(LA INVASIÓN DE EUROPA-EL ASALTO A LAS PLAYAS DE FRANCIA)
COMIENZA LA INVASIÓN
El 6 de junio de 1944, daría comienzo el mayor desembarco anfibio militar de la historia. Decenas de miles de hombres en sus lanchas de desembarco se acercan las playas de Francia, la neblina provocada por la artillería naval y el bombardeo de los aviones, convertirían las playas de Normandía en una duda inesperada, de lo que se iban a encontrar los solados aliados. Para los hombres de las cinco divisiones de asalto, esas primeras horas del Día-D fueron momentos de muerte, miedo y valor. Las playas se convirtieron en un auténtico caos en hombres, vehículos y barcazas de desembarco. Todo ello, sumado a la mala mar que hace zozobrar las lanchas, a los nervios de los hombres que van a enfrentarse a una muerte segura, y para muchos de ellos aquellas playas, hoy desoladas, antaño, protagonistas de una de las mayores batallas de la historia, se convertirían en su tumba.
El desembarco aliado de 1944 pudo haber acabado en desastre. Winston Churchill pensaba que el 6 de junio amanecería con una gran catástrofe, con miles de bajas y Eisenhower preparó un breve discurso para anunciar que la empresa había fracasado. Durante la batalla de Normandía volvieron a enfrentarse los dos hombres que había rivalizado en el combate durante las batallas en el Norte de África, Rommel y Montgomery. Pero será el alemán quien acierte con el calificativo que merece la fecha. Rommel dijo a su ayudante, el capitán Lang, el 22 de abril de 1944:
“Créame Lang, las primeras veinticuatro horas de la invasión serán decisivas…de su resultado depende el destino de Alemania. Tanto para los aliados, como para nosotros, será el día más largo”
Los americanos planearon una operación moderna con métodos modernos; aquí radica el éxito del Día-D, frente al orden alemán, la aparente improvisación norteamericana. En estos momentos aparece en escena el general George S. Patton, el de la bofetada en Sicilia, hombre temperamental, que crea otro conflicto. En una reunión en Londres donde casi todos los asistentes eran británicos, (mujeres del síndico feminista) lanzó
la teoría de que una vez lograda la victoria, EEUU y Gran Bretaña tenían que unirse irremediablemente para dominar al mundo. En realidad, los oyentes sacan la conclusión de que será Norteamérica la única potencia que quede en pie. Tras una serie de reclamaciones e intervenciones de la Secretaria de Estado de los EEUU, que sólo la tenacidad y la confianza de Eisenhower en Patton logran acallar el gran revuelo. Incluso una vez derrotada Alemania y firmado el armisticio, Patton mencionó a Bradley la posibilidad de devolver las armas a los alemanes y luchar contra el amenazante Ejército Rojo; incluso por su cuenta se negó a desarmar a un Regimiento de Panzergrenadier de las SS y los mantuvo como su guardia personal entrenándoles y manteniéndoles a punto, en el castillo de Frünstenberg, en Alemania, donde Patton se alojaba. En Principio, la Operación Overlord era de muy limitados alcances: poner pie en el continente y destruir al ejército alemán. Eisenhower plantea la cuestión en términos mucho más amplios. Es preciso destruir al enemigo en sus centros vitales que son, por una parte la zona industrial del Ruhr, y por otra, la cuenca del Sarre. El avance en una sólo dirección, el ataque frontal, no decidiría la batalla por muchas y graves pérdidas que sufriera el enemigo. Se impone, por tanto, un frente móvil que permita aprovechar cuanto antes las puertas de Bélgica, liberar Francia, cruzar el Rin y eliminar o eludir el paso de la línea Sigfrido. Tras largas discusiones fue aprobado el siguiente esquema general de la invasión:
a) Desembarco en algún punto de Normandía.
b) Plantear la batalla decisiva en la región de Normandia-Bretaña y romper el cerco enemigo. La dirección táctica de estas dos primeras fases recaería sobre el general Montgomery.
c) Persecución del enemigo sobre un amplio frente. Los dos Grupos de Ejército, encomendado al de la izquierda la conquista de los puertos, llegar a la frontera alemana y amenazar el Ruhr, y al de la derecha, el enlace con las fuerzas que invadirían Francia desde el sur. (Operación Dragón, VI Cuerpo de Ejército USA y II Cuerpo de Ejército de la Francia Libre, los cuales estarían encuadrados en el VII Ejército, bajo el mando del general Alexander M. Pacht.)
d) Creación de una base a lo largo de la frontera occidental de Alemania, para asegurar la posesión de los puertos belgas y los del Mediterráneo.
e) Mantener una constante ofensiva para desgastar al enemigo y dar lugar a la concentración de fuerzas para la batalla final.
f) Destrucción del enemigo al Oeste del Rin y creación de cabezas de puente en su otra orilla.
g) Ataque final de doble franqueo del Ruhr, con avance inmediato a través de Alemania
h) Aniquilamiento total de Alemania.
Quedaba por elegir la fecha inicial de la ofensiva. En la conferencia de Teherán, Roosevelt y Churchill prometieron a Stalin que se llevaría a efecto en el curso del mes de mayo, fecha dada un tanto a la ligera para acallar los apremios del dictador rojo.
PLAN DE TRANSPORTES
Tanto Harris de la RAF como Spaatz de la USAAF, no estaban de acuerdo con el “Plan de Transportes”, y sólo cooperarían si lo ordenaban los jefes supremos. El aumento de 3 a 5 divisiones se hizo posible gracias a que el SHAEFF (Cuartel General Supremo de la Fuerza Expedicionaria Aliada) logró convencer a los jefes del Estado Mayor Combinado para que se aumentase el número de embarcaciones de desembarco, de 3.000 a 4.000. Tal incremento no solo obligaba a posponer la fecha del Día D, para conseguir otro mes de producción de embarcaciones de desembarco, sino que también se posponía un mes más la tan proyectada invasión de Francia. Pero el aumento de las tropas también afecto a los paracaidistas, ya que de las dos brigadas se utilizarían finalmente dos divisiones norteamericanas (82º y la 101º) y una británica (6º aerotransportada). Finalmente el proyecto se presentó el 15 de mayo de 1944 a manos de Montgomery, en la St. Paul School de Londres. Cuatro mil embarcaciones transportarían hombres, tanques y armamento desde los puertos de la costa del sur de Inglaterra. La fuerza naval estaría compuesta por unos 700 buques de guerra, aunque tan sólo 344 participarían directamente en la escolta y en el bombardeo naval de la costa. La fuerza aérea estaría formada por 5.212 bombarderos, 5.847 cazas y 4.907 planeadores y aviones de transporte. Aproximadamente más de 16.000 aviones. Entre pilotos y tripulantes estaríamos hablando de unos casi 60.000 hombres de las fuerzas aéreas de la RAF y la USAAF. Los tanques tipo “Doble conducción”, carros de combate anfibios, estaban provistos de unas carcasas de madera que les permitían flotar, y de dos hélices situadas en la parte trasera. Aunque no superaban una velocidad en el mar de más de 6 km/h, los británicos y norteamericanos se sentirían muy satisfechos de saber que contarían en el primer desembarco con apoyo de los carros. Los tanques protegerían la primera oleada de desembarco en las playas asignadas a británicos y canadienses, a fin de enfrentarse a los posibles blindados y focos de resistencia alemanes que hubieran sobrevivido a los bombardeos navales. Para el Día D+1 los aliados debían controlar Caen, Bayeux y St. Lô, por ese orden de importancia, mientras que las cuatro cabezas de playa orientales; Sword, Gold, Juno y Omaha, deberían quedar conectadas entre sí. Esto dejaría a los americanos de la playa de Utah, en el punto más alejado del estuario del Vire, aislados pero protegidos por un cuerpo de paracaidistas. El objetivo de los americanos era avanzar hacia el norte para limpiar la península de Cherbourg, proporcionando así a los invasores un puerto vital para sus suministros. Los factores predominantes eran la pleamar, para que la primera oleada de embarcaciones pudiera llegar a las playas y dejarlas limpias de obstáculos para las sucesivas oleadas y la luna llena para que pudiesen llevarse a cabo los lanzamientos de paracaidistas.
Los generales alemanes no querían admitir el hecho de la invasión. La guerra ha cambiado de signo: los aliados están a las puertas de Roma, los Balcanes arden en luchas civiles y en Rusia acaba de perderse Crimea. El 20 de marzo Hitler ha reunido a los jefes supremos de los tres Ejércitos para lanzarles una arenga. Las palabras del Führer a su Estado Mayor fueron las siguientes:
“ Es evidente que habrá de producirse un desembarco angloamericano en el Oeste—Ahora bien, no sabemos donde ni cuando. Tampoco es posible establecer conjeturas razonadas. Las concentraciones de buques que se observen no deben ser tomadas como síntoma de que la elección haya recaído sobre un sector determinado. Las zonas más favorables, y por consiguiente las más amenazadoras, son las dos penínsulas occidentales de Cherburgo y Brest, que ofrecen tentadoras posibilidades para establecer una cabeza de puente. La operación de desembarco no podrá prolongarse, desde ningún concepto, más allá de unas horas o todo lo más, días, como demuestra el ejemplo de Dieppe. Una vez rechazado, el enemigo no repetirá su tentativa. Dejando aparte el número de bajas sufridas, necesitará varios meses para un segundo intento. Con todo, no es éste el único factor que lo impida, sino también el rudo golpe sufrido en la moral de sus tropas y mandos. De momento impedirá la reelección de Roosevelt, el cual podrá considerarse afortunado si termina en una cárcel. Lo más importante para el enemigo consiste en conquistar un puerto que le permita desembarcar en la mayor escala. Solamente esto confiere ya una importancia capital a las costas occidentales y a sus puertos. Se han cursado órdenes para que se les considere Fortalezas , cuyo jefe quede responsable de la buena marcha de los tres servicios y haga la fortaleza inexpugnable.”
Otro factor importante es que ninguno de los mandos supremos del sector occidental, excepto Rommel, comprendía la guerra moderna ni la táctica de los aliados. Eran combatientes de la “guerra relámpago” y del frente ruso, pero nunca habían medido sus fuerzas con los generales angloamericanos. Tan pronto como el Cuartel General del XV Ejército opta por la segunda estrofa de Verlaine lo comunica al comandante general, a los gobernadores militares de Bélgica, Francia, al Grupo de Ejércitos B, al Alto Estado Mayor y al cuartel General del Führer. Son las 22:15h. (hora alemana) del día 5 de junio. Pero hay que advertir que antes, durante y después del desembarco la Resistencia francesa tuvo un papel importante y decisivo en las operaciones de sabotaje. Días antes del desembarco la Resistencia había recibido órdenes de escuchar la BBC en determinados días 1,2,15 y 16 de cada mes; centenares y centenares de mensajes instruyen a los diversos grupos: “Mañana la melaza dará coñac”, “la flecha se inca en el acero”, “Sabina ha cogido paperas”, “Juan tiene largo el bigote”, “la guerra de Troya no dará lugar” etc… el almirante Canaris, jefe del Servicio Secreto alemán, el Abwer, notificó al Alto Mando durante el mes de enero, que durante los meses anteriores al Día-D los aliados transmitirían centenares de frases, deliberadamente redactadas para confundir a los aliados. Pero el primero o el quince del mes escogido para la invasión se recitaría el primer verso de Chauson d’Autonne (Canción de Otoño) de Paul Verlain, y veinticuatro horas antes de la invasión el segundo verso.
