo el dique de Omaha. A eso de la 12h, el teniente general Bradley consideró la posibilidad de que las tropas que iban llegando se desviaran desde Omaha, bien a la playa Utah, o a las playas anglocanadienses. Optó por no hacerlo y fue una decisión acertada. El desembarco en Omaha fue un auténtico desastre militar, la infantería recibió un diluvio de fuego. La corriente arrastra los lanchones de desembarco, los solados se marean, los ingenieros solo logran abrir seis vías de acceso no balizadas. Aquí no aciertan ni la preparación artillera naval ni los bombardeos para acallar los cañones alemanes de la costa.

 

La primera oleada en Omaha sufrió el 90% de bajas y la media de los hombres que desembarcaron tenían 21 años. En la primera oleada iba un norteamericano armado con solo una cámara fotográfica. Aquel corresponsal y fotógrafo de guerra era Robert Cappa, el cual hizo unas fotografías espléndidas de los primeros momentos del asalto a las playas. Pero tal y como lo explica Cappa, le entro el pánico y el terror se adueño de el, haciendo lo primero que se le paso por la cabeza, abandonó la playa, se dirigió a una de las lanchas Higgins que estaban recogiendo a los heridos y huyó. Horas más tarde regresó, cuando se abrió la brecha y las tropas empezaron a avanzar hacia el interior. Sus fotografías fueron publicadas en la revista Life el 19 de junio, Cappa murió 10 años más tarde en 1954, al pisar una mina en un campo de batalla de Indochina.. De los 29 carros anfibios que han salido de puerto sólo dos alcanzaran la orilla. Después de 3.000 muertos, ya por la tarde, los norteamericanos lograran por fin tomar la cabeza de playa. No ha sido un camino de rosas. Los aliados necesitaran tres días para conquistar los 100 kilómetros cuadrados que habían previsto ocupar al anochecer del Día D. De los 32 carros de combate que debían tomar tierra para proporcionar a la infantería fuego de cobertura, sólo 5 lograron alcanzar la playa. De 16 blindados embarcados, tan sólo 3 y ninguna pieza de artillería lo consiguió. Los 270 ingenieros que tenían la misión de abrirse paso a través del Jardín del Diablo de Rommel para la segunda oleada fueron reducidos por el mismo fuego intenso de ametralladora que tan encarnizadamente había barrido a la infantería de la primera oleada. Los oficiales de alto rango andaban de un lado para otro de las playas, tratando de infundir valor y motivación a los soldados que allí combatían. El coronel George Taylor al mando del 116 Regimiento de Infantería de la 29º División, les dijo a sus hombres. “Tan sólo dos tipos de hombres se van a quedar en esta playa, los muertos y los que van a morir. Así que moveos y salgamos de aquí” ordenó a sus hombres que cogieran las armas y municiones de los hombres muertos y los que se encontraban heridos y lucharan por salir de la playa.  El fuego alemán en Omaha era muy intenso. Según relata Franz Gorkel en sus memorias, sargento de una compañía de ametralladoras de la 352 División que guarnecía la playa de Omaha: “En siete horas y media de combates dispare desde mi ametralladora MG-42 más de 12.000 proyectiles sobre las tropas que desembarcaban. No podíamos creer que con las bajas que les estábamos infligiendo continuaran desembarcando más soldados en la playa. Después de la guerra me hice amigo de varios soldados norteamericanos que habían desembarcado en la playa y comentábamos que tanto ellos como nosotros, rezábamos y nos matábamos a la vez” Omaha se convirtió en una batalla cruel y sangrienta, que terminó a las 15.00 de la tarde.  

 

En Omaha, de ocho kilómetros de extensión, la catástrofe rondó desde el primer momento a las dos divisiones norteamericanas. Lo que no habían sabido los servicios aliados de inteligencia es que la división 352ª, de choque, fue trasladada a Omaha días antes, secretamente. Al mediodía los cuerpos de los infantes de la brillante 1ª División norteamericana flotaban sobre la playa o colgaban de los alambres de espino. Desde sus posiciones los solados alemanes disparaban a los supervivientes del desastre con sus armas automáticas. Hacia la una de la tarde, el almirante Kirk, comandante naval norteamericano, movió sus destructores con rapidez y concentró el fuego sobre los contrafuertes alemanes. Al mismo tiempo, y por fortuna, la 352ª se quedaba corta de munición y los bombarderos aliados acertaban ahora a cortar las líneas de abastecimiento. Pero el resultado del ataque era espeluznante, 6.000 muertos, heridos y desaparecidos para una penetración de kilómetro y medio. ¿A quien culpar por la relativa derrota de Omaha? ¿A los servicios de inteligencia? ¿a la excesiva prudencia de los jefes militares norteamericanos? ¿A la negativa del general Bradley de disponer  de la fuerzas blindadas especializadas que le había ofrecido Montgomery? ¿Al comandante que abrió los lanchones de desembarco demasiado lejos de la playa, en medio de una mar gruesa? La polémica en este sentido no se ha agotado todavía. A pesar de los duros combates en las playas, el número de bajas aliadas del Día-D fue relativamente bajo. De los 150.000 hombres que desembarcaron en las playas, se lanzaron en paracaídas o fueron transportados en planeadores, se calcula que murieron 4.572 soldados aliados. Aunque los cálculos aproximados que ha realizado el profesor George Winter, tras una amplia investigación sobre las cifras de las bajas aliadas en el Día-D son las siguientes: 2.500 estadounidenses, 1.641 británicos, 359 canadienses, 37 noruegos, 19 franceses libres, 13 australianos, 2 neozelandeses y 1 belga. 

 

Pero el desembarco demostró la distinta concepción que de la utilización de los hombres tenían norteamericanos y europeos. El ejército de Bradley era civil y sus jefes temían la reacción popular ante un excesivo número de muertos. Al principio de la guerra, los norteamericanos actuaban de una manera más cautelosa. Los jefes norteamericanos elegían la prudencia, los europeos creían, por su parte, que los hombres estaban allí para ser usados en el combate, sin permitir un respiro al enemigo. Pero en 1944, la infantería británica ya era escasa y Monty no quería derramar más sangre inglesa en ataques sin sentido, por ello los británicos apostaban quizá en el ofensiva de Normandía por avances más cautelosos. Ya había ocurrido en el desembarco de la playa italiana de Anzio, donde los norteamericanos se movieron con lentitud mientras Churchill pedía la inmediata marcha sobre Roma, sin más dilaciones. La historia anecdótica en Omaha sería que no tan sólo fue el fuego de los defensores alemanes lo que llevó al peligro a las fuerzas invasoras aliadas. De todos modos los alemanes reaccionaron despacio y su primer contraataque fue un embrollo: cuando cayeron los primeros paracaidistas y planeadores aliados, el mando lanzó contra ellos las reservas que tenía a mano (gran error estratégico, era preferible utilizar las divisiones y las demás unidades de reserva para emplearlas contra los aliados en las playas, tal y como decía Rommel, en vez de desperdigar el apoyo de fuego contra los paracaidistas). Más tarde se produjo la invasión por mar, y se ordenó a los alemanes que regresaran, a toda prisa, para agruparse y marchar contra las playas. En consecuencia, muchos regresaron tarde, desordenadamente, y el contraataque fracasó.

 

El mayor problema de los alemanes era la aviación, cada vez que se concentraban sus fuerzas, los descubría algún avión de reconocimiento y los bombarderos aliados llegaban poco después. En cualquier momento cruzaban el cielo patrullas de Spitfire o Mustang, que ametrallaban las formaciones; pero la visita más peligrosa eran los Typhoon de la RAF. Los cañones aéreos y las bombas echaban del camino a cualquier vehículo extraño. Durante el día nada podía moverse por carretera, ferrocarril o campo a través sin permiso de la aviación aliada, durante el día los cazas de la RAF y la USAF bombardeaban todos los puentes de la zona de Normandía-Bretaña, y por la noche los ingenieros alemanes los volvían a construir. De modo que no sólo los movimientos de tropas, sino el abastecimiento de gasolina, resultaron casi imposibles.

Las Luftwaffe fue incapaz de prestar ayuda a los Panzer en sus intento de lanzar cualquier ofensiva contra la cabeza de playa aliada. Mientras los aliados realizaban 10.000 salidas aéreas el Día-D, los alemanes apenas llevaron a cabo 140 salidas. En otro tiempo la Luftwaffe se había considerado la punta de lanza de la invasión de Gran Bretaña, y solamente habían conseguido el Día-D derribar un avión aliado. El mariscal de campo Von Kluge que había sustituido a Rommel el 18 de julio, escribió a Hitler diciéndole: “Ante el completo dominio enemigo del aire, no hay posibilidad de que encontremos un estrategia para contrarrestar su efecto verdaderamente aniquilador, a menos que nos retiremos. A pesar de nuestros reiterativos esfuerzos, se acerca el momento en que este frente se romperá”. Los alemanes tenían en el momento del desembarco para contrarrestar el ataque aliado un total de 107.858 hombres y 370 tanques en dos divisiones blindadadas, (12 Panzer SS y la 21ª Panzer) 5 de infantería (711º, 716º, 352º, 709º y 743º División de Infantería), incluyendo una regimiento de paracaidistas (6º) y la 91º División de Infantería Aerotransportada de la Luftwaffe. Exceptuando el primer día, Las fuerzas alemanas siempre fueron superiores a las aliadas durante toda la batalla, a excepción del control del espacio aéreo, ya que los cielos estaban controlados por las fuerzas aéreas aliadas. Pero en el marco terrestre siempre a lo largo de toda la batalla desde el día  Día-D + 1 hasta el Día D + 35 hubo una diferencia de entre 2 y 10 divisiones por parte de los alemanes que fueron superiores en tropas, con la oportunidad de poder lanzar una contraofensiva con las reservas acorazadas que tanto deseaba Rommel para llegar a las playas y echar a los aliados al mar.

 

PLAYA GOLD

 

Las playas anglocanadienses presentaban un aspecto más equilibrado que las de Utah y Omaha. A las 07:25 horas en la playa Gold, la más occidental de las británicas, las fuerzas asaltantes –y principal elemento del XXX Cuerpo de Ejército británico—fueron el 231º Grupo de Brigada y el 69º Grupo de Brigada de la 50ª División Northumberland, equipados con carros de combate, artillería y apoyo de comandos, los cuales avanzaron con éxito tierra adentro venciendo la resistencia del 736º Regimiento de Granaderos de la 716ª División Estática. Los británicos desembarcaron en la playa Gold 24.970 hombres, teniendo unas 500 bajas. Los británicos fueron más afortunados, consiguiendo que sus tanques llegaran a tierra, gracias a la excelente colaboración entre los vehículos acorazados del Real Cuerpo de Ingenieros (AVREs) y la infantería, combinada con el apoyo que supuso el fuego de los destructores. El 5º Batallón del Regimiento East Yorkshire pudo conquistar La Riviere. Le Hamel fue  un tema distinto, la artillería autopropulsada disparó desde las lanchas de desembarco que habían sido arrastradas por la corriente. De hecho, los cañones asignados dispararon sobre puntos situados algo más al este. Por eso el 1er. Batallón del Regimiento de Hampshire atacó sin apoyo artillero y sufrió las consecuencias. Una compañía, la A, tuvo muchas bajas cuando cruzaba la playa y sus efectivos quedaron reducidos a una sección y la compañía tuvo entre muertos y heridos 122 bajas. A las 13:00 horas, toda la 50ª División estaba ya en tierra y, en las primeras horas de la tarde, las fuerzas británicas avanzaban lentamente hacia el interior. A eso de las 16:00 horas, la 69ª Brigada estableció contacto con una potente fuerza alemana en la zona comprendida entre Villiers-Le-Sec y Bazeville. Estaba constituida por un batallón del 915º Regimiento, el 352 Batallón de Fusileros y un par de baterías antitanque. Lo mismo que en Utah, el avance hacia el interior se retrasó por la congestión del tráfico al tratar de salir de la playa.

 

 PLAYA JUNO

 

A eso de las 7:50 horas de la mañana, la 7ª Brigada, de la 3ª División canadiense, que estaba integrada por 15.000 canadienses y 6.000 británicos alcanzó las playas de Juno, y la 8ª Brigada que iba a su lado, lo hizo diez minutos más tarde. Tuvieron un total de casi 1.000 bajas. Los dos se habían dividido los objetivos de Juno. La primera de ellos atacó la ciudad de Courseulles, al tiempo que la otra desembarcaba frente al núcleo de mayor resistencia de la ciudad de Berniéres. De todos los desembarcos en Juno, el canadiense fue el que el que estuvo más cerca de conseguir los objetivos previstos. Una vez eliminados los puntos fuertes los canadienses avanzaron rápidamente hacia el interior. Un destacamento de tanques alcanzó la carretera de Caen Bayeux, pero de dio cuenta de que la infantería no había seguido su mismo ritmo.

 

PLAYA  SWORD

 

La 3ª División británica desembarcó en el frente más estrecho de todas las playas de invasión en un intento de conseguir la suficiente concentración de fuerzas para penetrar, a través de las defensas alemanas, hasta Caen. En Sword desembarcaron alrededor de casi 30.000 hombres, teniendo un total de 630 muertos, heridos o desaparecidos.  Los británicos tuvieron suerte con que la playa fuera estrecha porque pudieron atravesar rápidamente la corta distancia que les ponía a cubierto, quedando expuestos sólo por poco tiempo al fuego enemigo. Sin embargo, los alemanes ocupaban posiciones muy organizadas con potentes fortines, en Quistreham, Lion-Sur-Mer y La Brèche. Los combates por La Brèche duraron tres horas y el 1er. De Lancashire del Sur, y el 2º de Yorkshire del Este tuvieron muchas bajas. Los comandos franceses al mando del coronel Kieffer, apoyado por los Yorkshire del Este atacaron y tomaron Quistreham, sufriendo un considerable número de bajas, más de 200. Un intento del 1er. De Lancashire del Sur en dirección a Periers Ridge tuvo que retroceder a Hermanville cuando los cañones antitanque alemanes pusieron fuera de combate a varios de los tanques de acompañamiento. La 1ª Brigada de Fuerzas Especiales desembarcó a media mañana y avanzó muy rápidamente hacia el interior para relevar a las tropas aerotransportadas que se mantenían en los puentes sobre el río Orne. A las 12:03 horas llegaron a los puentes sus efectivos más avanzados, con los que iba Lord Lovat, comandante de la brigada. A esta brigada se la conocía como las SS inglesas por sus iniciales de la Special Service.