Les sanglots longs Los interminables sollozos
des violons de los violines
de l’automne, del otoño,
blessent mon coeur hieren mi corazón
d’une langueur con su monótona
monotone languidez
El Alto Mando Alemán desconfiaba de los informes del servicio secreto, según la opinión más admitida, pero la verdad es que en el Diario de Guerra del XV Ejército, se recogieron los informes de los mensajes interceptados. El teniente general Helmuth Meyer, -Jefe del servicio de Información-, dio parte inmediatamente al comandante general Hofmann, jefe del Estado Mayor del XV Ejército, quien se lo transmitió a su comandante en jefe, el general Von Salmuth, quien no le dio ninguna importancia y siguió jugando al mus con un grupo de oficiales. Cuando se acerca el Día-D, los aliados planean cinco operaciones que reciben los nombres de Gravable, Vislumbre, Escuadrilla ABC, Titánico y Taladro. Las dos últimas consistieron en lanzar miles de muñecos de goma en la zona anglocanadiense, denominados como “soldado Ruperto” el cual tenía un dispositivo que al llegar al suelo disparaba diversos petardos, durante la confusión de la noche, fácilmente podrían confundirse con los de verdad.
Un primer engaño consistió en utilizar lanchas y señales de radio para disimular el movimiento de una gran convoy en un falso asalto a las playas comprendidas entre Le Havre y Dieppe. El segundo engaño diseñado, para insinuar una amenaza de desembarco anfibio similar al este de Le Havre, se llevo a cabo con dos lanchas de motor frente a la costa de Harfleur. Y el tercero llamado Operación Glimmer, adoptó la forma de un bombardeo aéreo de gran importancia contra las fortificaciones del Pas-de-Calais. Una cuarta maniobra de engaño, la mayor de todas, fue la operación Tasable, tenía dos partes: el lanzamiento de los muñecos paracaidistas cerca de Boulogne, y el lanzamiento sobre el Canal de decenas de miles de tiras metálicas, llamadas Window, para interferir en los radares alemanes. Del lanzamiento de Window, se encargó el escuadrón 617 del coronel Leonard Cheshire. Bajo las nubes de Window, mientras caían las tiras metálicas, se encontraban las cañoneras de motor de la Royal Navy –la Operación Moonshire–, que transportaba equipamiento electrónico especial, capaz de responder a las señales de los radares alemanes, amplificando dichas señales para que parecieran que en realidad se trataba de unos 20 o 30 buques de guerra. El engaño de Pas-de-Calais fue un éxito, la flota fantasma aliada era claramente visible en los radares del ejército alemán, la cual desvió la atención de las defensas costeras del Muro Atlántico y de los aviones de combate de la Luftwaffe, fuera del lugar del desembarco real, que en aquel momento se dirigían hacia las playas de Normandía, a 150 millas de distancia.
Aunque uno de los planes que desestabilizó la reacción de la defensa de reacción alemana, e imposibilito que los alemanes pudieran echar a los americanos de Omaha, fue la Operación Titánico: En las primeras horas del Día-D, dos grupos de paracaidistas, unos 15 en cada grupo, se lanzaron cerca de la ciudad de Isigny, a 15 kilómetros de la playa de Omaha en dirección sureste. En la última operación de engaño realizada por el coronel Bevan de la sección de control de Londres. Este plan pretendía distraer a los alemanes fingiendo un asalto importante de paracaidistas. Uno de los estrategas de la operación y de la ejecución del plan fue el capitán Foot, del SOE ( Jefatura de Operaciones Especiales) Dos grupos más de paracas de 5 hombres cada uno, miembros de la Brigada Especial del Servicio Aéreo (SAS), participaron también en Titánico. Al desembarcar encendieron bengalas para iluminar la zona de desembarco aéreo y reproducieron en gramófonos grabaciones de armas de fuego de bajo calibre, mezcladas con conversaciones de soldados para crear confusión en las líneas de retaguardia del ejército alemán. Con ello el 915 regimiento de la 352º División de infantería alemana, tuvo que ser enviada para “contrarrestar una amenaza aerotransportada” cerca de Isigny, dedicándose a ello toda la mañana del desembarco. La Operación Titánico fue una obra maestra de engaño, ya que en el momento en que los americanos estaban más vulnerables en la playa Omaha, si los defensores alemanes hubieran contado con la ayuda del 915 Regimiento enfrascado en la búsqueda de paracaidistas de goma, quizás las cosas hubieran surgido de otra manera, y las tropas americanas en Omaha hubieran sido empujadas de nuevo hacia el mar, poniendo en una situación difícil y precaria a las tropas en Utah y en el sector anglocanadiense. Si los alemanes rompían la cabeza de playa aliada, podrían cercar en dos bolsas a las tropas aliadas en Normandía. Una la más oriental en Utah, y la más occidental en Gold, Sword y Juno. Otro de los aspectos más importantes de apoyo antes del desembarco, fueron los ataques de la Fuerza Aérea Aliada contra las principales baterías costeras alemanas en la zona del desembarco. “Point du Hoc, Ouisterham, Merville-Franceville o St. Martin-de-Vareville”. Estos ataques fueron llevados por el Comando de Bombarderos de la Royal Air Force, la VIII Fuerza Aérea de los EEUU, que lanzó más de 3.000 toneladas de bombas sobre las defensas costeras y por el Grouppe Guyenne y el Grouppe Tunisie, de la Fuerza Aérea Francesa Libre que atacó los emplazamientos de cañones fortificados alemanes a las afueras del Grand-Camp-Maisy, que apuntaban claramente a la playa de desembarco norteamericana de Utah. Otra de aquellas operaciones fue llevada a cabo por varios escuadrones de bombarderos checoslovacos de la RAF, en el Mar de Irlanda y en el Golfo de Vizcaya, su misión interceptar a más de 40 submarinos alemanes que se dirigían al Canal de la Mancha a interceptar a la flota aliada.
Cuando amaneció en las playas aliadas, tanto en el sector americano (Utah y Omaha), como en el sector anglocanadiense (Gold, Sword y Juno). Llegaron a estas últimas tres batallones de zapadores británicos de la Unidad de Limpieza de Obstáculos de la Marina Real (LCOCU). Su misión la de eliminar los miles de obstáculos minados que había en el agua, para poder abrir el camino a las tropas que desembarcarían en breve. Tres cuartas partes de estos hombres murieron bajo el fuego de las ametralladoras. Alemanas mientras trabajaban. En la playa de Utah y Omaha, este peligroso trabajo fue realizado por los miembros de las Unidades de Demolición de Combate Naval (NCDU). Cada unidad estaba compuesta por seis o siete ingenieros de combate y el mismo número de expertos en demolición de la Marina. A cada unidad se le asigno un sector de 50 metros de la playa, con la misión de limpiar los obstáculos alemanes que pudieron impedir el paso de las siguientes lanchas o dañarlas cuando subiese la marea y quedasen ocultas, con lo cual podrían provocar un desastre de grandes proporciones entre las tropas desembarcadas. Uno de los preparativos más espectaculares de la invasión fue dotar a cada uno de los aviones aliados de señales de identificación veinticuatro horas antes de la batalla para evitar que los alemanes las copiaras. Se pinto a todos los aparatos con rayas blancas negras, operación realizada en una sola tarde y en la que se emplearon 20.000 brochas y 454.000 litros de pintura para un total de 11.000 aviones.
LA RESISTENCIA FRANCESA (LA EPOPEYA DEL MAQUIS)
Las cosas variaron radicalmente en 1942. Primero por el reclutamiento forzoso de jóvenes franceses para trabajar en Alemania ordenado por el Gauleiter Saukel. Los agentes de la Gestapo y de las SS realizaron redadas en los cines, salas de baile, actos públicos, en plena calle y luego casa por casa, tratando de conseguir los 200.000 jóvenes que anualmente demandaba la industria alemana. Muchos hombres en edad militar prefirieron pasar a la clandestinidad o echarse al monte para evitar el reclutamiento del STO (Service du Travail Obligatoire). Así nació la Organisation de Resístence de l’Armee (ORA). En 1943 los aliados realizaron más de 800 vuelos con el lanzamiento de más de 10.000 paquetes, de los cuales más de la mitad cayo en manos alemanas. En 1944, los aliados para el lograr el máximo apoyo en el desembarco les lanzaron más de 80.000 paquetes a los guerrilleros franceses, de los cuales 20.000 de esos paquetes cayeron en manos alemanas. Entre 1942 y 1943 los aliados enviaron a Francia 393 agentes, 110 fueron apresados; el más famoso fue Jean Maulain, el gran héroe de la Resistencia.Una de las actividades más importantes de la Resistencia entre 1942 y 1943 fue la organización de las evasiones, que alcanzaron la cifra de 100.000 durante toda la guerra a través de la frontera española. No menos de 20.000 de los evadidos pasaron a engrosar las filas del ejército de De Gaulle. Les Forces Français de l’Interieur (Fuerzas Francesas del Interior FFI) que desde el mes de abril estaban bajo el mando del general Pierre Koening, con una organización militar propia, y con el cuartel general en Londres. Esta fuerza aglutinaba desde comienzos de 1944 a todos los resistentes franceses, ampliaban su reclutamiento según iban disponiendo de más medios enviados desde las islas británicas y conforme resultaba evidente el retroceso alemán de todos los escenarios de la guerra. Se calcula que en junio de 1944 las personas implicadas en todos los sectores de la Resistencia eran alrededor de unos 400.000 aunque en el mismo año los franceses colaboracionistas y simpatizantes de los alemanes eran unos 150.000. La labor de la Resistencia fue de un gran valor y trascendencia, importantísimo en la preparación informativa y saboteadora del desembarco de Normandía, y una vez efectuadas sus misiones de guía de paracaidistas, obstrucción de las comunicaciones, y ataque a las pequeñas unidades dispersas. Se calcula que el 7º Ejército alemán emplazado en el oeste de Francia, perdió unos 25.000 hombres muertos, heridos o capturados por la Resistencia; pero más daño les infligieron al 19º Ejército alemán, situado en el sudoeste de Francia, teniendo unas 50.000 bajas; 8.000 muertos y 42.000 heridos o capturados. En total la Resistencia había provocado unas 75.000 bajas al ejército alemán. El precio pagado por la Resistencia fue muy elevado . Se ha calculado que unos 20.000 murieron a manos de los alemanes, de la Policía y de la Milicia de Vichy la (CJF), que entre 1940 y 1944 llegaron a cumplir el servicio militar obligatorio en esta fuerza armada o paramilitar unos 400.000 hombres. Unos 120.000 miembros de la Resistencia fueron capturados y deportados a Alemania, de los cuales 75.000 nunca regresaron. Los miembros de la Resistencia, durante todas las noches de la angustiosa primavera de 1944, repartidos en las diversas ciudades de la geografía francesa, tales como en París, Rennes, Calais, Lille, Lyon y Ruan, se reunían los hombres y mujeres que formaban parte de los grupos del maquis, agrupándose en torno a los aparatos de radio para escuchar las emisoras prohibidas de la BBC.