 

A la 185ª Brigada se le asignó la misión de conquistar Caen. A las 11:00 de la mañana ya había llegado a tierra y se había organizado, pero los atascos del tráfico retrasaron su avance hasta las 12:30 horas. Luego el 2º de Infantería Ligera de Shropshire del Rey avanzó, aunque no contaba con sus tanques de apoyo. Para las 14:00 horas habían limpiado la mayor parte de Periers Ridge y habían empezado a avanzar por la carretera de Hermanville a Caen. A partir del mediodía, el Cuartel General de la 3ª División estaba recibiendo información de que al norte y oeste de Caen se estaban congregando tanques. La respuesta alemana al desembarco se retrasó porque el comandante del LXXXIV Cuerpo, el general Erich Marcks, esperó a la 12ª División Panzer SS, y la 21ª Panzer tuvo que efectuar un nuevo repliegue desde el este del Orne para enfrentarse a una situación más crítica en el oeste. Como consecuencia de esto, el ataque no pudo desencadenarse antes de las 16:30 horas. Los alemanes no abandonaron la ciudad de Caen, a pesar de los bombarderos aliados. Para impedir la sublevación francesa, ejecutaron a más de 80 miembros de la Resistencia, que estaban detenidos como rehenes en la prisión de Caen. La ciudad no cayó en manos de las fuerzas aliadas como pretendía Monty, aquel mismo día. De hecho Caen continuó en manos alemanas más de un mes, la noche del 6 de junio el diario londinense “Evening News” publicó el siguiente titular: “Monty lidera la invasión. Los tanques avanzan más allá de Caen.” Pero esta noticia publicada por los británicos no era cierta. El ejército alemán todavía controlaba la ciudad y no tenía intención alguna de abandonarla. Los arrogantes soldados ingleses iban a enfrentarse al mejor ejército del mundo. La 21º División Panzer y la Hitlerjugend frenarían a los decididos tanques de Monty, Caen iba a convertirse en la tumba de los carros ingleses. Durante la operación Goowood, que fue lanzada al este del río Orne el 18 de julio, que pretendía tomar la cresta de la colina de Bourgebus, al sur de Caen. Esta operación estaba pensada para los carros de combate, tanques había en abundancia, pero para julio de 1944, la sangre británica era ya muy escasa y muy preciada, y al ejército británico no le sobraba la infantería. Goodwood fue precedida por una barrera de fuego de artillería y de la aviación, y tras acabar el bombardeo en las posiciones alemanas los carros recibieron la orden de avanzar. De aquellos escombros surgieron cientos de soldados alemanes bien pertrechados que lucharon con gran valentía y contraatacaron. Sus Panther, sus Tigres, sus cazacarros Elephant, Jagdpanther, Jagdtiger y sus cañones del 88 consiguieron abrir brechas entre los escuadrones ingleses. Los alemanes cotban con una potente artillería pesada y cazacarros, tales como el Sturmpanzer IV Brümmbar, del cual se fabricaron 313 unidades, era un cazacarros temido por sus enemigos, ya que su cañón de 250 milímetros podía destruir cualquier vehículo blindado y acorazado aliado. O el más conocido –Panzerjäger-Jagdpanther, un cañón de 88 mm Schwere Sturmgeschütz (cañón de asalto pesado). Este cañón estaba montado encima de un chasis de un Panther V. Finalmente el 21 de julio después de perder 5.600 y 400 tanques, Monty se vio obligado a abandonar Goowood sin tomar Bourgebus. Aquel fracaso militar perjudico a Monty, dañando su posición personal ante los jefes aliados. Los ingleses aprendieron una importante lección aquel día. El ejército alemán podía estar en retirada,  habría sufrido muchas perdidas y no tenía apenas recursos para reforzar las perdidas en hombres y material. Quizá estaba tocado de muerte, pero los soldados de la Wehrmacht, continuaban siendo las tropas mejor adiestradas del mundo, y en inferioridad de condiciones mostraron que su tropas y sus armas eran mejor en calidad que las aliadas. En aquella batalla ocurrió una anécdota ciertamente muy sorprendente. Lo que ocurrió en aquella carretera que se dirigía a Caen, mostró una vez más la poca colaboración que existía entras las diversas ramas de las fuerzas armadas alemanas, en este caso entre el Heer (ejército) y la Luftwaffe (fuerza aérea). El coronel Von Luck al mando del 123º Regimiento Panzer, de regreso al cuartel general de la división se encontró con una batería del 88, al mando de un mayor de la Luftwaffe, que apuntaba hacia el cielo, disparando contra los bombarderos que se dirigían a atacar Caen. Pero Von Luck se percato que por la carretera, a menos de 1km se acercaba una columna de 30 o 40 tanques británicos. Von Luck le dijo al mayor que dirigiera el fuego de sus cañones del 88 hacia la carretera, para destruir los carros enemigos. El mayor se negó, aludiendo que el era un oficial de la Luftwaffe, y que no recibía ordenes de un oficial del ejército, y que su misión era disparar contra los aviones aliados, no contra los tanques. Entonces Von Luck sacó su pistola y apunto a la cabeza del mayor de la Luftwaffe, y le dijo: “Mayor, en un minuto, puede estar usted muerto o recibir una medalla, usted elige” El oficial de la Luftwaffe no se lo pensó y ordenó a sus hombres que disparasen contra los carros británicos que subían por una carretera estrecha, con pocas posibilidades de maniobra por parte de los ingleses, y en menos de 10 minutos más de 30 carros británicos estaban ardiendo. Poco después Monty, debido a sus enormes perdidas en los diversos ataques para tomar Bourgebus decidió suspender la operación Goodwood. A finales de agosto, el coronel Von Luck y la 21º Panzer fueron retirados de la batalla de Normandía y enviados a toda prisa al valle del Ródano, para hacer frente a las fuerzas invasoras procedentes del sur de Francia.

 

Sus tanques llevaron a cabo un sondeo en el perímetro defensivo de los británicos alrededor de Bieville, mientras entre Sword y Caen  se desplegaba una fuerza de bloqueo. El ataque en Bieville fue rechazado por un escuadrón de carros del Regimiento de los Yeomanry Stafforshire. Más tarde, los alemanes intentaron encontrar algún hueco en las defensas de Periers Ridge, pero en vista de la precisión del fuego de los tanques y cañones antitanque tuvieron que retirarse otra vez. Se hizo un tercer intento en el punto 61, al norte de Periers Ridge, también fue rechazado. Unos pocos tanques de la 21º Panzer consiguieron alcanzar la costa en Luc-Sur-Mer, donde todavía se mantenían algunos defensores, pero se retiraron tras ver que por encima de sus cabezas pasaban planeadores aliados en dirección a la zona de aterrizaje cercana a Ranville. Al caer la noche, los comandantes de las Fuerzas Expedicionarias Aliadas podían estar bastante satisfechos. Los desembarcos habían conseguido establecer cabezas de puente, y en las playas de Gold y Juno, los avances eran ya profundos. La de Omaha era la que tenía menos profundidad y la más débil, mientras que en Sword tuvieron que enfrentarse a una potente oposición acorazada. Potentes contraataques alemanes podrían todavía destruir los relativamente pequeños destacamentos aislados de tropas aliadas y forzarlas a retroceder hacia el canal. Sin embargo, se había llevado a cabo la parte más dura del asalto, y los aliados habían conseguido esforzadamente abrirse los primeros caminos de la invasión. A partir del día 9, los alemanes perdieron la iniciativa, los aliados habían desembarcado 326.000 hombres, 54.000 vehículos y 140.000 toneladas de material, que les permitieron progresar hacia el interior.

 

 

              LA BATALLA DE NORMANDIA

(LA INVASIÓN DE EUROPA-EL ASALTO A LAS PLAYAS DE FRANCIA)

 

CUARTA PARTE

 

 

DESPUÉS DE LA BATALLA

 

El 1 de septiembre de 1944, Eisenhower tomó oficialmente el mando de todas las fuerzas de tierra del SHAEF estacionadas en Europa de manos de Montgomery para inmensa frustración de éste. Como compensación Churchill ascendió a Montgomery a Mariscal de Campo, un grado por encima de Eisenhower, pero esta buena noticia le duraría muy poco tiempo a Monty, ya que el presidente Roosevelt asesorado por el general Marschall inventó rápidamente un nuevo rango para Ike: el de general de cinco estrellas. Montgomery volvía a estar de nuevo bajo el mando de Eisenhower. Algunas guarniciones alemanas controlaban aún los puertos de Bretaña y del paso de Calais, y todos los suministros aliados continuaban llegando a través de las playas de Normandía . Los planificadores logísticos advirtieron que los suministros disponibles no bastarían para sostener a los cuatro ejércitos al ritmo de avance que llevaban. Montgomery presionaba a Eisenhower, hasta un grado equiparable con la insubordinación directa, para que abandonara aquella estrategia, detuviera al Tercer Ejército estadounidense y diera prioridad a una avance hacia el norte por parte del Segundo Ejército británico con el apoyo del Primer Ejército norteamericano. Antes de una semana, Patton y Bradley insistían en una estrategia opuesta, consistente en dar prioridad a su propio Tercer Ejército en dirección al este de Francia. Ambos confiaban en cruzar el Rin y alcanzar el corazón industrial de Alemania, el Rhur, antes de Navidad. Tras la batalla de Normandía, sin embargo la única cuestión era saber cuanto podría adelantarse el final de la guerra, y no quien la ganaría. Alemania como bien sabemos se rindió incondicionalmente a los aliados el 8 de mayo de 1945. Su dirección de la batalla de Normandía fue sin embargo de altísimo nivel, y dado que hubiera sido señalado como responsable de su pérdida, también hay que reconocerle el mérito de su victoria, crédito que debe ampliarse a Eisenhower por su habilidad como líder político. Los jefes militares alemanes que sobrevivieron a la guerra no tuvieron reparo en culpar de su derrota al Führer. Algunos de ellos, con increíble arrogancia, incluso intentaron aconsejar a sus vencedores  acerca del modo en que ellos habrían conducido la campaña. ¿Podían haber ganado los alemanes la batalla de Normandía? Quizá un mejor servicio de Inteligencia les hubiera permitido adivinar el fondo de la Operación “Fortitude”. Podrían haber racionalizado su estructura de mando y mejorado sus suministros y adiestramiento.

 

Los aliados nunca hubieran invadido sin superioridad aérea, pero se ha sugerido que los alemanes podían haber alcanzado al menos una igualdad en el aire tras el Día D produciendo y empleando como cazas un número significativo de sus reactores ME 262, ya para entonces en servicio. También podrían haber mezclado vehículos acorazados con sus formaciones de infantería más débiles, incrementando la calidad general de sus fuerzas a cambio de unas pocas divisiones “escaparate”. Podrían haber construido más submarinos y buques de superficie para cortar el vital eslabón marítimo del canal de la Mancha. Con los submarinos de larga distancia, del tipo XXI, que ya se encontraban en la fase final de desarrollo, la Kriegsmarine de Hitler podía haber llegado a la costa oriental de EEUU, sin necesidad de repostar durante el recorrido, y lanzar ataques selectivos contra las costas  norteamericanas. Hay muchas cosas que hubieran podido hacer. Sin embargo, y según se desarrollo la batalla, no hay nada que hubieran podido hacer para ganarla. Al nivel en que se libró la batalla de Normandía. Si el ejército alemán se hubiese librado de la necesidad de enfrentarse a un ejército aliado en el oeste –un tercio de las fuerzas de combate de primera línea alemanas—habría podido hacer frente a la ofensiva oriental soviética, planificada por los aliados como continuación del desembarco normando. El fracaso de Normandía habría concedido a Hitler la posibilidad de ganar la guerra. Si los aliados eran derrotados en las playas francesas, la Gran Bretaña  no tendría recursos para un segundo ataque anfibio sin la colaboración estadounidense. Si el ejército americano hubiera caído derrotado en Normandía, después de concentrar los esfuerzos en los conflictos del Norte de África y Europa durante dos años y medio, Estados Unidos probablemente habría decidido dedicar sus principales energías a la reciente demanda bélica del Pacífico, de modo que Europa hubiera quedado abandonada a su suerte. Y quizás hoy en día no existiría la Unión Europea, sino que los estados europeos formarían parte de la Gran Alemania.  La disputa entre Rommel y Von Rundstedt en torno a la conveniencia de una defensa más rígida o flexible no tenía la menor relevancia, y ninguno de sus sustitutos logró sugerir nada mejor. Lo cierto es que los generales alemanes que lucharon en Normandía mostraron su incompetencia durante toda la batalla.

 

A parte de los niveles superiores de mando, el poderío aéreo y la artillería constituyeron los factores clave para la victoria aliada, pero no fueron los únicos. La interrupción de suministros y refuerzos al frente alemán tan sólo tenía valor si, al mismo tiempo, los aliados atacaban y forzaban a los alemanes a emplear sus reservas. La infantería aliada era de inferior calidad a la alemana, y sus componentes no dudaban en identificar como tanques Tigre, a todos los carros de combate que avistaban, pero mostraron gran valor en su mantenimiento de la ofensiva. Gran parte de la fuerza alemana, no obstante, se basaba en el terreno en el que estaban luchando. Al igual que sucediera con las trincheras de la Primera Guerra Mundial o las selvas del Pacífico, el bocage se convirtió en un enemigo formidable. Merece la pena destacar el hecho de que los propios alemanes no tuvieron tanto éxito como los aliados en sus ataques a través del bocage, y que cuando perdieron su protección no tardaron en ser aniquilados. Se ha dicho siempre que un ejército refleja las características de una sociedad a la que pertenece. El ejército británico – que rara vez ha perdido alguna guerra – suele alabar a sus oponentes y despreciarse modestamente a si mismo. Con ello parecen querer sugerir: “Eran casi el mejor ejército del mundo, lástima que tuvieran que enfrentarse a nosotros” Los norteamericanos sin embargo, gustan de alabarse a si mismos a expensas de los demás y antes conceden mérito a un enemigo que a un rival. El enfoque alemán convierte la guerra en un juego de moralidad, en la trágica derrota de meros mortales que se debaten con fuerza sobrehumana las fuerzas impersonales de las máquinas. Si los norteamericanos hubieran sido tan buenos como afirmaban ser, los británicos tan malos como afirmaban ser y los alemanes tan buenos como todo el mundo afirmaba que eran, la batalla de Normandía habría seguido un curso distinto.

 

De los más de un millón de hombres que habían luchado en Normandía a las órdenes de Rommel, hasta el 17 de julio en que fue herido y sustituido Von Kluge, al mando del Grupo de Ejércitos B conservando el mando del OB West hasta el 18 de agosto en que sería sustituido en el mando por el mariscal  Model. Un total de 240.000 soldados alemanes habían muerto o estaban heridos, y otros 200.000 habían sido dados por desaparecidos o capturados. Los alemanes habían perdido 1.500 carros de combate, 3.500 piezas de artillería, 20.000 vehículos y más de 3.600 aviones. Para finales de agosto, los aliados habían desembarcado en Normandía 39 divisiones o 2.059.299 hombres, junto con 438.437 vehículos y 3.098.259 toneladas de suministros. Habían sufrido 209.672 bajas, incluyendo 36.976 muertos. Se habían perdido 4.101 aparatos aliados y con ellos cerca de 17.000 aviadores. A lo largo de la batalla las perdidas en un y otro bando fueron muy elevadas. A finales de junio los norteamericanos habían perdido 37.000 hombres y 25.000 los británicos, canadienses y franceses libres. Y habían recibido unos 80.000 nuevos reclutas para suplantar las bajas. En el caso de los alemanes, estos habían dedicado a la batalla 400.000 hombres, mientras otros 250.000 del XV Ejército aguardaban en el Paso de Calais un desembarco que jamás se produciría. Para finales de julio el Grupo de Ejércitos B había sufrido más de 90.000 bajas y 225 carros de combate y tan solo había recibido el refuerzo de no más de 5.000 hombres y 17 carros de combate. Esto refleja los grandes problemas que sufrió Alemania durante la Segunda Guerra Mundial, para poder suministrar los refuerzos necesarios a sus ejércitos, que combatían en los diversos frentes de batalla del teatro de operaciones europeo. La mejor defensa que hubieran podido realizar los alemanes, sin duda hubiera sido el replegarse con todos sus ejércitos desde Francia, Bélgica Holanda, Luxemburgo, Dinamarca, Noruega e Italia, para formar con más de dos millones y medio de soldados una última y feroz resistencia en las la línea Sigfrido, ya en las fronteras del Reich, obligando a los aliados a una lucha a muerte en una guerra de desgaste con todas las reservas alemanas. La confianza alemana en el combate disminuía a menudo que pasaban las semanas, de los capturados por las tropas aliadas muchos son jóvenes e inexpertos. Algunos son reemplazos de la Europa del Este, obligados a luchar por la causa de Hitler. El general Günther Blummentritt, jefe del Estado Mayor del Grupo de Ejército B, le dijo al general en jefe del OB del Oeste: “ Nuestras fuerzas se están quedando sin medios, la situación del reemplazo es imposible, simplemente ya no tenemos suficientes soldados para contener la presión”. En las batallas por Normandía también murieron más de 20.000 civiles franceses, de los cuales más de 3.000 en la ciudad de Caen arrasada por los aliados. Hay que recordar en las memorias del general Bradley, sus palabras en referencia a que muchos franceses no recibieron con gran alegría a las fuerzas aliadas que venían a liberar Francia. “Los franceses no parecían contentos en ningún sentido por vernos llegar como un ejército victorioso para liberar Francia. Estaban bastante contentos en la situación anterior. Llevábamos guerra y desolación a su país. Miles de franceses murieron durante la batalla de Normandía, más de 3.000 en la ciudad de Caen, que fue arrasada por nuestros bombarderos. Su campiña antes preciosa se había convertido en un campo de batalla de muerte y destrucción.” Los objetivos del Día-D tampoco fueron tomados, se pretendía que las ciudades de Caen Bayeux, Carentan y St. Lô caerían rápidamente el primer día, pero no fue así, sobre todo porque Caen, no fue tomada por los aliados hasta el 19 de julio. Pero los aliados se habían establecido ya en las playas, consolidando sus posiciones y avanzando a trompicones hacia el interior. El 17 de agosto, el XV Cuerpo de Ejército estadounidense había entregado el frente de Argentan al V Cuerpo estadounidense y se había unido al avance del Tercer Ejército en dirección este. El 19 de agosto por la noche, la división de vanguardia de Patton –la 79 división—cruzó el Sena. Para el 25 de agosto, los cuatro ejércitos aliados habían alcanzado el río, y ese mismo día  la 2ª División Acorazada francesa bajo el mando del general Le Clerc liberó París. Era el Día-D más ochenta días, o poco menos de lo previsto en el plan original de “Overlord”. La batalla de Normandía había terminado. 