Esperaban ansiosos la larga lista de mensajes personales que seguían a las noticias para comprobar si había alguna frase que les ordenase movilizarse para combatir, o quizás morir en apoyo de algún ataque aliado sobre su país ocupado. La red de resistencia designada recibiría dos frases clave. Si la primera de ellas, la frase de alerta, se transmitía el día 1 o 15 de cada mes, quería decir que la red a la que había sido asignada debía ponerse en situación de alerta durante los próximos 15 días. Los versos de Verlaine fueron enviados por primera vez a la Francia ocupada en forma de mensajes alerta-acción no en 1944, sino en 1943, y no tenían nada que ver, en absoluto con la invasión de la costa normanda. Estos mensajes fueron comunicados a los tres miembros de una red que pertenecía al Ejecutivo de Operaciones Especiales (SOE) británico: François Garel, Marcel Fox y Marcel Rousset. Dichos agentes pertenecían a la red llamada Butler, la cual tenía conexiones con otra organización del SOE mucho mejor y con base en París. El plan de engaño tramado por los aliados para el verano de 1943 llamado Starkey se diseño para convencer a los alemanes de que los aliados desembarcarían en Francia en septiembre de 1943. Aquello llevó a pensar al Alto Mando de la Wehrmacht, que los aliados iban a llevar a cabo el desembarco en el verano de 1943, con lo que mantuvieron diversas divisiones en Francia, a la espera del desembarco, divisiones que hubieran sido muy necesarias para combatir a los rusos en el Frente Oriental.
ATERRIZAN LOS PARACAIDISTAS
Aunque era más de medianoche del 6 de junio de 1944, las luces seguían encendidas en el bunker de mando de operaciones del LXXXIV Cuerpo alemán, de guarnición en la Normandía oriental. A la 1:10 de la madrugada, Marcks recibió una llamada del cuartel general de su 716 División, que protegía la zona de la antigua ciudad de Caen. En ese sector estaban aterrizando planeadores y paras. Un minuto más tarde, Marcks ponía a todas sus fuerzas en alerta de invasión. En la operación aerotransportada participaron 23.400 hombres, (101 y 82 División de los EEUU, y la 6º División de la GB), 2.395 aviones de transporte y 865 planeadores. Los paracaidistas llegaron entre las 0.00 y las 0.50 horas, en forma de más de 20.000 paracaidistas llovidos del cielo; primera y última gran operación paracaidista nocturna de la historia. Los exploradores aerotransportados saltaron de sus aviones; dos divisiones estadounidenses sobre la península de Cotentin y una británica sobre la desembocadura del río Orne. A las 0.20 horas los británicos tomaron el puente de Bénouville, en nombre clave “Puente Pegasus”. Muchos paracaidistas se estrellaron por haber saltado desde muy poca altura. Otros cayeron en los pantanos y su pesado equipo (setenta kilos) les condenó a ahogarse en profundidades de apenas un metro y medio. Los alemanes retiran a la Luftwaffe, debilitada, a las bases en torno a París. No hay resistencia aérea frente a los 5.000 cazas aliados que ametrallan las defensas coteras, bombardean los puentes, los objetivos militares y las líneas de ferrocarril.
Los paracaidistas de la 82º División Aerotransportada fueron instruidos por su comandante en jefe, el general de brigada James Jummping Jin Gavin, quien les advirtió que cuando pusieran un pie en suelo francés, sólo tendrían dos amigos en quien confiar; Dios y su fusil. La misión de los exploradores de la división, era principalmente rehuir el combate con los alemanes. Sólo debían tener un objetivo que cumplir; llegar hasta el área que se les había designado para marcarlas como zonas de lanzamiento lo más rápidamente posible. Una vez allí, debían depositar los paneles fluorescentes que llevaban y encender la luz especial y las señales de radiofaro que servirían para orientar a los siguientes unidades de aviación. Tan sólo un tercio de los exploradores americanos pudieron caer sobre los objetivos que tenían previstos para el Día-D. La mayoría de los exploradores británicos correrían mayor suerte y pudieron realizar un descenso de mayor precisión, debido probablemente a la mayor habilidad y a la experiencia de los pilotos de la RAF que los transportaban. Pero hay que tener en cuenta, que el mal tiempo y la escasa visibilidad reinantes aquella madrugada , todo ello sumado al fuego antiaéreo y el hecho de que un gran número de exploradores hubieran caído lejos de las zonas que debían señalizarse contribuyeron a que algunos lanzamientos rozaran prácticamente el desastre.
En el caso de las divisiones norteamericanas, parte de las dificultades que se encontraron fue la inexperiencia en vuelos de combate de los pilotos de los DC3. Algunos de estos inexpertos y atemorizados pilotos yankis se dejaron llevar por el pánico el ver el fuego antiaéreo alemán, se desorientaron y se apartaron de la ruta trazada en un intento por evitar el fuego desde tierra. Varios pilotos tuvieron incluso que ser obligados incluso a volar hasta las zonas de lanzamiento a punta de pistola. La división perdió el 70% de su equipo y 2.000 hombres. Los campos normandos fueron inundados por orden del mariscal Rommel, los cuales se cobraron un precio muy alto de paracaidistas norteamericanos. Los hombres que allí cayeron se hundieron en el fango debido a los pesados paquetes que cargaban, y las armas y la munición quedaron enterrados en las aguas embarradas antes de que ni siquiera pudieran deshacerse de los arneses de los paracaídas. Rommel había transformado la franja de tierra situada frente a lo que sería la playa de Utah en un lago de 31 km2 , con lo que la playa se había convertido en una isla separada entre el mar y el algo. Docenas de jóvenes paracas norteamericanos murieron ahogados mientras luchaban desesperadamente por salir a flote de las ciénagas en que se habían convertido antiguos páramos a causa del desbordamiento del río Dives. Los soldados norteamericanos utilizaban un grillo metálico para identificarse en la oscuridad, un chasquido sería contestado por otro doble en señal de reconocimiento. Mientras los británicos utilizaban el siniestro gemido del cuerno empleado en las famosas cacerías del zorro, dicho sonido de este cuerno, era utilizado por los paracaidistas para identificarse, lo cual indicaba la retirada, o la reunión de las tropas.
LA BATALLA DE NORMANDIA
(LA INVASIÓN DE EUROPA-EL ASALTO A LAS PLAYAS DE FRANCIA)
SEGUNDA PARTE
EL ASALTO DE LOS AEROTRASNPORTADOS
Parecía que el asalto aliado esperado por los alemanes desde 1942, se iba a producir. Se estaban recibiendo mensajes de todos los cuarteles generales: Valognes, St. Lô, Coutances, el Havre, Península de Cotentin etc… En los cuales se estaban viendo paracaidistas aliados (confusión alemana al no saber por donde venía el asalto aliado principal). (Fracaso en los lanzamientos, unidades desperdigadas, falta de coordinación, masacre de la compañía F del 3er. Batallón en St. Mère Église). Los aliados lanzaron tres divisiones para cubrir una amplia zona de desembarcos en la costa normanda, entre el Río Orne, y las playas al este de St. Mère Église, (los objetivos asegurar los flancos de la zona que sería ocupada por el desembarco, tomando y neutralizando la retaguardia alemana e impedir el envió de tropas). La 101 División debía asegurar las escasas carreteras que partían de las playas. La 82 División cayó un poco más al interior y debían ocupar el cruce St. Mère Église y tomar los dos puntos existentes sobre el río Merderet. Una inmensa flota aérea transportaba las divisiones de paracaidistas aliados. Formado por más de 2.000 aviones tipo Dakota C-47 y más de 800 planeadores. Despegaron de Midlands, Oxfordshire y Beeshire a las 9:30 de la noche del 5 de junio de 1944. La primera oleada estaba formada por los trazadores de rutas, para establecer una zona de desembarco aéreo a los demás aviones y planeadores, que traían el resto de las tropas.
EL CANAL DE CAEN
El puente Pegasus sobre el río Orne fue capturado por tres pelotones (el 1er, 2º, y 4º ) (unos 80 hombres) más 2 pelotones de la Compañía B, un destacamento de 30 zapadores y un ala del Regimiento de Pilotos de Planeadores, esta fuerza llego al puente en 6 planeadores Horsa. Estos hombres formaban parte de la Compañía D, 2º Batallón, 2º Regimiento de Infantería Ligera de los Oxfordshire y Buckinghemshire (Ox and Bucks Lihgt Infantery), integrada en la Brigada de Desembarco Aéreo de la 6ª División Aerotransportada británica lanzada sobre el río Orne. El mando de las tropas asaltantes lo ostentaba el mayor John Howard, que tenía que tomar el puente y mantenerlo hasta la llegada de la brigada de comandos de Lord Lovat). Howard no tendría ningún apoyo, una vez llegado al puente, estaría solo hasta la llegada de las fuerzas de relevo a manos de los paracaidistas de la 6 División Aerotransportada, concretamente de la 5º Brigada Paracaidista, y en especial del 7º Batallón, que aterrizaron sobre las zonas de lanzamiento (DZ) situado entre el río Orne y el río Dives a las 00.50 hrs. El comandante de la guarnición alemana en el puente del río Orne, en nombre clave “Puente Pegasus”, era el mayor Hans Schmidt. Estaba al mando de una compañía incompleta del 736 Regimiento de Granaderos, perteneciente a la 716º División de Infantería. Esta división era bastante mediocre y estaba mal equipada, era una división estática compuesta por una mezcla heterogénea de polacos, rusos, franceses y demás reclutas. Cuando los hombres de Howard atacaron el puente, un soldado alemán salió de su garita gritando: “paracaidistas, paracaidistas”, disparo su pistola de señales alertando a la guarnición y el teniente Brotheridge, que fue uno de los primeros en llegar al puente le disparo. Acababa de morir el primer alemán en defensa de la Fortaleza europea de Hitler. Brotheridge, murió poco tiempo después, convirtiéndose en la primera baja aliada del Día-D. Los soldados alemanes que defendían el puente eran conscriptos extranjeros, los cuales empezaron a alejarse y a rehuir el combate, escondiéndose muchos de ellos en el bosque. Pero los oficiales, eran alemanes, y estos lucharon hasta el fin, con gran valentía, debido a que su tradición militar como oficiales del ejército alemán les obligaba a ello.
Las ordenes de Howard consistían en “tomar intactos los puentes sobre el río Orne y en Bénouville y Ranville, y mantener el control sobre ellos hasta ser relevado” La guarnición de los dos puentes estaba compuesta por unos 50 soldados alemanes, armados con unas 6 ametralladoras ligeras, uno o dos cañones antitanque y una ametralladora pesada. En la zona había un batallón del 736º Regimiento de Granaderos, que disponía de entre 8 y 12 tanques, además de vehículos blindados. En Bénouville se encontraba la 1ª Compañía Blindada de Ingenieros de la 716º División de Infantería , y en Le Port la 2ª Compañía Blindada de Ingenieros, eran tropas de mejor calidad que las que defendieron el puente. Pero la tradición militar alemana les obligaba a realizar un contraataque. El ejército alemán en Normandía, no dejo de recibir durante las primeras horas del desembarco, un sinfín de ordenes contradictorias y estas informaciones contradictorias constituyeron una de las mayores debilidades del ejército alemán a lo largo de toda la batalla. El problema de las divisiones estáticas alemanas en Normandía, era que los oficiales no entendían ni ruso, ni polaco, y los soldados no entendían el alemán. El mayor problema era la presencia de tantos reclutas extranjeros en sus compañías, que a su vez era un reflejo del problema más básico que tuvo Alemania en la II Guerra Mundial. Su población era insuficiente para proporcionar las tropas necesarias para mantener los diversos frentes de batalla. Y el llenar las trincheras y búnkeres de la Muralla Atlántica con reclutas del Este, en teoría parecía la panacea a los problemas de reclutamiento alemán, pero en la práctica semejantes soldados carecían de valor militar y en muchos casos su comportamiento fue de cobardía ante el enemigo, como hicieron muchos de los soldados polacos reclutados que se escondieron en el bosque durante la batalla en el “Puente Pegasus” para entregarse a los británicos.
Es muy drástico pensar que el destino de más de 10.000 hombres combatientes de la 6º División Aerotransportada dependía del resultado de la batalla del “Puente Pegasus”. La estrategia alemana sostiene que si esos puentes hubieran estado disponibles hubieran podido cruzar las vías navegables del río Orne y participar lanzando sus regimientos acorazados al completo, en sus contraataques llevados a cabo el día-D. Si los alemanes se hubieran lanzado el contraataque encabezado por el 192º Regimiento de la 21ª División Panzer, habrían llegado sin duda hasta las playas. Si esos tanques hubieran llegado hasta la cabeza de playa aliada, aquello hubiera podido causar estragos en las tropas desembarcadas.
Las armas utilizadas por los paracaidistas y la infantería de planeadores en el ataque al puente sobre el río Orne, era una mezcolanza de armas de baja calidad, en comparación con las alemanas. Desde el fusil Einfield 303, el subfusil Sten, la ametralladora ligera Bren, los morteros de 2 y 3 pulgadas y el Piat ( un lanzador de proyectiles antitanque de infantería). El Tercer Reich había sido capaz de proveer a sus ejércitos con las mejores armas del mundo, planificadas por los mejores ingenieros y científicos en gran abundancia. En comparación, a la Gran Bretaña, cuya producción industrial era pobremente inferior, tanto en calidad como en cantidad. Los ejércitos alemanes siempre fueron superiores a sus adversarios aliados, durante toda la guerra. Inclusive entre los años 1943 y 1945 la producción armamentística alemana fue más elevada en cantidad y en calidad que al principio del conflicto.
El Sten era un subfusil de 9 mm que reflejaba la incapacidad de Gran Bretaña de producir armas de calidad para sus tropas. Se distribuyó a miles de hombres, no porque fuese buena, sino porque era barata. A pesar de todos su defectos, era mortal en los combates cuerpo a cuerpo, en el caso de que funcionase.
La Bren era una ametralladora ligera, que pesaba 10 kilos. Tenía un alcance eficaz de 450 metros y disparaba 120 balas por minuto. La Bren era inferior a su homóloga alemana, la MG-34, y al igual que la Sten era inferior en calidad a la Schmeiser alemana.
El Piat era un lanzacohetes portátil, que se disparaba desde el hombro y que lanzaba un proyectil de 3 libras mediante un tubo a unos noventa metros por segundo. Los Piat eran imprecisos y a menudo se atascaban. La única otra arma antitanque que tenían los paracaidistas en la lucha por mantener el “Puente Pegasus” fue la granada Gammon, una carga explosiva de plástico desarrollada a partir de la bomba explosiva, que podía ser arrojada a un tanque.
Otros objetivos de la división fueron destruir los puentes sobre el río Vrire (3ª Brigada canadiense), y la destrucción de las baterías de Merville-Franceville, bajo la supervisión del teniente coronel Otway y dos destacamentos del 3º y 9º batallón, unos 800 hombres (4:30h empezó el ataque y a las 5:00h.terminó). El ataque a la posición de alemana de la batería de Merville, merece un punto de atención, ya que su destrucción fue vital para la exitosa operación del desembarco. El teniente coronel Otway le había correspondido una difícil misión, quizá la más temeraria del Día-D. Su misión consistía en neutralizar los cuatro potentes cañones instalados en una batería de artillería costera alemana situada en Merville; dichos cañones, según el servicio de inteligencia británico creía que podrían tener efectos devastadores sobre las tropas que desembarcaban en la playa Sword, si antes no eran inutilizados. La posición estaba fuertemente defendida y rodeada por impresionantes defensas, una primera línea de campos minados, grandes rollos de alambre de espino, una segunda línea de campos de minas, alambres de espino, búnkeres con ametralladoras y posiciones con morteros imposibilitaban a primera vista un ataque con menos de 200 hombres. La batería alemana estaba guarnecida por más de 200 soldados. En principio el ataque estaba preparado para lanzar a todo el 9º Batallón y un grupo del 7º Batallón de paracaidistas. Pero el salto de la fuerza atacante fue poco preciso, la fuerza principal fue desperdigada debido a la mala visibilidad y al fuego antiaéreo alemán. Otway tuvo que contentarse con 150 hombres de los cerca de 800 previstos para el asalto. Los ingenieros abrieron camino entre los campos de minas alemanes y varios torpedos de minas Bangalore agujerearon la alambrada. Tan sólo 22 alemanes sobrevivieron al asalto, mientras que Otway había perdido a 90 hombres. La misión fue satisfactoriamente ejecutada, y los cañones alemanes no pudieron disparar sus mortíferas cargas de fuego contra las playas del sector anglocanadiense, principalmente porque los cañones no habían sido instalados, un craso error del servicio de inteligencia militar aliado. Finalmente, Otway pudo lanzar una bengala amarilla, señal de la victoria, para informar a la flota frente a la costa de que la batería había sido inutilizada. .
CONFUSIÓN EN LOS LANZAMIENTOS
Para las divisiones americanas, las cosas no funcionaron muy bien ( al oeste). No tuvieron tantos éxitos como los británicos, ya que los pilotos eran bastante inexpertos, creando una confusión en los lanzamientos, las nubes obligaron a dispersar a los aviones, provocando la total dispersión una vez llegados a tierra. Por error fueron lanzados sobre el mar o las marismas, incluso algunos aviones cayeron abatidos por el fuego artillero y muchos paras fueron lanzados encima de posiciones artilladas o de poblaciones como St. Mère Église. La misión se confirió a los hombres de la 101º y la 82º Aerotransportada. De los 6.600 hombres de la 101º que se lanzaron en paracaídas aquella noche, en condiciones climáticas adversas y con el cielo muy nubloso, sólo 1.100 llegaron a los puntos de cobertura establecidos por el mando al amanecer. Otros 1.400 llegaron a su destino al final del día. El resto aterrizó muy lejos de las zonas de combate establecidas. Sólo dos batallones del 505º Regimiento llegaron agrupados al suelo. En medio de la noche intentaron formar sus unidades, haciendo sonar sus “Crikets”. Los soldados norteamericanos utilizaron un grillo metálico para identificarse en la oscuridad, un chasquido sería contestado por otro doble en señal de reconocimiento. Mientras los británicos utilizaban el siniestro gemido de un cuerno empleado en las cacerías del zorro para identificarse, lo cual indicaba la retirada o reunión de las tropas. Los tropas aerotransportadas utilizaron un sistema más prudente para no llamar la atención de los soldados alemanes, mientras a los británicos les gustaba alardear de su presencia en el campo de batalla. El general de las SS Bitrich, dijo refiriéndose a ellos durante la batalla por el puente de Arhem, cuando los paracas ingleses utilizaban el cuerno antes y después de la batalla: “Valor de locos insensatos”. El único problema del grillo metálico, era que su ruido era muy parecido al cerrojo del mauser cuando se cargaba, y algunos soldados norteamericanos murieron debido a ello, al pensar que se trataba de algún compañero perdido.
CHEF DU POINT
En la ciudad de Sainte Mère Église, una de las poblaciones, que fueron escogidas como objetivo de aterrizaje de la 82º División Aerotransportada, detrás de la playa de Utah, un bombardero aliado provocó el incendio de una de las casas más grandes del pueblo, poco después de medianoche. Mientras la gente apagaba el incendio bajo la atenta mirada de los soldados alemanes, aviones Dakota empezaron a sobrevolar el pueblo. En pocos minutos, la compañía F de la 82º División fue lanzada equivocadamente sobre St. Mère Église y aniquilada. Los solados alemanes disparaban a los norteamericanos, mientras descendían sobre el pueblo como si de tiro al pichón se tratara. Un paracaidista, John Steele, que quedo atrapado en la torre de la Iglesia, fingió su muerte para evitar que le disparasen. Tres horas después, de largos y encarnizados combates, los hombres del Tercer Batallón del 505º Regimiento de Infantería Paracaidista (82º Aerotransportada), bajo el mando del teniente coronel Edward C. Krausse, entraron en Sainte Mère Église desde las zonas donde habían aterrizado. Los alemanes abandonaron la posición y se retiraron hacia el interior, hasta sus líneas de combate. El coronel krausse hizo su bandera de barras y estrellas en lo alto del campanario de la iglesia. Los americanos liberaron la primera población francesa por primera vez desde 1918. Excepto uno que se salvo, al quedarse enganchado en el campanario de la iglesia del pueblo. Por la mañana dos batallones del 505º Regimiento, capturaron la población bloqueando la carretera principal que corría paralela a la playa de invasión de Utah, e impidiendo de este modo la llegada de tropas alemanas desde Chersburgo. Dos hombres del 82º también capturaron el puente que cruzaba el río Merderet, que luego perderían tras una contraofensiva alemana. La 101º fue lanzada al sur de la 82º División, y su objetivo era tomar las vías de comunicación que partían de la playa Utah hacia las marismas. Y finalmente tomar los puentes sobre el río Dauve y la carretera de Carentan a St. Mère Église. Los lanzamientos de la 101º división fueron más aglutinados que los de la 82º. A partir de aquí empezaron a establecerse los primeros contactos con las tropas procedentes del mar. La invasión aliada había empezado, la liberación de Europa estaba próxima.