 

 

CONCLUSIÓN

 

La batalla de Normandía había sido larga y sangrienta, hay casi medio illón de solados alemanes y aliados muertos, heridos o desaparecidos en combate. Aún que la guerra todavía no había finalizado y pasarían muchos meses antes de las tropas soviéticas entraran en Berlín, los sucesos del Día-D y la batalla por Normandía son el principio del fin para el Tercer Reich de Hitler. De las memorias de Ernie Pinle, reportero de guerra y muerto a manos de los japoneses en abril de 1945, en su relación para el mes de agosto de 1944 en el París liberado por los aliados. Ernir Pinle dijo: “Uno no puede por menos que emocionarse con la intensidad de nuestra invasión . Fue audaz y poderosa, una de las mayores epopeyas militares de toda la historia. Espero que podamos alegrarnos de la victoria pero con humildad, ya que los soldados de todas las nacionalidades enfrentadas que han muertos en los campos de batalla de Francia, no querrían que nos regodeáramos”

 

 

ANEXO 1

 

               ORDEN DE BATALLA ALEMAN:

 

 

            OBERKOMMANDO DER WEHRMACHT

 

            (OKW)

 

·        Comandante en Jefe: Adolf Hitler

·        Jefe de Estado Mayor: Generalfeldmarschall Wilhelm Keitel

·        Jefe de Operaciones del Estado Mayor: Alfred Jodl.

 

OBERBEFEHLSHABER  WEST (OB DEL OESTE)

 

·        Generalfeldmarschall  Gerd von Rundstedt

(hasta el 2 de julio de 1944)

 

·        Generalfeldmarschall Gunther von Kluge

(hasta el 18 de agosto de 1944)

 

·        Generalfeldmarschall Walther Model

 

GRUPO DE EJÉRCITO B

 

·        Generalfeldmarschall Erwin Rommel

(hasta el 17 de julio de 1944)

 

·        Generalfeldmarschall Gunther von Kluge

(hasta el 18 de agosto de 1944)

 

·        Generalfeldmarschall Walther Model

 

 

SÉPTIMO EJÉRCITO

 

·        Generaloberst Friedrich Dollmann

(hasta el 28 de junio de 1944)

 

·        Oberstgruppenführer Paul Hausser

(hasta el 20 de agosto de 1944)

 

·        General der Panzertruppen Heinrich Eberbach

(temporalmente, hasta el 30 de agosto de 1944)

PANZER GROUP WEST (hasta el 5 de agosto de 1944)                  

 

         QUINTO    EJÉRCITO PANZER

 

·        General der Panzertruppen Leo Freiherr Geyr von Schweppenburg.

(hasta el 6 de julio de 1944)

 

·        General der Panzertruppen Heinrich Eberbach. (Hasta el 9 de agosto de 1944)

·        Oberstgruppenführer Joseph “Sepp” Dietrich.

 

I SS PANZER KORPS

     

·        Oberstgruppenführer Joseph “Sepp” Dietrich. (hasta el 9 de agosto de 1944)

·        Oberstgruppenführer Hermann Priess.

 

II SS PANZER KORPS

 

·        Oberstgruppenführer Paul Hausser. (Hasta el 28 de julio de 1944)

·        Oberstgruppenfürer Wilhelm Bittrich.

 

XLVII PANZER KORPS

 

    *  General der Panzertruppen Hans Freiherr von Funck

                                  

 LVIII KORPS PANZER

 

·        General der Panzertruppen Walther Krueger

 

II CUERPO PARACAIDISTA

 

·        General der Falschirmtruppen Eugen Meindl

 

XXV KORPS

 

·        General der Artillerie Wilhelm Fahrmbacher.

 

      LXXIV KORPS

 

·        General der Infanterie Erich Straube

 

LXXXI KORPS

 

·        General der Panzertruppen Adolf Kuntzen

 

LXXXIV  KORPS

 

·        General der Artillerie Erich Marcks. (Hasta julio de 1944)

·        General der Artillerie Wilhelm Farhmbacher. (Temporalmente, hasta el 18 de junio de 1944)

·        Generalleutnant Dietrich von Choltiz. (Hasta el 28 de julio de 1944)

·        Generalleutnant Otto Elfeldt.

 

LXXXVI KORPS

 

·        General der Infanterie Hans von Obstfelder.

 

DIVISIONES ACORAZADAS DE LA WEHRMACHT

 

2º Panzer Division, 9º Panzer Division, 21º Panzer Division, 116º Panzer Division y Panzer “Lehr” Division.

 

DIVISIONES ACORAZADAS DE LAS WAFFEN SS

 

I SS Panzer Division, “Leibstandarte Adolf Hitler”, 2º SS Panzer Division “Das Reich”, 9º SS Panzer Division “Hohenstauffen”, 10º SS Panzer Division “Frundsberg”, 12º SS Panzer Division “Hitler Jugend” y 17º SS Panzer Division “Goetz von Berlichingen”.

 

BATALLONES ACORAZADOS INDEPENDIENTES DE LAS SS

 

101º Batallón Acorazado Pesado de las SS, 102º Batallón Acorazado Pesado de las SS, 103º Batallón Acorazado Pesado ( posteriormente rebautizado como 501-503º Batallón Acorazado Pesado), 654º Batallón Pesado Antitanque, 668º Batallón Pesado Antitanque, 709º Batallón Pesado Antitanque.

 

DIVISIONES DE INFANTERÍA

 

77º Division, 84º Division, 85º Division, 89º Division, 243º Statik Division, 265º Statik Division, 266º Statik Division, 271º Division, 272º Division, 275º Division, 276º Division, 277º Division, 326º Statik Division, 331º Division, 343º Statik Division, 344º Statik Division, 346º Statik Division, 352º Division, 353º Division, 368º Division, 708º Statik Division, 711º Statik Division y 716º Statik Division.

 

BRIGADAS INDEPENDIENTES DE ARTILLERÍA

 

7ª Wefer Brigade, 8ª Wefer Brigade y 9ª Wefer Brigade.

 

                  

                    LA BATALLA DE NORMANDIA

(LA INVASIÓN DE EUROPA-EL ASALTO A LAS PLAYAS DE FRANCIA)

 

 

      

 DIVISIONES DE CAMPO DE LA LUFTWAFFE

 

  División de Paracaidistas, 3º División Paracaidista, 5ª División de Paracaidistas,  16ª División de Campo de la Luftwaffe y la 91º División de Desembarco Aéreo.

 

OBERKOMMANDO DER LUFTWAFFE  (OKL)

 

·        Comandante en Jefe: Reichsmarschall Hermann Göering

 

LUFTFLOTTE 3:

 

·        Generalfeldmarschall  Hugo Sperle.

 

                                            

 

 

                                APARATOS        DISPONIBLES ( 30- 5 1944)                               

 

         Cazas diurnos:           315                             220                                                         

         Cazas nocturnos:      90                               46                         

         Bombarderos:          402                             200                                   

           Transportes:           100                             31

                                                                                                                     

           Total:                       907                             497

 

 

          III FLAK KORPS

 

        Entre 120 y 160 cañones de 80mm y doble uso; 300 cañones Flak más ligeros.

    

        

         ANEXO II

 

      

       ORDEN DE BATALLA ALIADO

 

       CUARTEL GENERAL SUPREMO DE LA FUERZA EXPEDICIONARIA (SHAEF)

 

·        Comandante en Jefe Supremo: General D.D. Eisenhower

·        Segundo Comandante en Jefe Supremo: Mariscal Jefe del Aire Sir. Arthur Tedder.

·        Jefe del Estado Mayor: Comandante General Walter Bedel Smith.

 

 

 

 

21 º GRUPO DE EJÉRCITOS

 

    *   General Sir. Bernard L. Montgomery

 

SEGUNDO EJÉRCITO BRITÁNICO

 

·        Teniente General Sir. Miles Dempsey

 

I CUERPO (Del Primer Ejército canadiense 23 de julio de 1944)

 

·        Teniente General J.T. Crocker

 

VIII  CUERPO (Desde el 16 de julio de 1944)

 

·        Teniente General Sir. Richard O´Connor

 

XII CUERPO

 

·        Teniente General B. C. Bucknall ( hasta el 3 de agosto de 1944)

·        Teniente General B.G. Harrocks

 

     DIVISIONES ACORAZADAS

 

División de Guardias Acorazados, 7ª División Acorazada “Ratas del Desierto”, 11ª División Acorazada, (79ª división Acorazada)

 

BRIGADAS ACORAZADAS INDEPENDIENTES

 

4ª Brigada Acorazada, 8ª Brigada Acorazada, 27ª Brigada Acorazada, 33ª Brigada Acorazada, 6ª Brigada de Guardias con carros de combate, 31º Brigada con carros de combate, 34ª Brigada de carros de combate.

 

DIVISIONES DE INFANTERIA

 

3º División, 6º División Aerotransportada, 15ª Divisón (Escocesa), 43º División (Wessex), 49º división (West Riding), 50º División (Northumberland), 53º División (Galesa), 59º (Staffordshire).

 

BRIGADAS DE COMANDOS INDEPENDIENTES

 

1ª Brigada de Servicios Especiales, 4ª Brigada de Servicios Especiales

 

PRIMER EJÉRCITO CANADIENSE (desde el 23 de julio de 1944)

 

·        Teniente General H.D.G. Crerar

 

II CUERPO CANADIENSE (desde el 12 de julio de 1944—del Segundo Ejército Británico 23 de julio de 1944)

   

·        Teniente General G.S. Simonds

 

DIVISIONES ACORAZADAS

 

4º División Acorazada canadiense, 1ª División Acorazada Polaca

 

BRIGADAS ACORAZADAS INDEPENDIENTES

 

2ª Brigada Acorazada canadiense

 

12º GRUPO DE EJÉRCITOS (desde el 1 de agosto de 1944)

 

·        Teniente General Omar N.Bradley

 

PRIMER EJÉRCITO DE LOS ESTADOS UNIDOS

 

·        Teniente General Omar N. Bradley (hasta el 1 de agosto de 1944)

·        Teniente General Courtney H. Hodges

 

TERCER EJÉRCITO DE LOS EEUU

 

·        Teniente General George S. Patton. Jr.

 

CUERPOS DE EJÉRCITO

 

V CUERPO (29º y 1ª División-Omaha)

 

·        Comandante General Leonard T. Gerow

 

VII CUERPO (4ª y 90º División-Utah)

 

·        Comandante General J. Lawton Collins)

 

VIII CUERPO (desde el 15 de junio de 1944)

 

·        Comandante General Troy H. Middleton

 

XII CUERPO (desde el 29 de julio de 1944)

 

·        Comandante General Gilbert R. Cook

 

XV CUERPO (desde el 2 de agosto de 1944)

 

·        Comandante General Wade H. Haislip

 

XIX CUERPO (desde el 12 de junio de 1944)

 

·        Comandante General Charles H. Corlett

 

XX CUERPO (desde el 2 de agosto de 1944)

 

·        Comandante General Walton h. Walker

 

DIVISIONES ACORAZADAS

 

2º División Acorazada “Hell on Wheels” (Infierno sobre ruedas), 3º División Acorazada, 4º División Acorazada, 5º División Acorazada, 6º División, 7º División Acorazada, 2º división Acorazada Francesa.

 

DIVISIÓN DE INFANTERIA

 

1ª División “Big Red One” (Explicación de la unidad durante la Primera Guerra Mundial), 2º División, 4º División, 5º División, 8º División, 9º División, 28º División, 29º División, 35º División, 79º División, 80º División, 82º División Aerotransportada “ All American “ (Norteamericana), 83º División, 90º División, 101ª División Aerotransportada “ Screaming Eagles “  (Águilas Bramantes)

 

FUERZA AÉREA EXPEDICIONARIA ALIADA

 

·        Mariscal del Aire Sir. Trafford Leigh-Mallory

 

SEGUNDA FUERZA AÉREA TÁCTICA DE LA RAF

 

·        Mariscal del Aire Sir. Arthur Caningham

 

73 escuadrones de cazas, 20 escuadrones de bombarderos medianos, 7 escuadrones de cooperación del ejército. 1.220 aparatos aprox.

 

NOVENA FUERZA AÉREA DE LOS EEUU

 

·        Teniente General Lewis H. Brereton (hasta el 7 de agosto de 1944)

·        Comandante General Joyt S. Vandemberg

 

65 escuadrones de cazas, 22 escuadrones de bombarderos medianos, 56 escuadrones de transporte. 2.000 aparatos aprox.

       

        DEFENSA AÉREA BRITÁNICA

 

·        Mariscal de Aire Sir. Roderick M. Hill

 

41 escuadrones de cazas. 500 aparatos aprox.

 

         COMANDANCIA DE BOMBARDEO DE LA RAF

 

·        Mariscal del Aire Sir. Arthur T. Harris

 

73 escuadrones de bombarderos pesados, 15 escuadrones de bombarderos ligeros. 1.400 aparatos aprox.

 

OCTAVA FUERZA AÉREA DE LOS EEUU

 

·        Teniente General James H. Doolitle (el que dirigió el ataque desde el portaviones  Enterprises contra el Japón en 1942 cuando tan sólo era teniente coronel.)

160 escuadrones de bombarderos pesados, 45 escuadrones de cazas. 2.400 aparatos aprox.

 

 

ANEXO III

 

CUADRO DE MANDOS ALIADOS PARA LA INVASIÓN

 

                          

JEFE:

EINSENHOWER (USA)

ADJUNTO:

TEDDER (G.B)

JEFE DE ESTADO MAYOR:

W.BEDELL SMITH (USA)

JEFE DE ESTADO MAYOR:

F.MORGAN (G.B)

 

 

 


AVIACIONES ALIADAS

S.TRAFFORD (G.B)

L.MALLORY (G.B)

 

 

 

MARINAS ALIADAS

S.B.RAMSAY (G.B)

A.LEAHY (G.B)

KING (USA)

 

 

                                                                                                                       

 

BOMBARDEO ESTRATÉGICO

BRERETON (USA)

CONINGHAM (G.B)

SPAATZ (USA)

 

 

TROPAS AEROTRANSPORTADAS

RIDWAY (USA)

TAYLOR (USA)

GALE (G.B)

 

         

 

 

 


CUADRO DE LAS FUERZAS ALIADAS EN EL DESEMBARCO DE NORMANDÍA

XXI GRUPO DE EJÉRCITOS     (MONTGOMERY)

 

 


RESERVAS

 

SERVICIOS

 

 

 

2º EJERCITO

BRITÁNICO

 

 

 

1ºEJERCITO

CANADIENSE

 

 

TROPAS AEROTRANS.