LOS DESEMBARCOS ALIADOS 6-7 DE JUNIO
El 6 de junio de 1944, conocido como el “Día D”, los aliados iniciaron el desembarco de un ejército más de 150.000 soldados (73.000 norteamericanos y 83.000 británicos canadienses y de la Francia Libre) sobre las playas de Normandía. Desde el punto de vista militar y estratégico del ejército que tiene que efectuar el desembarco de Normandía, el paisaje tiene la siguientes ventajas: las defensas enemigas instaladas en las pendientes de la costa son un buen punto de ataque para la artillería de los navíos de guerra. Con aviones de exploración el bombardeo puede extenderse sobre las baterías que están situadas en el interior de la costa. Y estas últimas son un blanco inmejorable para el bombardeo aéreo. De cara al desembarco se dividió el sector de Normandía en cinco playas o zonas de influencia. La planeación del desembarco de Normandía involucraba al grueso de los ejércitos estadounidense y británico, apoyados por tropas auxiliares canadienses, francesas, polacas, que desembarcarían en el mes de julio-agosto y de otras nacionalidades para asaltar las playas de Normandía, por medio de desembarcos anfibios. A las 03:00 horas, los soldados aliados que compondrían la primera oleada, efectivos de la 1ª, 4ª y 29ª Divisiones norteamericanas y los hombres que se preparaban para asaltar las playas anglocanadienses; los soldados de la 3º División Canadiense y de la 3ª y 50º británicas, junto con unidades de Rangers y varios grupos de comandos británicos y de la Francia Libre, empezaron a acercarse a los costados de los buques de transporte para pasar a las lanchas de desembarco que les llevarían hasta la playa. Los soldados de la 1º y 29ª divisiones se hallaban embarcados en el HMS Empire Anvile, el HMS Empire Javelin, el USS Charles Caroll, el USS Henrico, el USS Samuel Chase y el USS Thomas Jefferson. Para desembarcar a un equipo de regimiento de combate (RCT) se necesitaban 81 LCVPs (lanchas de desembarco para vehículos y personal), 64 DUKWs (unidades anfibias de 2,5 toneladas) y un gran número de otras barcazas de desembarco. Miles de aquellos hombres llevaban embarcados desde el 1 de junio, habían sido alimentados a base de comida fría. Algunos estaban débiles y fatigados debido al mareo, por lo que descender por las redes de cuerda hasta las lanchas se convirtió en una operación infernal, ya que algunos de ellos cayeron al mar. Si calculabas mal donde debías caer en el barco, podías morir ahogado o aplastado entre la embarcación de desembarco y el buque nodriza. Los alemanes no se percataron de que tenían ante sus narices la flota aliada de invasión, hasta que un centinela alemán apostado detrás de la playa Utah hizo sonar la alarma gritando: “La invasión, la invasión”, después de oír el sonido metálico y el chapoteo producidos por una cadena de ancla que descendía en busca del fondo del mar. A las 5.30 horas dio comienzo el ataque, el estruendo llevado a cabo por cerca de 700 buques de guerra y buques lanzacohetes que dispararon más de 40.000 cohetes con carga explosiva sobre las playas. El fuego de la flota aliada disparando contra las posiciones de las baterías de costa alemanas, fue arrollador, un estruendo de fuertes explosiones como jamás se había oído en el continente. Mientras la flota bombardeaba la costa, miles de aviones aliados; P-51 Mustangs, Spitfires, Hurricanes y Lightnings ametrallaron a baja altura las posiciones alemanas, mientras los bombarderos de la Fuerza Expedicionaria Aliada dividida en dos grupos tácticos de bombardeo, una británica bajo el mando del general Conninghan y otra norteamericana bajo el mando del general Lewis Brereton iban a bombardear a placer las posiciones alemanas. Pero aquel devastador fuego, iba a convertirse en el peor enemigo de los yankis en Omaha. El humo del fuego naval y de las explosiones provocadas por el bombardeo de los cazas y los bombarderos iba a imposibilitar la buena visibilidad en las playas de desembarco. Aquello provoco que los aviones, debido a no poder ver los objetivos lanzaran sus bombas 5km al interior de las playas, fuera de los objetivos establecidos por el mando de bombardeo. Ni una sola bomba había caído en las defensas alemanas de las playas. Las fuerzas iniciales de desembarco del 21 Grupo de Ejército comprendían 8 Grupos de Brigada o Equipos de Regimiento de Combate específicamente diseñados (RCT): Tres norteamericanos, tres británicos y dos canadienses. Las dos divisiones norteamericanas aerotransportadas se dedicaron a consolidar las salidas al interior desde la playa “Utah” y asegurar que los alemanes no pudieran mantener los puentes y las carreteras de la llanura como puntos de ataque. El desembarco de las oleadas de la aerotransportada estadounidense para asegurar algunos sectores en la península de Cotentin.
Las playas de desembarco se conocían con nombres clave: Utah, Omaha, Gold, Juno y Sword. Los desembarcos en Utah y Omaha, los más alejados hacia el oeste, empezarían como una hora antes que los de la zona anglocanadiense, la más oriental. Las primeras tropas aliadas que pusieron pie en territorio francés, como parte del asalto naval de la operación Overlord, fue una sección de comandos del 4º Escuadrón de Caballería del Ejército de los EEUU. Armados sólo con bayonetas, nadaron hasta las islas St. Marcouf, que eran un par de islotes al norte de Utah. A las 5:30h de la madrugada se había asegurado la isla de St. Marcouf y el desembarco inicial tuvo lugar a la 6:30 h, casi exactamente a la hora prevista.
“Nuestros desembarcos en el área de Cherburgo-Havre no han llegado a una posición satisfactoria y he retirado las tropas. Mi decisión de atacar en ese momento y lugar se basó en las mejores informaciones disponibles. Los soldados, los pilotos y la armada hicieron cuanto la valentía y el fervor pueden hacer. Si alguna culpa o error atañe al intento es únicamente mía”: El general D. D. Eisenhower, comandante supremo del SHAEF (Cuartel General Supremo de la fuerza Expedicionaria aliada), el general guardó en su cartera la nota recién escrita, preparada por si sobrevenía la derrota. Era el lunes 5 de junio de 1944, víspera de la Operación Overlord, nombre en clave de la invasión aliada de Europa, que había de iniciarse con el mayor desembarco anfibio de la historia, lanzado sobre las costas de Normandía para expulsar a los ejércitos alemanes, que ocupaban Francia desde 1940. Entre junio y agosto de 1944, más de un millón de hombres (norteamericanos, británicos, canadienses, alemanes, polacos, belgas, noruegos, franceses, holandeses y también españoles), lucharon en el noroeste de Francia para decidir el destino de Europa.
UTAH
La primera unidad que desembarcó en Utah fue el 8º RCT (Equipo de Combate de Regimiento) de la 4ª División, bajo el mando del general de brigada Theodore Roosevelt Jr. Hijo del presidente Theodore Roosevelt y primo del que era presidente Franklin Roosevelt. Único general aliado que desembarcó con la primera oleada, por sus acciones en la playa Utah, el general Roosevelt fue condecorado con la Medalla de Honor del Congreso. Una de las cuatro concedidas el Día-D, el general Roosevelt murió de un ataque al corazón poco tiempo después del desembarco en Utah. Su hermano que era aviador militar, murió en combate durante la Primera Guerra Mundial, y cuando se creó el Cementerio Militar de los EEUU en la playa de Omaha, el hermano del general Roosevelt fue trasladado desde otro cementerio militar francés. Y ahora descansan juntos en Normandía. La unidad de Roosevelt era la división de vanguardia del VII Cuerpo de los EEUU, bajo el mando del comandante general J. Lawton Collins; el regimiento fue seguido y apoyado por el resto de la división, unidades de Rangers americanos y elementos de la 90ª división. La primera oleada estaba compuesta por 20 LCVPs (Lanchas de desembarco de vehículos, o personal), cada una de las cuales transportaba un equipo de asalto de 30 hombres. Las lanchas de las rampa se abatieron a 90 metros de las playas. En Utah el general Roosevelt Jr. Observando los puntos de referencia antes de adentrarse tierra a dentro descubrió que habían desembarco en un lugar equivocado; los americanos estaban kilómetro y medio al sur de la playa Utah, potentemente fortificada por los alemanes.. Esa equivocación salvó a los soldados norteamericanos de una masacre como la de Omaha, de haber desembarcado en su playa inicial. Entretanto, en el extremo occidental de las playas de desembarco y al oeste del estuario de Vire, dos compañías de los batallones 2º y 5º de Rangers norteamericanos con 225 hombres atacaron los acantilados de Pointe du Hoc para eliminar una batería costera alemana, que resultó no tener emplazados sus cañones. Aquel ataque estaba capitaneado por el coronel Jim Rudder, al cual se le había encomendado lo que cualquier hombre en su sano juicio habría calificado de misión suicida. Aquellos hombres tenían exactamente 30 minutos para escalar los acantilados de treinta metros de altura, situados en el promontorio de Point du Hoc e inutilizar las baterías de cañones alemanes situadas en lo alto, aquellos cañones habían obligado a la flota de invasión de la playa de Omaha que anclase a doce millas de la costa. Empleando pequeñas anclas y cuerdas, los Rangers empezaron a escalar la escarpada pared de los acantilados valorando como un triunfo cada metro conquistado a las tropas alemanas, mientras los defensores germanos trataban de impedir a toda costa su avance, lanzándoles granadas de mano. Para sorpresa de los Rangers, las armas que iban a destruir no se encontraban en aquel lugar, sino que estaban a 2km tierra adentro y todavía no habían sido instaladas en sus búnkeres de cemento. El ataque de los Rangers del coronel Rudder, fue junto con el asalto a la batería de cañones de Merville, la acción bélica más destacada del Día-D. Aquel ataque provocó la perdida de 135 hombres entre muertos, heridos y desaparecidos. La decisión de atacar con mal tiempo planteaba serios problemas a las tropas de las lanchas de desembarco. Las mareas eran tan altas, y los obstáculos sumergidos constituían una amenaza mayor de lo esperado. Muchas de las lanchas de desembarco encallaban al acercarse a las playas o sucumbían bajo los obstáculos y el fuego enemigo. La 4ª División puso en la playa a 23.250 hombres consolidando sus posiciones y objetivos sin demasiados problemas. La división sufrió durante el desembarco menos de 200 bajas.
LA BATALLA DE NORMANDIA
(LA INVASIÓN DE EUROPA-EL ASALTO A LAS PLAYAS DE FRANCIA)
TERCERA PARTE
OMAHA
En la Playa Omaha, sin embargo, la 1ª y 29ª Divisiones que formaban parte del V Cuerpo de Ejército bajo el mando del general Leonard T. Gerow, desembarcando 34.025 hombres en la playa, los cuales al desembarcar perdieron la mayor parte de sus ingenieros y de sus carros de combate de apoyo antes de alcanzar la costa, dominada por posiciones alemanas desde un elevado promontorio. Los norteamericanos se vieron inesperadamente enfrentados no sólo al 726º Regimiento de Granaderos de la 716 División Estática (La única fuerza defensora que habían esperado hallar en la zona, según los servicios de Inteligencia aliados), sino también a los Regimientos 914 y 916 de la 352ª División, una formación ya veterana que había sido asignada a la defensa de Normandía en enero de 1944 y había pasado desapercibida para los servicios de Inteligencia aliados. El ataque inicial sobre la playa de Omaha debía ser protagonizado por 1.450 hombres embarcados en 36 lanchas de desembarco, los integrantes del 116 Regimiento de la 29º División de Infantería. Este regimiento estaba al mando del coronel George Taylor. También desembarco el 16 Regimiento del coronel Newton, de la 1ª División, la Big Red One (La Uno Grande Rojo). La zona de desembarco se había dividido en tres playas: Easy, Dog y Fox y cada una de estas, en tres más; denominadas Red, Green y White.