(G.B)

 

 

 

 

 

 

CUADRO DE LAS FUERZAS ALIADAS EN EL DESEMBARCO DE NORMANDÍA

XII GRUPO DE EJÉRCITOS (O.N.BRADLEY) USA

 

 

 

 

1ºEJERCITO (USA) BRADLEY

 

 

3ºEJERCITO

(USA) PATTON

 

 

TROPAS AEROTRANS.

(USA)

 

ANEXO IV

 

 

FUERZAS ALIADAS EN EL DESEMBARCO DE NORMANDÍA

 

 

6 Acorazados

         25 Cruceros

         150 Destructores

 60 Corbetas

100 Dragaminas y Torpederas

1.600 Lanchas de desembarco

7 divisiones de infantería

1 división blindada

3 divisiones aerotransportadas

2 brigadas blindadas

2 brigadas de Servicios Especiales (Comandos)

5.112 bombarderos

5.747 cazas

4.907 planeadores y aviones de transporte.

 

FUERZAS ALEMANAS AL INICIARSE LA INVASIÓN

 

50 divisiones de infantería, paracaidistas y tropas de desembarco aéreo de la Luftwaffe

11 divisiones acorazadas

1.700 tanques

115 aviones de transporte

190 bombarderos (aprox.)

128 cazas (aprox.)

3 destructores

32 submarinos (algunos de ellos inservibles)

38 lanchas rápidas)

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

TROPAS AEROTRANSPORTADAS DE AUSTRALIA Y NUEVA ZELANDA EN LA GUERRA DE VIETNAM 1965-1975

LOS “ANZAC SPECIAL AIR SERVICE”

Los SAS australianos y los neozelandeses, junto con las otras unidades nacionales, tuvieron una gran actividad para apoyar los compromisos de sus estados, tanto con la Organización del Tratado del Sureste Asiático (SEATO), como con la “Commonwealth” en lo que atañe a las misiones en sus respectivas competencias estratégicas. Como demostración ulterior de su empeño, ambas naciones desplegaron unidades SAS en Vietnam, respectivamente entre 1966 y 1968. Especializados en patrullas de emboscada y reconocimiento a pequeña escala, los soldados del ASAS (Australian Special Air Service) y del NZSAS (New Zeland Special Air Service) demostraron que están entre los combatientes de la jungla más competentes y versátiles del mundo. El 23 de abril de 1964, el Presidente Johnson pidió que “más banderas” estuvieran representadas en Vietnam del Sur, esperando que los aliados de los norteamericanos acudieran a ayudar a “un amigo acosado”. La respuesta no fue de modo universal. Gran Bretaña, por ejemplo, rehusó mandar fuerzas militares, principalmente por una crisis en Borneo; pero, a finales de año, las Filipinas, Corea (del Sur), Tailandia, Australia y Nueva Zelanda habían indicado toda su voluntad de contribuir con algún tipo de ayuda militar. Eso permitió a Johnson mostrar la guerra como internacional, en vez de un problema puramente americano.

EL SAS AUSTRALIANO

La “ I SAS Company, Australian SAS”, fue formada en julio de 1957 en Swanbourne, en el oeste de Australia, con unos mandos que se extrajeron de unidades regulares. En 1960, la I Compañía SAS se convirtió en un componente del RAR (Real Regimiento Australiano), hasta que se formó un regimiento SAS en septiembre de 1964. El nuevo regimiento estaba compuesto por un Cuartel General, un Escuadrón de Base, elementos agregados del 152 Escuadrón (Transmisiones) y los Escuadrones SAS 1 y 2, los Escuadrones “Sabre” (Sable). Estos Escuadrones “Sabre” del SAS estaban compuestos por Plana Mayor y cuatro secciones de 16 hombres. La instrucción del ASAS estaba calcada , y aún lo sigue estando hoy en día, del modelo SAS británico, con algunas diferencias peculiares. La instrucción comprendía un riguroso programa de selección inicial, con hincapié en la navegación /orientación terrestre campo a través que se incluía en largas marchas de resistencia contra reloj y con todo el equipo. En la posterior instrucción de especialistas, durante muchos meses se ponía énfasis en patrullas, armas, demoliciones, sabotaje, comunicaciones, sanidad, embarcaciones (lanchas) pequeñas, natación de asalto, rastreo, supervivencia y combate en la jungla. La mayor parte de esta instrucción se realizaba en los desiertos y selvas tropicales del oeste de Australia; la instrucción de paracaidismo se realizaba en la base de la RAAF (Royal Australian Air Force) de Williamtonw, en Nueva Gales del Sur, bajo la tutela de la Escuela de Guerra Aeroterrestre . Se requerían nueve saltos para llegar a calificarse en el curso básico de tres semanas, y algunos individuos seleccionados podían escoger el curso de Caída Libre, de tres semanas y media. En febrero de 1965, el 1er. Escuadrón desplegó en Brunei (el protectorado británico en Borneo), para que, junto con el SAS británico y neozelandés, actuase contra las fuerzas indonesias; el 2º Escuadrón sustituyó al 1er. Escuadrón a fines de 1965. En noviembre de 1966, después de realizar muchas misiones de reconocimiento a través de la frontera y misiones de ataque en el cercano Sarawak, las unidades SAS australianas y neozelandesas se retiraron. En 1962 se envió a Vietnam a 6 miembros (un oficial y 6 suboficiales) de la 1ª Compañía SAS con el AATTV (Australian Army Training Team Vietnam), con un equipo de instrucción. El personal individual del ASAS fue agregado a los equipos de las Fuerzas Especiales para que trabajasen en el Programa CIDG, tanto en las Fuerzas de Choque Móviles, como en las operaciones de búsqueda y destrucción. A comienzos de 1966 se formó un 3er. Escuadrón (a partir, sobre todo, de personal del 1er. Escuadrón con experiencia de combate en Borneo), específicamente para prestar servicio en Vietnam, en donde fue desplegado durante el mes de abril. Pronto se formó el 4º Escuadrón, cuya función era servir de refuerzo. Los otros 3 Escuadrones del SAS, menos una sección (desde el año 1968 se agregó una cuarta sección del NZSAS (New Zeland Special Air Service), los cuales sirvieron desde ese momento durante los períodos de servicio aproximadamente de un año cada uno. Los periodos normalmente se solapaban , de forma que permitían al escuadrón de relevo familiarizarse por si mismo con el área de operaciones, y aclimatarse antes de emprender sus misiones LRRP como apoyo a la 1ª ATF (Fuerza Australiana de Intervención), una fuerza de combate a nivel de Brigada, que comprendía a la V “Force” Neozelandesa, cuyo tamaño era similar a un batallón. Los escuadrones se entrenaban antes de su despliegue, y realizaban ejercicios en Australia, Borneo y Papau-Nueva Guinea. Los ASAS (Australian Special Air Service), cuya base se encontraba al sureste de Saigón en el monte Nui Dat, tenía asignado un TAOR en la provincia de Phuoc Tuy, dentro de la III CTZ. En un principio, el 3er. Escuadrón estableció su base al pie de Nui Tuy, pero tras la llegada del I Escuadrón se situaron en la propia montaña en marzo de 1967. Las Fuerzas Especiales de EEUU en colaboración con otras fuerzas especiales de Australia, Nueva Zelanda y Vietnam del Sur crearon grupos de apoyo para la creación de unidades de combate de Defensa Civil entre los montañeros de las Tierras Altas de Vietnam.
Ya desde 1962 los soldados de las Fuerzas Especiales empezaron a formar compañías de Grupos Irregulares de Defensa Civil (CIDG) entre las tribus montagnard locales. Hablar de la Guerra del Vietnam sin apreciar y detallar el aspecto de la intervención de las unidades de las Fuerzas Especiales, sería olvidarnos de un aspecto fundamental de las operaciones secretas llevadas a cabo por la administración norteamericana en Vietnam. En enero de 1967 y en el marco del proyecto “Gamma” entraron en acción a lo largo de los caminos de frontera usados por el VC grupos compuestos de Boinas Verdes e indígenas. Esa actividad señaló el momento álgido del programa CIDG (Civilian Irregular Defence Groups, o Grupos Irregulares de Defensa Civil) en el que participaron montañeses y otros grupos étnicos minoritarios dirigidos en un primer momento por la CIA. El primer grupo se constituyó en 1961 en torno a Buon Enao (en la provincia de Darlac) con el Equipo A de las Fuerzas Especiales, a las órdenes del capitán Ronald Shackleton, y con hombres de la tribu Rhade, adiestrados para la defensa de las aldeas o bien como fuerza de ataque. Los Boinas Verdes figuraban meramente como asesores, pues los CIDG fueron mandados en la práctica por las Luong Dac Biet (las Fuerzas Especiales del Ejército de Vietnam del Sur) hasta 1966. en 1963 contaban ya con cerca de 20.000 miembros encuadrados en el componente de ataque y 43.000 en la milicia, ambos bajo mando norteamericano. El 1º de Julio de 1963 la CIA transfirió el control del proyecto CIDG al MACV. Con el Programa de Vigilancia de Fronteras (octubre de 1963), la función de los “Cidgees” pasó a ser más agresiva. A partir de octubre del año siguiente también se elevó el número de los componentes de la fuerza de reacción rápida “Mike”, después llamada Fuerza de Ataque Móvil, hasta alcanzar las 34 compañías con un total de 11.000 hombres Precisamente la “Mike Force” fue el origen de los Proyectos Alfabeto Griego “Delta” mayo de 1964, “Omega” y “Sigma” (septiembre de 1966) y “Gamma” (enero de 1967). En la práctica, la “Fuerza Mike” se trataba de unidades de asalto formadas con los Indígenas de las Tierras Altas Centrales y utilizadas en las misiones de respuesta rápida. Todo ello formaba parte de un plan más amplio relacionado con el empleo de tropas combatientes norteamericanas en Vietnam y la escalada del conflicto. Las Fuerzas Especiales de EEUU, como bien sabemos, tuvieron una participación muy destacada durante la guerra. Dichas Fuerzas Especiales se crearon en 1952, y en 1953 el 77º Grupo de Fuerzas Especiales (Aerotransportado) formó el núcleo del Centro de Guerra Especial en la RFA (República Federal Alemana). Pero algunos comandantes norteamericanos preferían más carros y artillería que esos “niños mimados de la Boina Verde” y el número de éstos en Europa disminuyó. La idea de unidades de elite y fuerzas especiales era totalmente ajena a la organización de las Fuerzas Armadas de EEUU. No obstante, en junio de 1957, el 1º Grupo de Fuerzas Especiales empezó a entrenar al Ejército sudvietnamita (ARVN) en Okinawa y equipos del 7º Grupo realizaron turnos de seis meses de permanencia en Vietnam a partir de mayo de 1960. En octubre de 1964, el 5º Grupo de Boinas Verdes asumió las operaciones de las Fuerzas Especiales. En 1965 sumaban ya cerca de 2.000 hombres. Su misión más importante era organizar Grupos de Irregulares para la Defensa Civil entre los nativos montagnard. Pero los Boinas Verdes debían poner en práctica algo más que sus cualidades como combatientes. Dentro del programa para ganarse los “corazones y mentes” de los campesinos, se preocuparon de que éstos tuviesen asistencia médica.
Otra de las tareas llevadas a cabo por las Fuerzas Especiales fue el Reconocimiento Lejano, dichas patrullas se formaron la primera Patrulla de Reconocimiento Lejano (LRRP) especializado en mayo de 1964. Trabajando en equipos de 5 a 6 hombres, las LRRP o “Lurps”, como se les apodó, operaban dentro del territorio enemigo, a menudo a más de 60km de su campamento base y muy por detrás del fuego de artillería de apoyo. El primer proyecto del LRRP, denominado originalmente Leaping Lena, fue más conocido posteriormente como Proyecto Delta y ejecutado por el Destacamento B-52 de las Fuerzas Especiales en Nha Trang. Con operaciones en una amplia base de terreno, el Delta también ayudó en el entrenamiento del Destacamento B-50 (Proyecto “Omega”), que empezó a operar en la CTZ II en septiembre de 1966, y del Destacamento B-56 (Proyecto “Sigma”), organizado al mismo tiempo en Ho Ngoc Nau para operaciones con la II Fuerza de Campaña. El Destacamento B-57 (Proyecto “Gamma”) se formó en enero de 1967 para operaciones dentro de Camboya. El MACV-SOG tomó el control de “Omega” y “Sigma” en noviembre de 1967, pero siguieron actuando como LRRP en operaciones, tales como (Proyecto“Daniel Boone”) (después “Salem Hause”), en Camboya y (Proyecto “Shining Brass”) (después “Prairie Fire”), dentro de Laos. Las técnicas que efectuaban los LRRP fueron también divulgadas a las fuerzas regulares norteamericanas, los Rangers del ARNV, Los CIDG y LLDB sudvietnamitas en la Escuela de Comandos y Reconocimiento del MACV en Nha Trang. Sin embargo, las restricciones políticas cada vez mayores que imponía el Congreso a las operaciones fronterizas hicieron que los cuatro proyectos del alfabeto griego se viniesen abajo en junio de 1972.
LA INFLUENCIA DE LAS FUERZAS COMUNISTAS EN PHUOC TUY

Cuando la 1ª Fuerza Táctica Australiana (ATF) fue desplegada en Phuoc Tuy en 1966, entró en una zona bajo control comunista. Se habían llevado a cabo acciones por parte del Ejército de Vietnam del Sur, y los grupos de acción civil survietnamitas estaban presentes, pero su registro de éxitos era bajo; habían sido golpeados con fuerza en emboscadas preparadas por VC locales con un conocimiento íntimo del terreno y firme apoyo del pueblo. Al nivel más bajo, el VC era muy activo persuadiendo (o intimidando) a los aldeanos locales para que se opusieran al régimen de Saigón. Cuando simpatizaban con su causa, la gente era organizada en grupos de “propaganda” y “educación” y se les entrenaba para tener una intervención más activa como trabajadores o llevando el suministro para las guerrillas. Existían pequeños grupos en la mayoría de las aldeas de Phuoc Tuy, pero dependían para protegerse de las capacidades militares del Batallón Regional D445, reclutado localmente y conocido por los australianos como “Phuoc Tuy’s Own” (“El propio del Phuoc Tuy”) A su vez, el D445, compuesto por unos 550 activistas en 1966, dependía de los soldados regulares de la 5º División VC en las montañas May Tao, situadas al noroeste, para cualquier operación superior al ataque guerrillero. En 1966, la 5º División estaba compuesta por dos regimientos, el 274º y el 275º, cada unos con unos 2.000 soldados bien equipados y entrenados. Igual que los estratos más bajos dependían de la 5º División, esta dependía de las guerrillas y simpatizantes más pasivos para sobrevivir. La creación de la base ATF en Nui Dat fue diseñada para crear una cuña entre las unidades militares vietcongs y sus fuentes de reclutamiento, información y suministros en las aldeas. Pero los objetivos de los australianos en la provincia de Phuoc Tuy era conducir una campaña de contrainsurgencia (COIN). Esto significa una mezcla de operaciones militares y ayuda civil (“corazones y mentes”) que protegía simultáneamente al pueblo y les proporcionaría un interés por proteger el status quo político. Después de Long Tan, se introdujo un intenso programa de acción civil, diseñado para mejorar la sanidad, educación y niveles de vida de los aldeanos corrientes. Las relaciones entre los australianos y los aldeanos eran generalmente buenas, por lo que al VC le resultaba difícil mantener o extender su influencia subversiva. Técnicas similares eran utilizadas por las Fuerzas Especiales norteamericanas (a menudo con la asistencia de tropas australianas), sobre todo entre las tribus indígenas de las Mesetas Centrales.