Cada soldado aliado portaba una carga con la leyenda “menú sugerido”, una estudiada ración alimenticia para las primeras 24h.: diez galletas, azúcar, té, leche en polvo, una pastilla de concentrado de carne, una tableta de chocolate y otras dos de chocolate con pasas, y sal, además de papel higiénico y un infiernillo. Los norteamericanos reciben dos postales ya impresas (“Estoy bien” y “Fui herido, pero estoy bien”) y el mensaje de Eisenhower: “Los ojos del mundo están puestos en vosotros. Las esperanzas y las plegarias de las personas amantes de la libertad van con vosotros. En compañía de nuestros valientes aliados y hermanos en armas en otros frentes, conseguiréis la destrucción de la máquina de guerra alemana, la eliminación de la tiranía nazi sobre los pueblos oprimidos de Europa, y seguridad para nosotros en un mundo libre…” En el momento del desembarco los soldados aliados que comprendían la primera oleada, efectivos de los Equipos de Combate de Regimiento (RCT) de la 1ª División, 29º División y 4ª División de los EEUU que desembarcarían en las playas de Utah y Omaha, mientras que en las playas anglocanadienses, la 50ª División Northumberland británica, la 3ª División canadiense y la 3ª División británica, junto con unidades de rangers y comandos, empezaron a acercarse a los costados de los buques de transporte para pasar a las lanchas de desembarco que les llevarían hasta la playa. Muchos de aquellos hombres llevaban embarcados desde el 1 de junio, y habían sido alimentados con comida fría. Algunos estaban débiles y fatigados debido al mareo, lo que al descender por las redes de cuerda se convirtió en una operación infernal, ya que algunos de ellos cayeron al mar. Si calculabas mal donde caer en la lancha, podías morir ahogado o aplastado entre los barcos nodriza y la lancha de desembarco. A todas estas incomodidades había que añadir que los soldados estaban calados por la fría espuma salada y sus propios vómitos, y que a lo largo de la playa había neblina y humo que disminuía la visibilidad de los artilleros de los cruceros y destructores. Por eso no fue demasiado efectivo el apoyo de fuego naval. Luego, conforme se acercaba al borde de la playa se dieron cuenta, con horror, de su difícil situación. Oyeron como las balas de las ametralladoras impactaban sobre las rampas, y lo último que pudieron ver algunos de los que ocupaban las primeras filas, fueron las balas rebotando en el agua, cuando los alemanes disparaban directamente sobre la masa humana que permanecía en la parte central y descubierta de los barcos, matando e hiriendo a los soldados incluso antes de que lograsen salir de allí. El pánico se adueño de los hombres, se lanzaban por la borda a las más profundas aguas, o abandonaban las rampas intentando zambullirse bajo el agua para protegerse. A algunos les hundía el peso de su propio equipo. Otros abandonaban sus mochilas y armas para nadar hasta la playa. Los que conseguían ir lejos, tenían que enfrentarse con un potente fuego de enfilada, mientras cruzaban la arena buscando la protección del dique. La segunda oleada sufrió tanto como la primera. Sin embargo, las sucesivas lo tuvieron un poco más fácil porque había tantos objetivos que los alemanes tenían que disparar el fuego de sus ametralladoras, fusiles y morteros. Entre los soldados que murieron en Omaha estaban también 19 de los 34 soldados nacidos de una misma ciudad, Bedfort (Virginia). Ninguna otra comunidad estadounidense o británica perdió una proporción de soldados tan alta el Día-D. La fuerza asaltante americana se mantenía desesperadamente en el pequeño trozo de Francia que había liberado, bajo el dique de Omaha. A eso de la 12h, el teniente general Bradley consideró la posibilidad de que las tropas que iban llegando se desviaran desde Omaha, bien a la playa Utah, o a las playas anglocanadienses. Optó por no hacerlo y fue una decisión acertada. El desembarco en Omaha fue un auténtico desastre militar, la infantería recibió un diluvio de fuego. La corriente arrastra los lanchones de desembarco, los solados se marean, los ingenieros solo logran abrir seis vías de acceso no balizadas. Aquí no aciertan ni la preparación artillera naval ni los bombardeos para acallar los cañones alemanes de la costa.
La primera oleada en Omaha sufrió el 90% de bajas y la media de los hombres que desembarcaron tenían 21 años. En la primera oleada iba un norteamericano armado con solo una cámara fotográfica. Aquel corresponsal y fotógrafo de guerra era Robert Cappa, el cual hizo unas fotografías espléndidas de los primeros momentos del asalto a las playas. Pero tal y como lo explica Cappa, le entro el pánico y el terror se adueño de el, haciendo lo primero que se le paso por la cabeza, abandonó la playa, se dirigió a una de las lanchas Higgins que estaban recogiendo a los heridos y huyó. Horas más tarde regresó, cuando se abrió la brecha y las tropas empezaron a avanzar hacia el interior. Sus fotografías fueron publicadas en la revista Life el 19 de junio, Cappa murió 10 años más tarde en 1954, al pisar una mina en un campo de batalla de Indochina.. De los 29 carros anfibios que han salido de puerto sólo dos alcanzaran la orilla. Después de 3.000 muertos, ya por la tarde, los norteamericanos lograran por fin tomar la cabeza de playa. No ha sido un camino de rosas. Los aliados necesitaran tres días para conquistar los 100 kilómetros cuadrados que habían previsto ocupar al anochecer del Día D. De los 32 carros de combate que debían tomar tierra para proporcionar a la infantería fuego de cobertura, sólo 5 lograron alcanzar la playa. De 16 blindados embarcados, tan sólo 3 y ninguna pieza de artillería lo consiguió. Los 270 ingenieros que tenían la misión de abrirse paso a través del Jardín del Diablo de Rommel para la segunda oleada fueron reducidos por el mismo fuego intenso de ametralladora que tan encarnizadamente había barrido a la infantería de la primera oleada. Los oficiales de alto rango andaban de un lado para otro de las playas, tratando de infundir valor y motivación a los soldados que allí combatían. El coronel George Taylor al mando del 116 Regimiento de Infantería de la 29º División, les dijo a sus hombres. “Tan sólo dos tipos de hombres se van a quedar en esta playa, los muertos y los que van a morir. Así que moveos y salgamos de aquí” ordenó a sus hombres que cogieran las armas y municiones de los hombres muertos y los que se encontraban heridos y lucharan por salir de la playa. El fuego alemán en Omaha era muy intenso. Según relata Franz Gorkel en sus memorias, sargento de una compañía de ametralladoras de la 352 División que guarnecía la playa de Omaha: “En siete horas y media de combates dispare desde mi ametralladora MG-42 más de 12.000 proyectiles sobre las tropas que desembarcaban. No podíamos creer que con las bajas que les estábamos infligiendo continuaran desembarcando más soldados en la playa. Después de la guerra me hice amigo de varios soldados norteamericanos que habían desembarcado en la playa y comentábamos que tanto ellos como nosotros, rezábamos y nos matábamos a la vez” Omaha se convirtió en una batalla cruel y sangrienta, que terminó a las 15.00 de la tarde.
En Omaha, de ocho kilómetros de extensión, la catástrofe rondó desde el primer momento a las dos divisiones norteamericanas. Lo que no habían sabido los servicios aliados de inteligencia es que la división 352ª, de choque, fue trasladada a Omaha días antes, secretamente. Al mediodía los cuerpos de los infantes de la brillante 1ª División norteamericana flotaban sobre la playa o colgaban de los alambres de espino. Desde sus posiciones los solados alemanes disparaban a los supervivientes del desastre con sus armas automáticas. Hacia la una de la tarde, el almirante Kirk, comandante naval norteamericano, movió sus destructores con rapidez y concentró el fuego sobre los contrafuertes alemanes. Al mismo tiempo, y por fortuna, la 352ª se quedaba corta de munición y los bombarderos aliados acertaban ahora a cortar las líneas de abastecimiento. Pero el resultado del ataque era espeluznante, 6.000 muertos, heridos y desaparecidos para una penetración de kilómetro y medio. ¿A quien culpar por la relativa derrota de Omaha? ¿A los servicios de inteligencia? ¿a la excesiva prudencia de los jefes militares norteamericanos? ¿A la negativa del general Bradley de disponer de la fuerzas blindadas especializadas que le había ofrecido Montgomery? ¿Al comandante que abrió los lanchones de desembarco demasiado lejos de la playa, en medio de una mar gruesa? La polémica en este sentido no se ha agotado todavía. A pesar de los duros combates en las playas, el número de bajas aliadas del Día-D fue relativamente bajo. De los 150.000 hombres que desembarcaron en las playas, se lanzaron en paracaídas o fueron transportados en planeadores, se calcula que murieron 4.572 soldados aliados. Aunque los cálculos aproximados que ha realizado el profesor George Winter, tras una amplia investigación sobre las cifras de las bajas aliadas en el Día-D son las siguientes: 2.500 estadounidenses, 1.641 británicos, 359 canadienses, 37 noruegos, 19 franceses libres, 13 australianos, 2 neozelandeses y 1 belga.
Pero el desembarco demostró la distinta concepción que de la utilización de los hombres tenían norteamericanos y europeos. El ejército de Bradley era civil y sus jefes temían la reacción popular ante un excesivo número de muertos. Al principio de la guerra, los norteamericanos actuaban de una manera más cautelosa. Los jefes norteamericanos elegían la prudencia, los europeos creían, por su parte, que los hombres estaban allí para ser usados en el combate, sin permitir un respiro al enemigo. Pero en 1944, la infantería británica ya era escasa y Monty no quería derramar más sangre inglesa en ataques sin sentido, por ello los británicos apostaban quizá en el ofensiva de Normandía por avances más cautelosos. Ya había ocurrido en el desembarco de la playa italiana de Anzio, donde los norteamericanos se movieron con lentitud mientras Churchill pedía la inmediata marcha sobre Roma, sin más dilaciones. La historia anecdótica en Omaha sería que no tan sólo fue el fuego de los defensores alemanes lo que llevó al peligro a las fuerzas invasoras aliadas. De todos modos los alemanes reaccionaron despacio y su primer contraataque fue un embrollo: cuando cayeron los primeros paracaidistas y planeadores aliados, el mando lanzó contra ellos las reservas que tenía a mano (gran error estratégico, era preferible utilizar las divisiones y las demás unidades de reserva para emplearlas contra los aliados en las playas, tal y como decía Rommel, en vez de desperdigar el apoyo de fuego contra los paracaidistas). Más tarde se produjo la invasión por mar, y se ordenó a los alemanes que regresaran, a toda prisa, para agruparse y marchar contra las playas. En consecuencia, muchos regresaron tarde, desordenadamente, y el contraataque fracasó.
El mayor problema de los alemanes era la aviación, cada vez que se concentraban sus fuerzas, los descubría algún avión de reconocimiento y los bombarderos aliados llegaban poco después. En cualquier momento cruzaban el cielo patrullas de Spitfire o Mustang, que ametrallaban las formaciones; pero la visita más peligrosa eran los Typhoon de la RAF. Los cañones aéreos y las bombas echaban del camino a cualquier vehículo extraño. Durante el día nada podía moverse por carretera, ferrocarril o campo a través sin permiso de la aviación aliada, durante el día los cazas de la RAF y la USAF bombardeaban todos los puentes de la zona de Normandía-Bretaña, y por la noche los ingenieros alemanes los volvían a construir. De modo que no sólo los movimientos de tropas, sino el abastecimiento de gasolina, resultaron casi imposibles.
Las Luftwaffe fue incapaz de prestar ayuda a los Panzer en sus intento de lanzar cualquier ofensiva contra la cabeza de playa aliada. Mientras los aliados realizaban 10.000 salidas aéreas el Día-D, los alemanes apenas llevaron a cabo 140 salidas. En otro tiempo la Luftwaffe se había considerado la punta de lanza de la invasión de Gran Bretaña, y solamente habían conseguido el Día-D derribar un avión aliado. El mariscal de campo Von Kluge que había sustituido a Rommel el 18 de julio, escribió a Hitler diciéndole: “Ante el completo dominio enemigo del aire, no hay posibilidad de que encontremos un estrategia para contrarrestar su efecto verdaderamente aniquilador, a menos que nos retiremos. A pesar de nuestros reiterativos esfuerzos, se acerca el momento en que este frente se romperá”. Los alemanes tenían en el momento del desembarco para contrarrestar el ataque aliado un total de 107.858 hombres y 370 tanques en dos divisiones blindadadas, (12 Panzer SS y la 21ª Panzer) 5 de infantería (711º, 716º, 352º, 709º y 743º División de Infantería), incluyendo una regimiento de paracaidistas (6º) y la 91º División de Infantería Aerotransportada de la Luftwaffe. Exceptuando el primer día, Las fuerzas alemanas siempre fueron superiores a las aliadas durante toda la batalla, a excepción del control del espacio aéreo, ya que los cielos estaban controlados por las fuerzas aéreas aliadas. Pero en el marco terrestre siempre a lo largo de toda la batalla desde el día Día-D + 1 hasta el Día D + 35 hubo una diferencia de entre 2 y 10 divisiones por parte de los alemanes que fueron superiores en tropas, con la oportunidad de poder lanzar una contraofensiva con las reservas acorazadas que tanto deseaba Rommel para llegar a las playas y echar a los aliados al mar.
PLAYA GOLD
Las playas anglocanadienses presentaban un aspecto más equilibrado que las de Utah y Omaha. A las 07:25 horas en la playa Gold, la más occidental de las británicas, las fuerzas asaltantes –y principal elemento del XXX Cuerpo de Ejército británico—fueron el 231º Grupo de Brigada y el 69º Grupo de Brigada de la 50ª División Northumberland, equipados con carros de combate, artillería y apoyo de comandos, los cuales avanzaron con éxito tierra adentro venciendo la resistencia del 736º Regimiento de Granaderos de la 716ª División Estática. Los británicos desembarcaron en la playa Gold 24.970 hombres, teniendo unas 500 bajas. Los británicos fueron más afortunados, consiguiendo que sus tanques llegaran a tierra, gracias a la excelente colaboración entre los vehículos acorazados del Real Cuerpo de Ingenieros (AVREs) y la infantería, combinada con el apoyo que supuso el fuego de los destructores. El 5º Batallón del Regimiento East Yorkshire pudo conquistar La Riviere. Le Hamel fue un tema distinto, la artillería autopropulsada disparó desde las lanchas de desembarco que habían sido arrastradas por la corriente. De hecho, los cañones asignados dispararon sobre puntos situados algo más al este. Por eso el 1er. Batallón del Regimiento de Hampshire atacó sin apoyo artillero y sufrió las consecuencias. Una compañía, la A, tuvo muchas bajas cuando cruzaba la playa y sus efectivos quedaron reducidos a una sección y la compañía tuvo entre muertos y heridos 122 bajas. A las 13:00 horas, toda la 50ª División estaba ya en tierra y, en las primeras horas de la tarde, las fuerzas británicas avanzaban lentamente hacia el interior. A eso de las 16:00 horas, la 69ª Brigada estableció contacto con una potente fuerza alemana en la zona comprendida entre Villiers-Le-Sec y Bazeville. Estaba constituida por un batallón del 915º Regimiento, el 352 Batallón de Fusileros y un par de baterías antitanque. Lo mismo que en Utah, el avance hacia el interior se retrasó por la congestión del tráfico al tratar de salir de la playa.
PLAYA JUNO
A eso de las 7:50 horas de la mañana, la 7ª Brigada, de la 3ª División canadiense, que estaba integrada por 15.000 canadienses y 6.000 británicos alcanzó las playas de Juno, y la 8ª Brigada que iba a su lado, lo hizo diez minutos más tarde. Tuvieron un total de casi 1.000 bajas. Los dos se habían dividido los objetivos de Juno. La primera de ellos atacó la ciudad de Courseulles, al tiempo que la otra desembarcaba frente al núcleo de mayor resistencia de la ciudad de Berniéres. De todos los desembarcos en Juno, el canadiense fue el que el que estuvo más cerca de conseguir los objetivos previstos. Una vez eliminados los puntos fuertes los canadienses avanzaron rápidamente hacia el interior. Un destacamento de tanques alcanzó la carretera de Caen Bayeux, pero de dio cuenta de que la infantería no había seguido su mismo ritmo.
PLAYA SWORD
La 3ª División británica desembarcó en el frente más estrecho de todas las playas de invasión en un intento de conseguir la suficiente concentración de fuerzas para penetrar, a través de las defensas alemanas, hasta Caen. En Sword desembarcaron alrededor de casi 30.000 hombres, teniendo un total de 630 muertos, heridos o desaparecidos. Los británicos tuvieron suerte con que la playa fuera estrecha porque pudieron atravesar rápidamente la corta distancia que les ponía a cubierto, quedando expuestos sólo por poco tiempo al fuego enemigo. Sin embargo, los alemanes ocupaban posiciones muy organizadas con potentes fortines, en Quistreham, Lion-Sur-Mer y La Brèche. Los combates por La Brèche duraron tres horas y el 1er. De Lancashire del Sur, y el 2º de Yorkshire del Este tuvieron muchas bajas. Los comandos franceses al mando del coronel Kieffer, apoyado por los Yorkshire del Este atacaron y tomaron Quistreham, sufriendo un considerable número de bajas, más de 200. Un intento del 1er. De Lancashire del Sur en dirección a Periers Ridge tuvo que retroceder a Hermanville cuando los cañones antitanque alemanes pusieron fuera de combate a varios de los tanques de acompañamiento. La 1ª Brigada de Fuerzas Especiales desembarcó a media mañana y avanzó muy rápidamente hacia el interior para relevar a las tropas aerotransportadas que se mantenían en los puentes sobre el río Orne. A las 12:03 horas llegaron a los puentes sus efectivos más avanzados, con los que iba Lord Lovat, comandante de la brigada. A esta brigada se la conocía como las SS inglesas por sus iniciales de la Special Service.
A la 185ª Brigada se le asignó la misión de conquistar Caen. A las 11:00 de la mañana ya había llegado a tierra y se había organizado, pero los atascos del tráfico retrasaron su avance hasta las 12:30 horas. Luego el 2º de Infantería Ligera de Shropshire del Rey avanzó, aunque no contaba con sus tanques de apoyo. Para las 14:00 horas habían limpiado la mayor parte de Periers Ridge y habían empezado a avanzar por la carretera de Hermanville a Caen. A partir del mediodía, el Cuartel General de la 3ª División estaba recibiendo información de que al norte y oeste de Caen se estaban congregando tanques. La respuesta alemana al desembarco se retrasó porque el comandante del LXXXIV Cuerpo, el general Erich Marcks, esperó a la 12ª División Panzer SS, y la 21ª Panzer tuvo que efectuar un nuevo repliegue desde el este del Orne para enfrentarse a una situación más crítica en el oeste. Como consecuencia de esto, el ataque no pudo desencadenarse antes de las 16:30 horas. Los alemanes no abandonaron la ciudad de Caen, a pesar de los bombarderos aliados. Para impedir la sublevación francesa, ejecutaron a más de 80 miembros de la Resistencia, que estaban detenidos como rehenes en la prisión de Caen. La ciudad no cayó en manos de las fuerzas aliadas como pretendía Monty, aquel mismo día. De hecho Caen continuó en manos alemanas más de un mes, la noche del 6 de junio el diario londinense “Evening News” publicó el siguiente titular: “Monty lidera la invasión. Los tanques avanzan más allá de Caen.” Pero esta noticia publicada por los británicos no era cierta. El ejército alemán todavía controlaba la ciudad y no tenía intención alguna de abandonarla. Los arrogantes soldados ingleses iban a enfrentarse al mejor ejército del mundo. La 21º División Panzer y la Hitlerjugend frenarían a los decididos tanques de Monty, Caen iba a convertirse en la tumba de los carros ingleses. Durante la operación Goowood, que fue lanzada al este del río Orne el 18 de julio, que pretendía tomar la cresta de la colina de Bourgebus, al sur de Caen. Esta operación estaba pensada para los carros de combate, tanques había en abundancia, pero para julio de 1944, la sangre británica era ya muy escasa y muy preciada, y al ejército británico no le sobraba la infantería. Goodwood fue precedida por una barrera de fuego de artillería y de la aviación, y tras acabar el bombardeo en las posiciones alemanas los carros recibieron la orden de avanzar. De aquellos escombros surgieron cientos de soldados alemanes bien pertrechados que lucharon con gran valentía y contraatacaron. Sus Panther, sus Tigres, sus cazacarros Elephant, Jagdpanther, Jagdtiger y sus cañones del 88 consiguieron abrir brechas entre los escuadrones ingleses. Los alemanes cotban con una potente artillería pesada y cazacarros, tales como el Sturmpanzer IV Brümmbar, del cual se fabricaron 313 unidades, era un cazacarros temido por sus enemigos, ya que su cañón de 250 milímetros podía destruir cualquier vehículo blindado y acorazado aliado. O el más conocido –Panzerjäger-Jagdpanther, un cañón de 88 mm Schwere Sturmgeschütz (cañón de asalto pesado). Este cañón estaba montado encima de un chasis de un Panther V. Finalmente el 21 de julio después de perder 5.600 y 400 tanques, Monty se vio obligado a abandonar Goowood sin tomar Bourgebus. Aquel fracaso militar perjudico a Monty, dañando su posición personal ante los jefes aliados. Los ingleses aprendieron una importante lección aquel día. El ejército alemán podía estar en retirada, habría sufrido muchas perdidas y no tenía apenas recursos para reforzar las perdidas en hombres y material. Quizá estaba tocado de muerte, pero los soldados de la Wehrmacht, continuaban siendo las tropas mejor adiestradas del mundo, y en inferioridad de condiciones mostraron que su tropas y sus armas eran mejor en calidad que las aliadas. En aquella batalla ocurrió una anécdota ciertamente muy sorprendente. Lo que ocurrió en aquella carretera que se dirigía a Caen, mostró una vez más la poca colaboración que existía entras las diversas ramas de las fuerzas armadas alemanas, en este caso entre el Heer (ejército) y la Luftwaffe (fuerza aérea). El coronel Von Luck al mando del 123º Regimiento Panzer, de regreso al cuartel general de la división se encontró con una batería del 88, al mando de un mayor de la Luftwaffe, que apuntaba hacia el cielo, disparando contra los bombarderos que se dirigían a atacar Caen. Pero Von Luck se percato que por la carretera, a menos de 1km se acercaba una columna de 30 o 40 tanques británicos. Von Luck le dijo al mayor que dirigiera el fuego de sus cañones del 88 hacia la carretera, para destruir los carros enemigos. El mayor se negó, aludiendo que el era un oficial de la Luftwaffe, y que no recibía ordenes de un oficial del ejército, y que su misión era disparar contra los aviones aliados, no contra los tanques. Entonces Von Luck sacó su pistola y apunto a la cabeza del mayor de la Luftwaffe, y le dijo: “Mayor, en un minuto, puede estar usted muerto o recibir una medalla, usted elige” El oficial de la Luftwaffe no se lo pensó y ordenó a sus hombres que disparasen contra los carros británicos que subían por una carretera estrecha, con pocas posibilidades de maniobra por parte de los ingleses, y en menos de 10 minutos más de 30 carros británicos estaban ardiendo. Poco después Monty, debido a sus enormes perdidas en los diversos ataques para tomar Bourgebus decidió suspender la operación Goodwood. A finales de agosto, el coronel Von Luck y la 21º Panzer fueron retirados de la batalla de Normandía y enviados a toda prisa al valle del Ródano, para hacer frente a las fuerzas invasoras procedentes del sur de Francia.