ESCUADRON SECCIONES PERIODO OPERACIONES

3 I, J, K 16 de junio-66/25 de julio-67 134
1 A,B,C 2 de marzo-67/26 de febrero-68 246
2 E,H,G 29 de enero-69/ 4 de marzo-69 265
3 I, J, L 3 de febrero-69/18 de febrero-70 ¿?
1 A,B,C 18 de febrero-70/18 de febrero-71 330
2 E,F,G 26 de febrero-71/15 de octubre-71 167

Las técnicos que la ASAS había aprendido en la Jungla de Malasia y Borneo, pronto fueron adaptadas al entorno más intenso que existía en Vietnam, aunque hubo algunas dificultades para la realización de operaciones combinadas con las unidades norteamericanas, de mentalidad más convencional. Sin embargo, fueron capaces de trabajar con mejor eficacia junto con unidades como la US Navy Seals en el Delta del Mekong, los Rangers del EVS (Ejército de Vietnam del Sur), y el Destacamento USSF (Principalmente con el Proyecto “Delta” y el Destacamento “B-53” de las Fuerzas Especiales) También trabajaron con las compañías LRRP “Rangers de EEUU” y con las fuerzas norteamericanas de la 9º y 101º División de Aerotransportada. Aunque sus técnicas operativas eran muy diferentes. A veces se efectuaba la introducción de patrullas por vía acuática en colaboración con la Marina Estadounidense, lanzándose botes de goma “Gemini” desde los destructores y lanchas patrulleras. El ASAS también participó en patrullas de instrucción en el Centro de Instrucción Van Kieb, que estaba a cargo del AATTV australiano, en el cual recibían instrucción las unidades de combate survietnamitas.

El SAS australiano se enorgullecía de su habilidad para emboscar al enemigo. Un grupo de cinco hombres, operando en territorio controlado por los comunistas, seleccionaba un punto probable de emboscada, normalmente en un sendero en la jungla que mostraba signos de haber sido usado recientemente. Tras un periodo de observación, se preparaba la emboscada. Los soldados del SAS se situaban a unos 50 metros arriba y abajo del sendero para advertir la llegada del enemigo, mientras el resto del equipo colocaba minas antipersonal M18A1 (Claymore) proporcionadas por los norteamericanos. Estas piezas letales contenían 700 bolsas de acero que a su vez, detonadas por medio de un cable o por control remoto se esparcían en un abanico de 60 grados que era efectivo hasta una distancia de 50 metros. Las minas se camuflaban y se colocaban en posiciones superpuestas para crear el máximo daño. El equipo SAS esperaba entonces a ver qué sucedía. Normalmente, una columna VC o EVN era precedida por un explorador de vanguardia, a quien se permitía pasar ileso. En cuanto aparecía la columna principal, las Claymore estallaban y fuego de rifles rociaba el sendero. Si la columna era grande se retiraba a un punto preestablecido; si el enemigo era aniquilado, los cadáveres se registraban en busca de documentos, armas y equipo. En las circunstancias adecuadas, una emboscada podía ser enormemente efectiva, pues destruía fuerzas comunistas y minaba su moral. Las Fuerzas Especiales norteamericanas, australianas y neocelandesas trataron íntimamente en Vietnam, e incluso tuvieron equipos mixtos. Las tácticas se desarrollaban y utilizaban mutuamente. Sin embargo, los soldados regulares norteamericanos mostraban desdén por los acuerdos de los Boinas Verdes con los expertos bélicos australianos y neocelandeses.

Los antiguos miembros del ASAS eran los instructores principales del Ala de Instrucción LRRP del Centro Van Kiev. También había personal del ASAS perteneciente al Escuadrón de turno que se encontraba destacado en la Guardia de la Embajada Australiana en Saigón. Los Escuadrones “Sabre” del ASAS, que contaban con unos 100 hombres, estaban compuestos por el Cuartel General; una sección de Transmisiones del Escuadrón 152, y tres secciones, pues una de las cuatro secciones que tenían en principio se suprimió antes del despliegue en Vietnam. Las secciones, mandadas por tenientes, tenían en origen cuatro patrullas de cuatro hombres (jefe, explorador, encargado de transmisiones y sanitario), uno de los cuales cumplía también las funciones de Cuartel General, plana mayor que mandaba el jefe de la sección. Después de que llegase a Vietnam el 3er. Escuadrón ; se añadió a cada patrulla un quinto hombre, el “segundo al mando”; y cuando se realizaban operaciones de emboscadas, era usual que se añadiese otro hombre más. En abril de 1967, cuando se asigno personal de refuerzo del 4º Escuadrón, se formó una quinta patrulla mandada por el sargento de la sección. A comienzos de 1970, los reclutas australianos que adoptaron tres años de servicio, empezaron a ser admitidos en el ASAS, una condición que el regimiento se vio obligado a admitir a causa de la escasez de profesionales que iban sufriendo a medida que aumentaba el compromiso de Australia en Vietnam. Aquellos soldados , aunque recibían instrucción sobre patrullas SAS, no recibían el curso completo de instrucción avanzada de especialistas. A fines de 1971 se formó dentro del Regimiento un Escuadrón de Instrucción, que condujo a que el 2º Escuadrón se disolviera después de partir de Vietnam tras cumplir su segundo periodo de servicio.

Junto a su misión principal cumpliendo operaciones LRRP a escala de patrullas, el ASAS también llevó a cabo emboscadas utilizando secciones o elementos mayores, además de golpes de mano, y operaciones de acordonamiento y búsqueda. Los escuadrones efectuaban ocasionalmente saltos en paracaídas para mantener su nivel de competencia. El 12 de diciembre de 1969 el 3er. Escuadrón , junto con algunas patrullas del NZSAS efectuaron un salto con efectivos de Escuadrón (90 hombres) en la parte oriental de su TAOR. La “Operación Stirling” estuvo apoyada por los aviones de transporte C-7 “Caribou” de la Royal Australian Air Force. El ASAS consideró la operación como un engaño; en realidad era una treta para encubrir la infiltración de cuatro a cinco patrullas, mientras las demás secciones regresaban a la base. Con el motivo aparente de asegurar la zona de salto, los TOA del Escuadrón B del 3er. Regimiento de Caballería australiano la había ocupado el día antes. Las patrullas que realmente iban a infiltrarse enlazaron con los vehículos acorazados para que los transportasen hasta las áreas de operaciones. Durante sus respectivos periodos de servicio, los escuadrones recurrieron ampliamente al apoyo que proporcionaban, para la introducción y extracción, los 16 helicópteros UH1B pertenecientes al 9º Escuadrón de helicópteros de la RAAF, que tenía tripulaciones neozelandesas. La 145 Compañía de Aviación de los EEUU, que tenía integradas dotaciones de personal australiano de vuelo. Pero el método de introducción preferido era mediante un torno; el rápel se adoptó oficialmente durante el primer periodo de servicio del 2º Escuadrón, pero apenas se utilizaba. La recuperación de las patrullas a menudo se efectuaba mediante cuerdas de extracción. A la largo de los cinco años, que participaron en las operaciones, durante la guerra de Vietnam, los cerca de 600 soldados pertenecientes a los Escuadrones del ASAS infligieron al enemigo más de 1.000 muertes confirmadas, cosa que resulta digna de mención cuando se tiene en consideración que su tarea principal era el reconocimiento. Igual que la mayor parte de las unidades de reconocimiento en Vietnam, tanto el ASAS como el NZSAS tuvieron que pasar por las frustración de ver como el Alto Mando de la I ATF (Fuerza de Intervención Australiana) y de otras fuerzas aliadas, no daban crédito a sus informes. Los elementos del ASAS se retiraron en octubre de 1971, algunos meses antes que otras unidades australianas de combate. Las perdidas del ASAS fueron extraordinariamente bajas a la vista de su misión y el tiempo que prestaron servicio: un hombre murió a consecuencia de sus heridas tras ser evacuado a Australia, otro resultó muerto accidentalmente mientras eliminaba explosivos, dos fallecieron por enfermedad, y otros dos resultaron muertos por “fuego amigo” que los confundieron con tropas del VietCong. Uno de los 6 militares australianos que aún figuran como desaparecidos, era un miembro del 3er. Escuadrón que se cayó de una cuerda de extracción. En total, fueron heridos en acción 52 hombres. El ASAS no recibió en Vietnam distinciones colectivas, pero se otorgaron cierto número de condecoraciones individuales: cuatro Cruces Militares, dos Medallas de Conducta Distintiva, cuatro Medallas Militares, y 20 menciones en parte (dos miembros del SAS recibieron dos veces la Mención, y fueron los únicos soldados australianos en Vietnam que alcanzaron esa distinción.)

EL SAS NEOZELANDÉS

El escuadrón independiente del SAS de Nueva Zelanda se creó con –dimensiones de compañía – en junio de 1955, y fue la primera unidad paracaidista de su ejército. En diciembre fue enviada a Malasia, y se puso bajo el mando del 22º SAS Británico, el cual paso a ser el “NZ-Squadron” (Escuadrón neozelandés). Pese a su eficacia la unidad fue disuelta cuando regreso a su país en diciembre de 1957, principalmente por razones presupuestarias . En diciembre de 1959 se reactivó la sección SAS en el campamento del Ejército en Papakura, y al año siguiente se amplio para convertirla en el 1er. Escuadrón del NZSAS, el ASAS prestó su ayuda en la instrucción. En 1961 se creó una sección territorial. En mayo de 1962 se desplegó en Tailandia un destacamento de 30 hombres del NZSAS para que participase en unos ejercicios combinados de la SEATO, que cumplieron además el papel de demostración de fuerza en la problemática región noroeste de Tailandia durante la crisis de Laos. Una parte del destacamento, la 1ª Sección actuó junto a Ban Chanthuk con el 1er. Grupo Táctico del 27º y del 25º de Infantería. Más tarde se trasladó a Chiang Mai para trabajar con los USSF. El otro elemento , la 3ª Sección se entrenó con las Fuerzas Especiales de EEUU en Undorm. Antes de su partida en el mes de septiembre, las dos secciones participaron en la acción de las unidades del Real Ejército Tailandés y de la Policía de Fronteras. En enero de 1963, el Escuadrón NZSAS fue rebautizado 1er. Squadron Ranger NZSAS. Con motivo de la conmemoración del centenario de los Guardias Forestales y los Guardias de Jaral de Toronaki, dos unidades de guerra maoríes que se habían creado alrededor de 1860, los escuadrones del 1 al 4 fueron enviados por turnos a Brunei durante los conflictos de Borneo.

Al principio toda la instrucción paracaidista se efectuaba en Australia, excepto el 1er. Ecuadrón neozelandés, que recibió su instrucción de salto en Singapur durante 1955. En 1965 se abrió finalmente una escuela de salto en la base de la Royal New Zeland Air Force (NZRAF) en Whenoupi. El curso básico de salto duraba ocho semanas, y se exigían al menos ocho saltos para superarlo. La selección e instrucción del NZSAS, similar a la del ASAS, continuaba con seis meses de instrucción de especialistas. Curiosamente un número apreciable de miembros del NZSAS es de la etnia maorí. La ayuda militar neocelandesa a Vietnam comenzó en 1964, cuando se desplegaron algunos elementos pequeños del ejército para que prestasen apoyo en acciones civiles, aunque ya en 1952 se habían dado a los franceses cierta ayuda material limitada. Durante una visita que el jefe del Estado Mayor del Ejército neozelandés realizó al US MACV en 1966, el cual manifestó su interés para que participase allí el 1er. Escuadrón Ranger que entonces se encontraba en Malasia con la 28º Brigada de la Commanwealth. Se propuso la alternativa que las cinco secciones del Escuadrón se turnasen en periodos de servicio de seis meses. Para el mando estadounidense, el despliegue de todo el NZSAS en conjunto resultaba especialmente deseable, pues había una apremiante necesidad de unidades LRRP adicionales. En octubre de 1968, la 4º Sección del NZSAS, con 26 hombres, fue enviada a Vietnam pasando por Malasia, en donde realizó la instrucción preparatoria. Una vez que llegó a Vietnam, la 4º Sección fue agregada al 2º Escuadrón del ASAS el día 12 de diciembre. Los jefes de patrulla y los segundos al mando del NZSAS al principio formaron parte de patrullas del ASAS para aprender mejor su función antes de efectuar sus propias misiones. Después las secciones del NZSAS quedaron agregados, formando la 4º Sección en el Escuadrón ASAS de turno y tomaron parte en muchas operaciones combinadas. Los “Kiwis” (apelativo que se daba a los neocelandeses) adoptaron también las patrullas de cinco hombres, pero a diferencia del ASAS, los mantuvieron después de retirarse de Vietnam. Otras dos secciones, llamadas ambas 4º Sección siguieron cumpliendo períodos de servicio de un año en Vietnam turnándose cada mes de noviembre hasta que se retiraron finalmente en febrero de 1971. Durante las 155 misiones que las NZSAS efectuó a lo largo de sus 27 meses de servicio en Vietnam, perdió un sargento y tuvo 8 soldados heridos.

Domingo, Noviembre 30th, 2008 | Author: admin
Domingo, Noviembre 30th, 2008 | Author: admin
Domingo, Noviembre 30th, 2008 | Author: admin

LA ARMADA ROMANA
ANTECEDENTES HISTÓRICOS

Los romanos fueron en su origen una potencia terrestre localizada en la Península Itálica, pero cautelosa en el mar. Durante la Primera Guerra Púnica (264 a. C. - 241 a. C.), los cartagineses, una potencia basada en el comercio marítimo, dominaban el Mediterráneo occidental y explotaban este potencial en sus luchas contra la República Romana. Dado que durante la guerra la mayor parte de los combates tuvieron lugar en ultramar (especialmente en Sicilia), Roma se vio obligada a disponer de una flota que pudiera desarrollar una respuesta militar eficaz. El resultado fue la rápida construcción en el año 260 a. C. de la primera flota romana importante, compuesta por cerca de 150 quinquerremes y trirremes, la cual operaba cerca del Estrecho de Messina, entre Sicilia y Calabria.
Roma se esforzó por anular la ventaja marítima cartaginesa, equipando a sus naves con el corvus, un nuevo invento que constaba de un gran tablón de madera con un garfio con el que se enganchaban las naves enemigas. Esto permitía a los romanos enviar a los soldados a modo de pasarela al asalto de la nave enemiga, evitando así las tradicionales tácticas de la batalla de abordaje embistiendo los cascos con el rostrum, en las cuales inicialmente eran mucho menos experimentados.
Aunque la primera acción llevada a cabo en el mar, la batalla de las Islas Lípari en el 260 a. C., terminó en una derrota para Roma, las fuerzas implicadas eran relativamente pequeñas. La neófita marina romana ganó su primera victoria naval importante (triumphus navalis) más adelante ese mismo año en la batalla de Milas. Con el curso de la guerra, Roma continuó ganando batallas en el mar y adquiriendo experiencia naval. Su cadena de éxitos permitió que Roma expandiera su teatro de operaciones en el mar, alcanzando la misma Cartago.
A comienzos de la Segunda Guerra Púnica (218 a. C. - 202 a. C.), la hegemonía naval en el Mediterráneo occidental había pasado ya de Cartago a Roma. Esto hizo que Aníbal, el gran general cartaginés, cambiara de estrategia, llevando la guerra a la Península Itálica.
FINALES DE LA REPÚBLICA
Después de la consiguiente victoria romana sobre Cartago, no existía otra potencia marítima al oeste del Mar Mediterráneo, por lo que la marina romana fue disuelta en gran parte. En ausencia de una presencia naval fuerte, la piratería prosperó a través del Mediterráneo. Roma organizaría periódicamente expediciones para dar cuenta a los piratas. Así, en el año 67 a. C. Pompeyo organizó una fuerza naval que libró eficazmente este mar de ellos durante un tiempo.
Mientras en la República Romana se desataba la guerra civil, los diferentes ejércitos crearon de nuevo sus propias fuerzas navales. Sexto Pompeyo, hermano del anterior, en su guerra con Octavio reunió una importante flota que operaba con un gran radio de acción para amenazar Sicilia, la fuente vital de grano de Roma, lo que produjo el pánico en la ciudad por el aumento de su precio.
Octavio, con la ayuda de Marco Agripa, construyó una flota en Forum Iulii (hoy Fréjus) y derrotó a Sexto en la batalla de Nauloco en el 36 a. C., terminando con toda la resistencia pompeyana. La marina de Octavio fue puesta una vez más a prueba al luchar contra las flotas combinadas de Marco Antonio y Cleopatra en la batalla de Actium en 31 a. C. Esta última batalla naval de la República Romana estableció definitivamente a Roma, con Octavio como único comandante, como la fuerza naval hegemónica en el Mediterráneo.
PRINCIPALES ACONTECIMIENTOS
· Primera Guerra Púnica
· Batalla de las Islas Lípari (260 a. C.). Victoria cartaginesa de escasa importancia.
· Batalla de Milas (260 a. C.). Victoria romana.
· Batalla de Sulci (258 a. C.). Victoria romana obtenida por el cónsul Cayo Sulpicio Paterculo.
· Batalla de Tindaris (257 a. C.). Victoria romana.
· Batalla del Cabo Ecnomo (256 a. C.). Victoria romana. Las flotas implicadas en ambos lados fueron considerables.
· Batalla de Drépano (249 a. C.). Victoria cartaginesa.
· Batalla de las Islas Egadas (241 a. C.). Victoria romana, que condujo al final de la guerra.
· Segunda Guerra Macedónica
· Guerra contra Antíoco III Megas, rey seléucida.
o Batalla del Eurimedonte (190 a. C.). Las fuerzas romanas bajo el mando de Lucio Aemilio Regillo derrotan a una flota del Imperio Seléucida comandada por Aníbal, la cual sería su última batalla.
o Batalla de Mionesio (190 a. C.). La flota seléucida es derrotada por los romanos.
· Guerra Civil posterior a la muerte de Julio César
· Batalla de Nauloco (36 a. C.). La flota de Octavio al mando de Marco Vipsanio Agripa derrota a las fuerzas de Sexto Pompeyo.
· Batalla de Actium (31 a. C.). Octavio derrota a las fuerzas de Marco Antonio y Cleopatra.
· Año de los cuatro emperadores (69 ddC). La flota romana apoya al emperador Otón contra el usurpador Vitelio.
· Batalla de Crisópolis (323) - Flavio Julio Crispo, hijo de Constantino I, derrota a las fuerzas navales de Licinio.
· Cartago (468). La flota de los vándalos mandada por Genserico derrota a una gran armada romana de más de mil naves comandada por Basilisco.

ALMIRANTES
Algunos de los nombres de almirantes de la flota romana que han llegado hasta nuestros días:
· Cayo Duilio, vencedor de la batalla de Milas (260 a. C.).
· Marco Atilio Régulo, vencedor de la batalla del Cabo Ecnomo (256 a. C.).
· Cayo Lutacio Catulo, vencedor de la batalla de las Islas Egadas (241 a. C.).
· Marco Vipsanio Agripa, vencedor en la Batalla de Actium (31 a. C.).
· Plinio el Viejo, prefecto de la Classis Misenensis (77–79 a. C.)
COMPOSICIÓN DE LA MARINA ROMANA
La flota del imperio romano tenía dos bases importantes, así como varias de menor categoría. Las dos flotas principales que controlaban el Mare Nostrum fueron:
· Classis Misenensis. Creada en el 27 a. C., su base estaba en Miseno. La Classis Misenensis, posteriormente llamada Classis Praetoria Misenensis, fue creada para controlar la parte oriental del Mar Mediterráneo. A los componentes de esta flota, Nerón les denominó la Legio I Classis. En el año 330, las naves se desplazaron a Constantinopla, a donde el emperador Constantino había trasladado la capital del Imperio Romano. Según una inscripción hallada en Miseno, al comienzo de la Era Cristiana, sus principales buques de guerra eran los siguientes:
· 1 exarreme: Ops
· 1 quinquerreme: Victoria
· 9 quadrirremes: Fides, Vesta, Venus, Minerva, Dacicus, Fortuna, Annona, Libertas, Olivus
· 50 trirremes: Concordia, Spes, Mercurius, Iuno, Neptunus, Asclepius, Hercules, Lucifer, Diana, Apollo, Venus, Perseus, Salus, Athenonix, Satyra, Rhenus, Libertas, Tigris, Oceanus, Cupidus, Victoria, Taurus, Augustus, Minerva, Particus, Eufrates, Vesta, Aesculapius, Pietas, Fides, Danubius, Ceres, Tibur, Pollux, Mars, Salvia, Triunphus, Aquila, Liberus Pater, Nilus, Caprus, Sol, Isis, Providentia, Fortuna, Iuppiter, Virtus, Castor
· 11 liburnias: Aquila, Agathopus, Fides, Aesculapius, Iustitia, Virtus, Taurus Ruber, Nereis, Clementia, Armata, Minerva
· Classis Ravennatis. Con base en Rávena desde el año 27 a. C., fue utilizada para controlar la parte occidental del Mar Mediterráneo. En el año 330 las naves se trasladaron a Constantinopla.

En cuanto a la flotas provinciales, se tiene constancia de las siguientes:
· Classis Britannica. Situada en Portus Itius (la actual Boulogne-sur-Mer, también llamada Gesoriacum o Bononia) en la Galia, y desde el año 296 en Rutupiae (Richborough) en Britania. Controlaba el Canal de la Mancha y las aguas en torno a las islas. Esta flota desempeñó un papel importante en la invasión de esta provincia romana por Julio César. Bajo el mando de Agrícola circunnavegó Escocia, y en el 83 atacó su costa oriental. Un año más tarde, la flota alcanzó las islas Orcadas.
El control de la Classis Britannica y del puerto de Bononia permitió que dos generales romanos, Carausius y Allectus, declararan la secesión de la provincia de Britania en los años 290. Cuando Constancio Cloro, por orden de Diocleciano, recuperó Bononia, se puso fin al así llamado Imperio Británico.
· Classis Germanica. Se creó en el año 12 a. C. en Castra Vetera (Germania Inferior). Esta flota fluvial controlaba el río Rin y el Mar del Norte. Después del año 50 a. C. trasladó su base principal a Colonia Agrippinensis (Germania).
· Classis Pannonica. Actuaba a partir del 35 a. C. en Aquincum (Pannonia, la moderna Budapest). Esta flota fluvial controlaba el Danubio desde ‘”Castra Regina (provincia de Recia, la moderna Ratisbona), hasta Singidunum (Moesia, la actual Belgrado). Fue reorganizada bajo la dinastía Flavia, siendo rebautizada como Classis Flavia Pannonica.
· Classis Moesica. Controlaba el oeste del Mar Negro.
· Classis Pontica. Operaba desde el año 14 a. C., y su base estaba desde el 54/60 dC en Trapezus (en el Ponto). Esta classis custodiaba el Mar Negro meridional.
· Classis Syriaca. Establecida en el 63 a. C., y con base desde el año 70 en Seleucia Pieriae (Siria), esta flota controlaba el Mar Mediterráneo oriental y el Mar Egeo.
· Classis Alexandrina. Con base en Alejandría, en la provincia romana de Aegyptus, controlaba el oeste del Mar Mediterráneo.
· Classis Mauretania. Controlaba las costas africanas del Mar Meditárraneo occidental.
· Classis Aquitanica. Intervino en el Golfo de Vizcaya. Participó en la invasión romana de Cantabria durante las Guerras Cántabras y, para algunos autores, en la represión de la sublevación de los aquitanos en el año 28 a. C.

Category: 02 Historia Antigua  | Tags:  | 2 Comments
Domingo, Noviembre 30th, 2008 | Author: admin

EL ORIGEN DE LA CIVILIZACIÓN HUMANA

Hace unos 20.000 años, durante la cuarta y última glaciación de la era cuaternaria, el hombre vagaba por la Tierra en busca de caza y recolectando frutos allí donde los hallaba. Cuando un grupo humano llegaba a una zona rica en caza o en vegetación comestible, establecían campamentos temporales hasta agotar los recursos, pero algunos se encontraron con parajes especialmente fértiles, hasta el punto de que se regeneraban antes de ser agotados, de modo que poco a poco fueron surgiendo campamentos estables o poblados dedicados a la caza y la recolección. Así fue como el hombre se hizo sedentario. Tal vez los ejemplos más antiguos de este tipo de poblados (aunque no muy numerosos al principio) son una serie de asentamientos escalonados en el tiempo en el noreste de África, en el actual Egipto, los primeros de los cuales datan de hace 19.000 años. Al parecer, sus habitantes recogían anualmente cosechas de cebada y trigo silvestres. Por aquel entonces todo el norte de África era una selva rica en fauna y vegetación, pero pronto terminaría el periodo glaciar y comenzaría un proceso de desertificación que originaría el desierto del Sahara. No obstante, la zona noreste continuó siendo fértil mucho tiempo gracias al río Nilo. Se trata del río más largo del mundo, que nace en el lago Victoria, en el ecuador africano, y transporta sus aguas hacia el norte hasta el Mediterráneo. De todos modos, esto sólo se descubrió mucho más tarde. En la antigüedad, ningún hombre “civilizado” sabía de dónde surgía el Nilo, pues una serie de cataratas impedían seguir su curso río arriba a través de la selva. Otra zona donde hay indicios tempranos de recolección de cereales es la costa más oriental del Mediterráneo, lo que hoy es Palestina. Se han encontrado restos de hace 15.000 años que demuestran que en esta región el hombre había aprendido a moler el grano. Palestina formaba parte de una zona de condiciones especialmente favorables, conocida como la media luna fértil. Se trata de una región que, como indica su nombre, tiene forma aproximada de media luna. Su parte este es lo que podríamos llamar Canaán. La costa de Canaán recibe el nombre de Palestina al sur y Fenicia al norte, si bien estos nombres están relacionados con pueblos que habitarían la región posteriormente. La media luna fértil avanza hacia el este por el llamado corredor sirio y luego desciende hacia el sur siguiendo el curso de dos ríos que fluyen paralelamente: el Éufrates y el Tigris, que finalmente se unen poco antes de desembocar en el Golfo Pérsico. En la antigüedad el mar cubría una extensión mayor de terreno, de modo que el Éufrates y el Tigris tenían desembocaduras separadas. La tierra comprendida entre los dos ríos (y, por extensión, sus alrededores) se conoce como Mesopotamia. Mesopotamia limita al este con los montes Zagros. Se conocen restos de cazadores-recolectores que poblaron estos montes hace casi 13.000 años.

La vida en poblados estables supuso un cambio cultural importante. Se abre así una última fase del periodo paleolítico conocida como mesolítico. Los casos que acabamos de comentar son sus primeras manifestaciones, si bien la cultura mesolítica sólo empezó a ser representativa desde hace unos 12.000 años, es decir, desde el X milenio, momento en el que se considera que empieza el último periodo de la era cuaternaria: el holoceno. De esta época se conservan poblados palestinos con cabañas circulares semisubterráneas de madera, adobe y piedra. En el IX milenio terminó la cuarta glaciación. La cultura mesolítica se extendió desde Palestina hasta Siria siguiendo la media luna fértil. Mientras el noreste de África permaneció en estado mesolítico durante varios milenios, en el Oriente Próximo se produjeron cambios relativamente rápidos. Los hombres sedentarios tuvieron ocasión de estudiar más a fondo el comportamiento de las plantas y los animales. Lentamente, descubrieron que era posible retener y alimentar a algunos animales en lugar de matarlos, de modo que se podía disponer de su carne cuando fuera más necesaria. Hay indicios de que por esta época, en un asentamiento que más tarde sería la ciudad de Jericó, ya se había domesticado el carnero. Poco a poco, los hombres de la parte occidental de la media luna fértil se hicieron pastores y agricultores.
Los que optaron por reunir animales y apacentarlos se encontraron con que tenían que viajar de un sitio a otro en busca de pastos, lo que les llevó a abandonar los poblados y convertirse en pueblos nómadas. Por el contrario, los agricultores debían permanecer junto a sus tierras, las cuales requerían toda clase de trabajos y cuidados. Formaron poblados más firmes y numerosos, pues, por una parte, la tierra trabajada proporcionaba alimento para más personas y, por otra, necesitaban defenderse de las fieras y de otros pueblos nómadas que no tenían escrúpulos de llegar y llevarse sin esfuerzo el fruto del trabajo ajeno.
Con la aparición de la agricultura y la ganadería entramos en la segunda etapa de la edad de piedra: el neolítico. Las primeras manifestaciones neolíticas propiamente dichas aparecen en Palestina a partir del año 8600. Por aquel entonces, la Tierra debía de contar con alrededor de ocho millones de habitantes. Los nuevos descubrimientos fueron divulgándose lentamente, junto con otras innovaciones. En el año 8000 se descubrió la cerámica en el Sahara y en Siria independientemente. Las vasijas de barro fueron prácticos sustitutos de los pesados recipientes de piedra. No obstante, el labrado de la piedra también se perfeccionó. De hecho, la denominación paleolítico / neolítico marca el tránsito de la piedra tallada a la piedra pulimentada, si bien, como ya queda dicho, no es ésta la diferencia más significativa entre ambas culturas, sino la aparición de la agricultura y la ganadería.
Hacia el 7500 se empezó a cultivar el trigo en Jericó, y se domesticaron el cerdo y la cabra. Por esta época la agricultura y la ganadería llegaron a la Alta Mesopotamia (esto es, a su parte norte, la más alejada del mar). Palestina continuaba a la cabeza de la civilización: Hacia el año 7000, las viejas cabañas circulares habían sido sustituidas por casas de planta rectangular, subdivididas en habitaciones y con las paredes y el suelo cubiertos de arcilla. Sus pobladores enterraban a los difuntos bajo sus casas, pero antes les separaban el cráneo, lo cubrían de arcilla y lo adornaban con pinturas. Esto indica un complejo ceremonial religioso.
En general, las culturas agrícolas desarrollaron una religión más compleja y sofisticada que los pueblos nómadas. Los nómadas llevaban una vida relativamente cómoda. Se sentían capaces de dominar su entorno. Eran gente ruda y fuerte. A menudo efectuaban provechosas incursiones en aldeas de agricultores indefensos. Para sus pocas necesidades, desconocían lo que era la escasez o falta de recursos. Las únicas cosas que no podían controlar eran las tormentas, las enfermedades y tal vez los enfrentamientos con otros pueblos nómadas. Por ello sus religiones se limitaban a algún “dios de las tormentas” o “del trueno” o “del rayo”, a quien implorar clemencia en las tempestades, o quizá a un “dios de la guerra” a quien encomendarse y pedir protección antes de un enfrentamiento. Por el contrario, los agricultores estaban rodeados de eventos que escapaban a su control. Su nivel de vida dependía de que lloviera en el momento oportuno, de que no hubiera tormentas devastadoras, de que las cosechas fueran buenas, de que los ríos trajesen agua suficiente pero no excesiva, etc. Conocían las diferentes estaciones del año y las vinculaban con los cambios de posición del Sol y las estrellas en la bóveda celeste. Así, el agricultor aprendió a rezar ante la adversidad. La superstición se extendió rápidamente entre los pueblos agrícolas, y surgieron toda clase de ritos para mantener propicios a los dioses de la lluvia y de los ríos, y al Sol, etc. En torno a estas creencias no tardan en surgir sacerdotes especializados en velar por que los dioses estuvieran satisfechos con el pueblo. Los sacerdotes tienen fama de sabios y a menudo son objeto de innumerables preguntas de todo tipo, para las que siempre tienen alguna respuesta basada en historias sobre tal o cual dios. Así, cada pueblo fue creando su mitología, más o menos rica según la imaginación de sus gentes, y en consonancia con el grado de sofisticación de cada sociedad.
Durante el VII milenio la densidad de población en la media luna fértil aumento notablemente. Se domesticó al buey. En Siria se exploraron muchas innovaciones, como la fabricación de recipientes de cal, aunque estas técnicas no tuvieron continuidad. La agricultura se extendió por la península de Anatolia (Turquía). Hacia el año 6500 encontramos una agrupación de pueblos de cerca de 6.000 habitantes, con casas y santuarios de ladrillo crudo y frescos de divinidades femeninas y toros. A finales del milenio aprendieron a fundir el cobre para fabricar adornos, puntas de lanza y objetos diversos, pero el metal era escaso y el descubrimiento no tuvo muchas repercusiones.
Por esta época empieza a aparecer también la agricultura en algunas zonas del actual México. Al comienzo del VI milenio las técnicas agrícolas se habían perfeccionado notablemente en la zona occidental de la media luna fértil. Se descubrió la hoz, la azada, etc. La cerámica se extendió desde Siria por ambos “cuernos” de la media luna. El Éufrates y el Tigris suministraban excesiva agua en primavera y poca el resto del año, por lo que en su entorno se formaron grandes aldeas de obreros que construyeron presas y canales para almacenar y distribuir el agua. Se ocupó la baja Mesopotamia, que había quedado despoblada desde la glaciación.
Los agricultores podían cosechar más de lo que necesitaban consumir, lo que propició que algunos hombres optaran por especializarse en producir otro tipo de bienes que canjear a los agricultores por sus sobrantes. Así, tras la cerámica surgió la cestería y luego la elaboración de tejidos. Se formó una importante aldea en donde después estaría la ciudad de Ur. Allí surgió una comunidad de comerciantes que llegaron a recorrer por mar las costas de Arabia. Su emplazamiento está actualmente lejos del mar, pero entonces la costa llegaba hasta sus inmediaciones. Hay constancia de que durante un cierto periodo la aldea fue completamente inundada por el mar. Es posible que este suceso fuera el origen de una leyenda que pervivió durante milenios en la zona sobre un “diluvio universal”, que supuestamente había inundado la totalidad de la Tierra. El mapa muestra otras aldeas fundadas en esta época que con el tiempo se convertirían en ciudades importantes. Al norte de la media luna fértil, cerca del nacimiento del Tigris, se fundó Nínive, que miles de años después sería la capital de un poderoso imperio. Mientras tanto, la vida en Anatolia debió de ser especialmente difícil. El único avance cultural durante el sexto milenio fue la construcción de fortalezas, signo de que sus habitantes sufrían frecuentes incursiones de pueblos nómadas vecinos. En Egipto las condiciones eran más propicias que las de Mesopotamia o Canaán, por lo que la región permaneció ajena a los avances de estas regiones y continuó en su tradición mesolítica de caza y recolección durante todo el milenio. Por el contrario, la cultura neolítica se extendió desde el oriente próximo hacia Europa. Hacia el año 6000 aparecen las primeras comunidades agrícolas en el sureste de Europa y a lo largo del milenio se extendieron a lo largo de la costa mediterránea. Así mismo apareció la agricultura alrededor del valle del Indo (en el actual Pakistán).
A lo largo del V milenio la cultura neolítica se expandió y consolidó por Europa, Asia y África. La prosperidad fue tal, que en este periodo la población mundial pasó de unos 10 millones de habitantes hasta casi 50 millones. En Europa y África central surge la cultura megalítica, caracterizada por la construcción de grandes monumentos de piedra: a veces simples piedras levantadas a modo de columnas, a veces alineadas según ciertos patrones, otros en forma de enormes losas horizontales apoyadas sobre otras dos verticales, etc. Naturalmente, estas construcciones debían de estar asociadas a nuevos rituales y creencias más o menos sofisticadas, típicos de la cultura neolítica. En Grecia se desarrolló la navegación por el Egeo, que llegó hasta la isla de Creta. En Asia la agricultura continuó extendiéndose lentamente por el valle del Indo. En América el progreso fue ligeramente más lento: en algunas zonas de México y Perú hubo pueblos de cazadores-recolectores que empezaron a llevar una vida sedentaria. Domesticaron animales e inventaron la cerámica. Los cultivos eran muy variados, pero la agricultura les proporcionaba sólo una pequeña parte de sus recursos. También aprendieron a tejer fibras vegetales.

En China se formaron asentamientos mesolíticos a lo largo del río Amarillo (Huang He), donde finalmente se aprendió a cultivar el arroz. En el Baikal se originó un complejo de culturas nómadas que se extendieron y diversificaron por Siberia y Asia central. Su influencia llegó hasta China. Al oeste de los montes Urales surgió una cultura de pastores nómadas, entre el mar Caspio y el mar Negro. Sus integrantes hablaban una lengua común, conocida como Indoeuropeo. La península Arábiga y el norte de África fue poblada por otro grupo humano que también hablaba una misma lengua, conocida como Afroasiático o Camitosemítico. No obstante, el desierto del Sinaí supuso una separación permanente entre Arabia y África, por lo que las variantes dialectales del Afroasiático de Arabia formaron pronto un grupo de lenguas bien diferenciadas de las Africanas, conocidas como lenguas semíticas. Las tribus de Arabia se hicieron ganaderas, mientras que las del norte de África continuaron viviendo durante mucho más tiempo de la caza y la recolección, pues el territorio era mucho más fértil.

Los mayores avances se produjeron en la Baja Mesopotamia, esto es, la parte más cercana a la desembocadura del Éufrates y el Tigris. El sistema de canales que habían ideado en la parte alta de la región llegó hasta el sur, lo que permitió aprovechar plenamente las posibilidades que ofrecían los ríos, dando origen a una agricultura de irrigación que convirtió la zona en la más fértil y próspera de la época. Además de la agricultura, florecieron el comercio y la alfarería. Los mercaderes inventaron un antecedente de la escritura: el sello. Los recipientes de barro se marcaban con sellos planos que imprimían un relieve distintivo de su propietario o de su contenido. A finales del milenio algunas ciudades llegaron a contar con 10.000 habitantes.
Hasta entonces, las aldeas pequeñas tenían una estructura tribal, formadas por unas pocas familias que obedecían a algún patriarca, pero las grandes ciudades requerían una organización que no descansara en vínculos familiares. Así, las ciudades mesopotámicas se fueron convirtiendo en ciudades-estado. Cada ciudad dominaba y cultivaba las tierras de su entorno y era gobernada por un rey. La administración corría a cargo de los sacerdotes. Éstos ejercían de tesoreros y recaudadores de impuestos y, en la medida en que su autoridad residía en su papel de intermediarios con los dioses, la religión se fue sofisticando más y más. El templo era el centro de cada ciudad. Además de la clase sacerdotal, surgió una aristocracia y una burguesía que originó una demanda de adornos, tejidos y obras de arte. El modo de vida de la Baja Mesopotamia fue imitado rápidamente por el resto de la media luna fértil, que mantuvo una cultura similar.
En la península del Sinaí se descubrió la fundición del cobre, y el sistema se extendió rápidamente tanto hacia Mesopotamia como hacia Egipto. Hacia el 4500 el sur de Canaán fue invadido por un pueblo que conocía la fundición del cobre. Por la misma época aparecen los primeros poblados neolíticos en Egipto, junto al lago Moeris, algo al oeste del curso del Nilo. Las inmediaciones del Nilo hubieran requerido un sistema de canales similar al de Mesopotamia para ser aprovechadas adecuadamente, por lo que las zonas cercanas (pero prudencialmente alejadas de las súbitas crecidas del río) eran más adecuadas para una población que acababa de descubrir la agricultura y la ganadería. La metalurgia del cobre prosperó en Irán, que importaba el mineral de la India y lo exportaba manufacturado a Mesopotamia, junto con oro, plata y piedras preciosas. El cobre fue especialmente útil en Mesopotamia. El oro y la plata son blandos, y sólo servían para confeccionar adornos. El cobre, en cambio, es más duro y servía para fabricar armas más efectivas que las de piedra, armas con que repeler las incursiones de los nómadas, que se hacían más frecuentes cuanto más prosperaba el valle. Por una parte estaban los rudos pastores que habitaban en los montes Zagros, al Este, y por otra los habitantes del desierto arábigo al suroeste. Las ciudades-estado se fortificaron, como ya habían hecho tiempo atrás las de Anatolia. Egipto, en cambio, estaba rodeado por el mar, el desierto y las cataratas del nilo, así que vivió mucho más tranquilamente que Mesopotamia durante mucho tiempo. Hacia el año 4000 la Baja Mesopotamia no pudo resistir por más tiempo la presión de los pastores, que invadieron la región desde los montes Zagros y se asentaron en ella, sumiéndola en una profunda crisis.

PRACTICAS RELIGIOSAS EN EL PALEOLITICO

 

Tratar de estudiar la religiosidad y el contexto etnográfico-cultural del hombre del Paleolítico es adentrarse en la oscuridad por un suelo resbaladizo como el de muchas cuevas, residencia humana, y probablemente cúltica, del hombre prehistórico; mucho más por la necesidad de sintetizar un material que, por lo mismo de ser incompleto, exigiría explicaciones más pormenorizadas. Por lo tanto, sabemos que el hombre prehistórico habitó en lugares abiertos y en cuevas, en las se admite la existencia de cuevas, que a pesar de ni haber servido nunca de residencia, están decoradas en lugares de difícil acceso, defendidas de posibles “profanaciones” por numerosas dificultades topográficas. Si se demuestra que una cueva reúne estas condiciones, merece ser catalogada entre los “santuarios” prehistóricos. Los primeros signos de enterramientos y ritos religiosos en el hombre prehistórico podríamos datarlos entre el 30.000a.C-10.000a.C, situándolo en el Paleolítico superior. Hablar de religión en la Prehistoria es bastante comprometido. No existen datos ni pruebas fiables por lo que todo lo que se puede hacer es intentar interpretar los restos encontrados y ver como puede ser la espiritualidad que daba sentido al mundo de nuestros antepasados. No se puede negar la posibilidad de que existiesen diferentes cultos según que zonas geográficas y épocas en tan dilatado período de tiempo, sobre todo si aquellas personas poseyeran las mismas cualidades psicológicas que les da hoy en día. Seguramente se preguntarían sobre que era lo que hacía mover la tierra, por qué existían las estaciones, que eran las estrellas y, sobre todo donde iban sus compañeros de caza o familiares cuando morían. La perdida de efecto, del hogar, de la estabilidad y seguridad provoca en todos los seres humanos daños en la personalidad, daños que hay que superar y que intentamos comprender. Por todo ello no se puede negar la existencia de culto, religión, magia, espiritualidad, o como queramos llamarle a esta época.

 En el aspecto artístico del Paleolítico, podríamos decir que el arte por el arte justifica la presencia de grabados, huesos o instrumentos con incisiones peculiares en zonas no habitadas de una caverna, y menos aún si estas jamás fueron residencia humana. Por tanto, creo que podemos imponer una razón esotérica religiosa. Pero antes, creo que tendríamos que probar que las entradas primitivas eran solamente las actuales. En las fuentes de conocimiento de la religiosidad paleolítica, podemos ver que no se ha conservado más que algunas osamentas, utensilios de piedra y grabados-pinturas, huesos de animales y de hombres. Sin ninguna conclusión cierta de signo religioso, podemos deducir de los cráneos y los huesos que fueron realmente objeto de una elaboración especial, así como de verdaderas prácticas fúnebres, que presuponen cierta creencia religiosa en la supervivencia. Algunos cadáveres fueron devorados por las bestias o por los hombres, pero el canibalismo ritual con el fin de apropiarse de la fuerza del enemigo o, si eran familiares, por motivos benefactores resulta indemostrable. El análisis de los objetos de arte mobiliar y parietal de las cuevas, ofrece sin ambigüedad las líneas generales de un sistema figurativo análogo en la que, a partir de este tiempo, acompañarían a las actividades religiosas. No obstante, del arte del paleolítico, tanto mobiliar como parietal, están ausentes los árboles, la vegetación y el paisaje. Sus temas se reducen a tres: animales, seres humanos y los símbolos, variantes de signos masculinos y femeninos. Estos tres temas aparecerían aislados, agrupados y entreverados.  Este sistema fundamental respondería, por lo general, a una fórmula que ha sido aceptada por numerosas tradiciones religiosas: se funda en la oposición o complementariedad de las entidades a los que se añade un tercer elemento que transforma la entidad binaria en fórmula ternaria. En este sentido, la caverna aparece, a la vez, como una entidad maternal y como el soporte material de una mitología. La decoración parietal de las cuevas es como la decoración mural de los santuarios ulteriores, presentando un conjunto simbólico de figuras no materializadas mediante ritos, pero del que existe el decorado. La misma decoración parietal responde a una fórmula tan genérica que su contenido mitológico es prácticamente inaccesible. Se percibe muy bien que una metafísica de la muerte y de la fecundidad ha podido sobre entenderse en las representaciones, pero una veintena de contenidos han perdido, en el curso de los milenios y en las diferentes regiones, entrar en la fórmula binaria-ternaria de asociación de los animales y de los signos. Por tanto, podemos decir, que la religión prehistórica puede demostrarse, pero con la ayuda de una fórmula abstracta creo yo, con una riqueza y una complejidad que son perceptibles en las variantes de la fórmula inicial. En el valor religioso del arte paleolítico hay que matizar que resulta sumamente arriesgado tratar de defender una teoría en esta materia ahora  cuando se va imponiendo una tendencia revisionista acerca de todo lo que se ha considerado religión, magia y cultos a ciertas divinidades a la propia mujer con la divinidad de la diosa-madre en el Paleolítico. Otro aspecto, del cual me gustaría remarcar si ¿realmente existió una Diosa-madre venerada por los pueblos de la antigüedad? ¿Qué significado tenían para estos hombres las figurillas encontradas siglos después en tumbas y fosas domesticas? ¿Responderían a una organización matriarcal de la sociedad? Algunas de las numerosas estatuillas halladas en excavaciones de asentamientos mediterráneos nos remiten al Paleolítico superior. Aunque creo que, muchas de las respuestas a esas incógnitas, nos llevarían a pensar que al desconocer el significado de las estatuillas, en el contexto en el que fueron producidas, las diversas interpretaciones sobre su función no dejan de ser meras hipótesis que han dado lugar, a conjeturas muy arriesgadas. Además, ha proliferado demasiada literatura sobre estos aspectos del hombre y de la mujer en el Paleolítico, fruto fácil en muchos casos de la fantasía sin comprobación técnica ni científica y, en otros, la proyección más o menos inconsciente de las crónicas de los autores sobre los pueblos desconocidos o, también de la corriente interpretativa  de los residuos paleolíticos que, por obra del corporativismo etnográfico, viene adjudicando al hombre prehistórico de Europa occidental lo que piensa o cree del hombre primitivo de nuestros días. Por lo tanto, podría afirmar que la religión vendría a reflejarse en las artes gráficas más que muchos otros aspectos de la vida social, y ciertamente, es su fuente de inspiración más importante como tal, al interpretar los indicios que sobreviven y compararlos con los datos extraídos del estudio de los pueblos “primitivos” actuales, y de las comunidades con escritura de los tiempos antiguos y modernos, están en condiciones de formar un inmenso cuerpo de conocimiento. Por ello, se puede argumentar que el origen del sentimiento religioso del Paleolítico debería quedar reflejado, en primer lugar, en una elevada conciencia de la muerta como destino del individuo; por lo menos, es cierto que al principio y durante toda la época prehistórica  la evidencia más abundante de una visión religiosa de la vida es la que proporciona el ritual del enterramiento. Cualquiera que sea el motivo, la construcción de tumbas, del tipo que sean, como es el caso de las tumbas de cámara megalítica, o la provisión de agujeros funerarios más o menos elaborados, representaban una gran carga  para la sociedad, y el ritual de enterramiento presupone algún tipo de reconocimiento de la naturaleza espiritual del hombre, de la existencia de una alma capaz de seguir viviendo después de la muerte. Las prácticas funerarias por tanto –tumbas, rito, posición del muerto, agujeros funerarios–  son interesantes de estudiar tanto por si mismos como por la información que pueden dar acerca de los métodos empleados para la construcción de edificios, arte, subdivisión del trabajo y status social, vestidos y tecnología. Por ello, los enterramientos ofrecen muchas pistas sobre las bases religiosas de nuestros ancestros de la Prehistoria. La disposición como decíamos de los cuerpos, y las “ofrendas” sobre ellos realizadas cuentan muchas historias sobre el respeto que les merecían sus iguales. También el tratamiento de los huesos de otros restos animales, la colección de mandíbulas o cráneos, hace cuestionarse si el hecho religioso es o no exclusivo de nuestra especie. No obstante, me gustaría plantear dos preguntas tan apasionantes como difíciles de resolver, desde mi punto de vista: ¿Tenían los hombres prehistóricos una idea clara de Dios? ¿eran monoteístas o politeístas? Entonces podemos afirmar que el hombre prehistórico podía haber inventado la idea del alma humana, partiendo de la creencia de si mismos (los sueños, la muerte y por extensión, supondría que también la tenían los demás seres vivos e incluso las cosas. A esto lo llamaríamos la etapa animista, según la teoría de Tylor, algo desacreditada. Pero desde luego, es innegable que el hombre prehistórico creyó en el animismo como los primitivos posteriores. Recordando en una breve pincelada que nos referimos a animismo cuando hablamos de la forma general de politeísmo más antiguo, el cual subsistente aun en pueblos primitivos salvajes. Significa la creencia en los espíritus y el culto a los mismos. Nace espontáneamente de la conciencia y concepto de la propia alma, surgida en nuestra experiencia sobre todo a través de los sueños. Con ello podría deducir desde esta afirmación el culto a los muertos y a los antepasados, y por intermedio de visiones y de la noción del alma desprendida del cuerpo, formular el concepto de los espíritus independientes, adjudicando unos a la vida humana y otros a los fenómenos de la naturaleza.

 Por tanto, la esencia de la religión del Paleolítico es el culto a poderes que trascienden a la vida humana, y el estudio de la religión prehistórica  esta relacionado, sobre todo, con las formas que adopta este culto. Entre los pueblos prehistóricos se trataría de fuerzas naturales, los poderes de la tierra y el firmamento, la vegetación, el sol, la luna, y el trueno, poderes para ser estimulados o propiciados según los casos y que más adelante se identificaron con las deidades antropomórficas  y las diosas-madre, junto con los dioses del trueno, enmarcarían un contexto de un culto divino y sobrenatural en un entorno desconocido de la muerte.  Aunque también existen santuarios y templos donde se realizaban los cultos o eran adorados los dioses. La aparición de los Templos como variantes de los santuarios domésticos, como ocurrió de manera rudimentaria en Gran Bretaña y a finales del Neolítico  y principios de la Edad del Bronce, sugiere la pregunta del porqué y con qué finalidad había surgido el papel del clero, del sacerdote. Una evidencia directa para éste y muchos otros aspectos relacionados con la religión solo se puede obtener a partir de las fases de la Prehistoria  más tardías, de la que se conocen referencias aparecidas en los escritos de las civilizaciones contemporáneas, como testimonia la descripción de Tácito sobre los druidas. En algunos aparecen vestigios en forma de privilegios sacerdotales o de enterramientos o representaciones de que parecen ser sacerdotes.  También podríamos buscar el origen de la religión prehistórica en la sociedad. El hombre organizado en grupos se siente mucho más poderoso que el individuo aislado.

 Podríamos descubrir asombrosas similitudes entre los contenidos y las estructuras del psiquismo del hombre y las imágenes presentes en los relatos religiosos de todos los tiempos. La gran diferencia entonces, entre el hombre “primitivo” religioso y el “moderno” no creyente es que los hombres religiosos pueden contemplar objetivamente el sinnúmero de situaciones existenciales de su vida en los dogmas de su religión (o en todo caso en sus ritos primitivos)  y de vivirlas en una apertura trascendente a través de sus ritos. Por ello, creo que hay una gran consideración de las diferencias entre lo sagrado, lo profano que nos puede ayudar a comprobar esta realidad en el contexto religioso primitivo en el Paleolítico. No obstante, resulta difícil imaginar como podría funcionar el espíritu humano sin la convicción de que existe algo irreductible en el mundo real, y es imposible imaginar como podría haberse manifestado la conciencia sin conferir una significación a las experiencias religiosas del hombre del Paleolítico. Durante unos dos millones de años, los primeros hombres vivieron de la caza. Las frutas, las raíces y los moluscos recolectados por las mujeres y los niños se volvieron insuficientes para asegurar la supervivencia de la especia, razón por la cual los hombres iniciaron a  mi entender una actividad no realizada antes por sus antecesores. Esta nueva técnica de alimentación y supervivencia no era otra que la caza. Esta ocupación determinó también la división del trabajo según el sexo, reforzando de esta manera el proceso de humanización, pues lo cierto es que tal  diferencia no existe entre los otros carnívoros, ni tan sólo en el resto del mundo animal. Si consideramos a estos hombres primitivos como hombres dotados de inteligencia e imaginación, con una actividad consciente,  podría afirmar entonces que incluso poseían un cierto número de creencias y que por tanto, se practicaban determinados ritos funerarios. No obstante, las creencias de los hombres primitivos las podríamos esclarecer indirectamente a partir de la comparación con las civilizaciones de cazadores. En estas la muerte del animal constituye un rito, lo que implica la creencia de que el señor de los animales vela para que el cazador  mate tan sólo en la medida en que le es necesario para alimentarse. También los huesos, son un aspecto muy importante en todo ello, especialmente el cráneo, el cual, tiene un considerable valor ritual. De ahí que se deposite el cráneo y los huesos en lugares elevados o en las ramas de los árboles. La persecución incesante y la muerte de las piezas llegaron a establecer un sistema de relaciones particulares entre el cazador y los animales diezmados. El mismo acto de matar fundaba una solidaridad mística entre el cazador y la víctima, pues la sangre derramada era semejante a la del hombre. La ofrenda en sacrificio de ese animal venía, entonces, a significar la ofrenda de la propia vida por una vía de substitución. Los avances tecnológicos que desarrolló el ser humano durante el Paleolítico fueron la respuesta a necesidades de supervivencia específicas, como cazar, cortar la carne de las presas, desenterrar las raíces para comer, protegerse del ataque de los animales, guarnecerse del clima frío, calentar la comida o la vivienda. Por lo tanto, la supervivencia del hombre del Paleolítico, en su contexto religioso, se logró en gran medida gracias a una vida comunitaria, su ingenio, sus descubrimientos técnicos y la capacidad social que desarrolló para comunicar y guardar la memoria de su cultura.

 

BIBLIOGRAFIA

·         Leroi-Gourham, A., “Prehistoria del arte occidental”, Barcelona, Editorial Gustavo Gili, 1966

·         Moure Romerillo, J. A., “El arte Paleolítico” en pp. 188-224 de Manual de Historia Universal I,: La Prehistoria, Madrid, Editorial Nájera, 1983.

·         Grahame Clark, “La Prehistoria”, Madrid, Alianza Editorial, 1987

·         Ripio Perelló, E., “Sobre els origens i significat de l’art paleolitic”  Barcelona, 1981

·         Vialou, D., “L’art des Cavernes, les sanctuaries de la Préhistoire”, París, Le Rocher, 1987

·         Delporte, H., “La imagen de la mujer en el arte prehistórico”, Madrid, Editorial Istmo, 1982

·         Leori-Gourham, A., “Símbolos, artes y creencias de la Prehistoria”, Madrid, Istmo, 1984

·         Gamble, C., “El poblamiento paleolítico de Europa”, Barcelona, Editorial/Crítica, 1990

·         Leroi-Gourham, A., “Los hombres prehistóricos y la religión”, Madrid, Editorial Istmo, 1984

·         Clark, G., “Arqueología y sociedad en la Prehistoria”, Madrid, Editorial Akal-Universitaria, 1980.

·         Koning, F., “Cristo y las religiones en la Tierra”, Vol. 3 Madrid, 1960

·         Kuhn, H., “El arte rupestre en Europa”, Barcelona , 1957.

·         Guerra, M., “Yahveísmo, religiones nacionales y religiosidad ctónico-mistérica <burguense>, Madrid, 1966.

·         Rosefeld, A., “Arte paleolítico”, Madrid, 1967.

·         Gorge, M., Mortier, R., Histoire Générale des Religions”, vol. I-V, París, 1951

·         Leroi-Gourham, A., “Les religions de la préhistoire”, París, 1964

·         Bégouen, H., “Les bases magiques de l’art préhistorique” Editorial “Scientiae”, París, 1939

·         Maringer, “L’home préhistorique et ses dieux”, París 1958

·         Latte, K., “Romische Religioneschdchte”, Munich, 1960

·         Nilsson, M, P., “Geschichte der Griechischen Religionen” I-II, Munich, 1955-1961

·         Guerra, M., “Constantes religiosas europeas. Formas religiosas del hombre europeo desde el paleolítico hasta nuestros días”, Madrid, 1972.

 

 

EL BIPEDISMO Y SUS CONSECUENCIAS

El bipedismo (postura erguida y sobre dos patas) es el cambio anatómico que se encuentra en la base del proceso de hominización. Pero, ¿qué condiciones forzaron a aquellos primeros homínidos a la adopción del bipedismo? Porque la transformación de la marcha cuadrúpeda a la marcha bípeda eficaz necesitó una radical transformación anatómica. Y no sólo eso: en un primer análisis la marcha bípeda presenta grandes desventajas: por ejemplo es más frágil, proporciona menos velocidad, no representa ahorro energético, y los cambios anatómicos exigidos han sido tan drásticos que aún hoy tras varios millones de años sufrimos males propios de una mala adaptación, como dolores de espalda, fragilidad de vértebras, hernias discales, ciáticas, etc. Es más, nuestra especie, a diferencia de otras que nada más nacer andan de inmediato y sin aprendizaje, tiene que aprender a andar en un proceso largo y dificultoso. El bipedismo todavía no se ha convertido en un comportamiento innato.

 

Todo esto indica dos cosas:

 

1° que la presión selectiva a favor del bipedismo debió ser muy intensa, y
2° que la evolución fue muy rápida.

La presión selectiva debió ser muy intensa porque el bipedismo ofrecía, pese a todo, importantes ventajas para la supervivencia. El cambio se produjo cuando los protohomínidos se vieron en la necesidad de sustituir definitivamente el hábitat arborícola por el hábitat del suelo. El nuevo hábitat ofrecía grandes ventajas, a la par que estaba cargado de enormes peligros. En la sabana es imprescindible saber responder con eficacia a la necesidad de desplazamientos largos y rápidos sorteando los peligros y sabiendo aprovechar el abundante y rico alimento que ofrece, adaptación requiere simultáneamente la existencia de un cerebro lo suficientemente complejo y potente como para responder con eficacia a los nuevos retos. El bipedismo y el desarrollo del cerebro son dos procesos que deben ser estudiados al unísono y en su mutua influencia. En suma, el bipedismo debe entenderse como una respuesta adaptativa eficaz a las nuevas exigencias del hábitat.

Liberación de las manos y herramientas

La primera y más importante consecuencia del bipedismo fue la diferenciación en la función de varias partes del cuerpo, principalmente de las piernas y los brazos. Las piernas se especializan en exclusiva como aparatos locomotores y los brazos y manos en aparatos prensores, manipuladores y táctiles, lo que provoca una progresiva transformación: menor tamaño y fuerza de hombros y brazos, mayor habilidad y precisión de la mano, etc La liberación permanente de las manos las dejó dispuestas tanto para coger útiles ocasionalmente (piedras, palos, huesos) como para llevar permanentemente un útil cuyo manejo hubiera encontrado conveniente. Este útil fijo educaría a su vez la mano transformándola en un órgano manipulador de instrumentos cada vez más perfecto. Es lógico pensar, además, que se perfeccionarían estos útiles y se copiarían los mejores de otros miembros del grupo. El lento perfeccionamiento de éstos es la línea que marca el progreso de los homínidos en esta etapa. El disponer de herramientas cada vez más adecuadas y diversas trajo dos nuevas consecuencias: el perfeccionamiento de la defensa y la explotación de nuevas fuentes de alimento, lo que permite aumentar y diversificar la dieta. Con un palo se puede escarbar en la tierra dura donde unos dedos sin garras se muestran impotentes, y con una piedra medianamente afilada puede abrirse el cadáver de un animal que se muestra resistente a una dentadura débil y pequeña. Esto ultimo tuvo una importancia crucial ya que situó al homínido en una dirección evolutiva contraria al resto de las especies animales, todas ellas confinadas a un alimento específico. Así, el homínido se emancipa de su especialización a un determinado alimento y a un determinado modo de conseguirlo. Al principio su dieta de proteínas es mínima; la actividad principal para conseguirla es la captura de pequeños insectos, reptiles etc., y más adelante el carroñeo. Ahora, es posible la caza. Esto va a significar que a partir de ahora disputará una variedad creciente de alimentos a otras especies. Además aprenderá a transformar esos nuevos alimentos adecuándolos a su aparato digestivo, para lo cual fue de vital importancia la aparición del fuego. De esta manera, la aplicación del útil a la obtención y a la transformación de alimentos convierte al homínido en un ser autótrofo -que adapta los alimentos a su propio aparato digestivo- frente al resto de animales heterótrofos -que configuran su aparato digestivo a un determinado alimento. Este carácter autónomo de los homínidos es esencial para nuestro proceso evolutivo. El hombre es la única especie que procede a una manipulación y transformación del medio para adaptarlo a sus necesidades, en vez de adaptarse él a las exigencias del medio. La historia evolutiva de los homínidos y del ser humano puede entenderse como la historia de la emancipación frente a la naturaleza. Dicho de otra manera, mientras que en el resto de los animales el alimento moldea la especie, en el homínido es éste quien moldea el alimento. De esta manera y como decíamos al principio del párrafo, las líneas evolutivas del homínido y las demás especies toman caminos contrarios

Cabeza erguida y desarrollo del cerebro

La posición erguida coloca la cabeza en la vertical del cuerpo, a diferencia de los animales cuadrúpedos o semicuadrúpedos, como los simios, en los que constituye una prolongación horizontal del cuerpo. La posición obliga al desarrollo de una poderosa musculatura, y unos sólidos huesos donde fijarse, para la sujeción de la cabeza, lo cual se convierte en un freno para su crecimiento por el enorme peso que representa. En el prehomínido bípedo el Foramen Magnun, el agujero occipital por el que se une el cerebro con la médula espinal se adelanta, haciendo que el peso recaiga verticalmente sobre la columna y las piernas hasta el suelo. Esta posición de equilibrio hace innecesaria la potente musculatura de la cara y cuello, propia de los simios, y en consecuencia provoca un drástica reducción de la osamenta craneana, que a la larga posibilitará un considerable aumento del cerebro. El volumen del cerebro aumenta considerablemente favorecido tanto por las novedades anatómicas que posibilitan e impulsan el crecimiento del cráneo, como por las conductuales que exigen y estimulan un desarrollo de las capacidades cerebrales. El desarrollo del encéfalo ha sido muy rápido en términos evolutivos (entre el Australopithecus y el Sapiens se ha triplicado), por el gran valor selectivo que tal crecimiento comportaba. En este proceso se produce una constante retroalimentación de diferentes áreas cerebrales con la coordinación manual y de locomoción, la vista, el oído, etc.