Sus tanques llevaron a cabo un sondeo en el perímetro defensivo de los británicos alrededor de Bieville, mientras entre Sword y Caen se desplegaba una fuerza de bloqueo. El ataque en Bieville fue rechazado por un escuadrón de carros del Regimiento de los Yeomanry Stafforshire. Más tarde, los alemanes intentaron encontrar algún hueco en las defensas de Periers Ridge, pero en vista de la precisión del fuego de los tanques y cañones antitanque tuvieron que retirarse otra vez. Se hizo un tercer intento en el punto 61, al norte de Periers Ridge, también fue rechazado. Unos pocos tanques de la 21º Panzer consiguieron alcanzar la costa en Luc-Sur-Mer, donde todavía se mantenían algunos defensores, pero se retiraron tras ver que por encima de sus cabezas pasaban planeadores aliados en dirección a la zona de aterrizaje cercana a Ranville. Al caer la noche, los comandantes de las Fuerzas Expedicionarias Aliadas podían estar bastante satisfechos. Los desembarcos habían conseguido establecer cabezas de puente, y en las playas de Gold y Juno, los avances eran ya profundos. La de Omaha era la que tenía menos profundidad y la más débil, mientras que en Sword tuvieron que enfrentarse a una potente oposición acorazada. Potentes contraataques alemanes podrían todavía destruir los relativamente pequeños destacamentos aislados de tropas aliadas y forzarlas a retroceder hacia el canal. Sin embargo, se había llevado a cabo la parte más dura del asalto, y los aliados habían conseguido esforzadamente abrirse los primeros caminos de la invasión. A partir del día 9, los alemanes perdieron la iniciativa, los aliados habían desembarcado 326.000 hombres, 54.000 vehículos y 140.000 toneladas de material, que les permitieron progresar hacia el interior.
LA BATALLA DE NORMANDIA
(LA INVASIÓN DE EUROPA-EL ASALTO A LAS PLAYAS DE FRANCIA)
CUARTA PARTE
DESPUÉS DE LA BATALLA
El 1 de septiembre de 1944, Eisenhower tomó oficialmente el mando de todas las fuerzas de tierra del SHAEF estacionadas en Europa de manos de Montgomery para inmensa frustración de éste. Como compensación Churchill ascendió a Montgomery a Mariscal de Campo, un grado por encima de Eisenhower, pero esta buena noticia le duraría muy poco tiempo a Monty, ya que el presidente Roosevelt asesorado por el general Marschall inventó rápidamente un nuevo rango para Ike: el de general de cinco estrellas. Montgomery volvía a estar de nuevo bajo el mando de Eisenhower. Algunas guarniciones alemanas controlaban aún los puertos de Bretaña y del paso de Calais, y todos los suministros aliados continuaban llegando a través de las playas de Normandía . Los planificadores logísticos advirtieron que los suministros disponibles no bastarían para sostener a los cuatro ejércitos al ritmo de avance que llevaban. Montgomery presionaba a Eisenhower, hasta un grado equiparable con la insubordinación directa, para que abandonara aquella estrategia, detuviera al Tercer Ejército estadounidense y diera prioridad a una avance hacia el norte por parte del Segundo Ejército británico con el apoyo del Primer Ejército norteamericano. Antes de una semana, Patton y Bradley insistían en una estrategia opuesta, consistente en dar prioridad a su propio Tercer Ejército en dirección al este de Francia. Ambos confiaban en cruzar el Rin y alcanzar el corazón industrial de Alemania, el Rhur, antes de Navidad. Tras la batalla de Normandía, sin embargo la única cuestión era saber cuanto podría adelantarse el final de la guerra, y no quien la ganaría. Alemania como bien sabemos se rindió incondicionalmente a los aliados el 8 de mayo de 1945. Su dirección de la batalla de Normandía fue sin embargo de altísimo nivel, y dado que hubiera sido señalado como responsable de su pérdida, también hay que reconocerle el mérito de su victoria, crédito que debe ampliarse a Eisenhower por su habilidad como líder político. Los jefes militares alemanes que sobrevivieron a la guerra no tuvieron reparo en culpar de su derrota al Führer. Algunos de ellos, con increíble arrogancia, incluso intentaron aconsejar a sus vencedores acerca del modo en que ellos habrían conducido la campaña. ¿Podían haber ganado los alemanes la batalla de Normandía? Quizá un mejor servicio de Inteligencia les hubiera permitido adivinar el fondo de la Operación “Fortitude”. Podrían haber racionalizado su estructura de mando y mejorado sus suministros y adiestramiento.
Los aliados nunca hubieran invadido sin superioridad aérea, pero se ha sugerido que los alemanes podían haber alcanzado al menos una igualdad en el aire tras el Día D produciendo y empleando como cazas un número significativo de sus reactores ME 262, ya para entonces en servicio. También podrían haber mezclado vehículos acorazados con sus formaciones de infantería más débiles, incrementando la calidad general de sus fuerzas a cambio de unas pocas divisiones “escaparate”. Podrían haber construido más submarinos y buques de superficie para cortar el vital eslabón marítimo del canal de la Mancha. Con los submarinos de larga distancia, del tipo XXI, que ya se encontraban en la fase final de desarrollo, la Kriegsmarine de Hitler podía haber llegado a la costa oriental de EEUU, sin necesidad de repostar durante el recorrido, y lanzar ataques selectivos contra las costas norteamericanas. Hay muchas cosas que hubieran podido hacer. Sin embargo, y según se desarrollo la batalla, no hay nada que hubieran podido hacer para ganarla. Al nivel en que se libró la batalla de Normandía. Si el ejército alemán se hubiese librado de la necesidad de enfrentarse a un ejército aliado en el oeste –un tercio de las fuerzas de combate de primera línea alemanas—habría podido hacer frente a la ofensiva oriental soviética, planificada por los aliados como continuación del desembarco normando. El fracaso de Normandía habría concedido a Hitler la posibilidad de ganar la guerra. Si los aliados eran derrotados en las playas francesas, la Gran Bretaña no tendría recursos para un segundo ataque anfibio sin la colaboración estadounidense. Si el ejército americano hubiera caído derrotado en Normandía, después de concentrar los esfuerzos en los conflictos del Norte de África y Europa durante dos años y medio, Estados Unidos probablemente habría decidido dedicar sus principales energías a la reciente demanda bélica del Pacífico, de modo que Europa hubiera quedado abandonada a su suerte. Y quizás hoy en día no existiría la Unión Europea, sino que los estados europeos formarían parte de la Gran Alemania. La disputa entre Rommel y Von Rundstedt en torno a la conveniencia de una defensa más rígida o flexible no tenía la menor relevancia, y ninguno de sus sustitutos logró sugerir nada mejor. Lo cierto es que los generales alemanes que lucharon en Normandía mostraron su incompetencia durante toda la batalla.
A parte de los niveles superiores de mando, el poderío aéreo y la artillería constituyeron los factores clave para la victoria aliada, pero no fueron los únicos. La interrupción de suministros y refuerzos al frente alemán tan sólo tenía valor si, al mismo tiempo, los aliados atacaban y forzaban a los alemanes a emplear sus reservas. La infantería aliada era de inferior calidad a la alemana, y sus componentes no dudaban en identificar como tanques Tigre, a todos los carros de combate que avistaban, pero mostraron gran valor en su mantenimiento de la ofensiva. Gran parte de la fuerza alemana, no obstante, se basaba en el terreno en el que estaban luchando. Al igual que sucediera con las trincheras de la Primera Guerra Mundial o las selvas del Pacífico, el bocage se convirtió en un enemigo formidable. Merece la pena destacar el hecho de que los propios alemanes no tuvieron tanto éxito como los aliados en sus ataques a través del bocage, y que cuando perdieron su protección no tardaron en ser aniquilados. Se ha dicho siempre que un ejército refleja las características de una sociedad a la que pertenece. El ejército británico – que rara vez ha perdido alguna guerra – suele alabar a sus oponentes y despreciarse modestamente a si mismo. Con ello parecen querer sugerir: “Eran casi el mejor ejército del mundo, lástima que tuvieran que enfrentarse a nosotros” Los norteamericanos sin embargo, gustan de alabarse a si mismos a expensas de los demás y antes conceden mérito a un enemigo que a un rival. El enfoque alemán convierte la guerra en un juego de moralidad, en la trágica derrota de meros mortales que se debaten con fuerza sobrehumana las fuerzas impersonales de las máquinas. Si los norteamericanos hubieran sido tan buenos como afirmaban ser, los británicos tan malos como afirmaban ser y los alemanes tan buenos como todo el mundo afirmaba que eran, la batalla de Normandía habría seguido un curso distinto.
De los más de un millón de hombres que habían luchado en Normandía a las órdenes de Rommel, hasta el 17 de julio en que fue herido y sustituido Von Kluge, al mando del Grupo de Ejércitos B conservando el mando del OB West hasta el 18 de agosto en que sería sustituido en el mando por el mariscal Model. Un total de 240.000 soldados alemanes habían muerto o estaban heridos, y otros 200.000 habían sido dados por desaparecidos o capturados. Los alemanes habían perdido 1.500 carros de combate, 3.500 piezas de artillería, 20.000 vehículos y más de 3.600 aviones. Para finales de agosto, los aliados habían desembarcado en Normandía 39 divisiones o 2.059.299 hombres, junto con 438.437 vehículos y 3.098.259 toneladas de suministros. Habían sufrido 209.672 bajas, incluyendo 36.976 muertos. Se habían perdido 4.101 aparatos aliados y con ellos cerca de 17.000 aviadores. A lo largo de la batalla las perdidas en un y otro bando fueron muy elevadas. A finales de junio los norteamericanos habían perdido 37.000 hombres y 25.000 los británicos, canadienses y franceses libres. Y habían recibido unos 80.000 nuevos reclutas para suplantar las bajas. En el caso de los alemanes, estos habían dedicado a la batalla 400.000 hombres, mientras otros 250.000 del XV Ejército aguardaban en el Paso de Calais un desembarco que jamás se produciría. Para finales de julio el Grupo de Ejércitos B había sufrido más de 90.000 bajas y 225 carros de combate y tan solo había recibido el refuerzo de no más de 5.000 hombres y 17 carros de combate. Esto refleja los grandes problemas que sufrió Alemania durante la Segunda Guerra Mundial, para poder suministrar los refuerzos necesarios a sus ejércitos, que combatían en los diversos frentes de batalla del teatro de operaciones europeo. La mejor defensa que hubieran podido realizar los alemanes, sin duda hubiera sido el replegarse con todos sus ejércitos desde Francia, Bélgica Holanda, Luxemburgo, Dinamarca, Noruega e Italia, para formar con más de dos millones y medio de soldados una última y feroz resistencia en las la línea Sigfrido, ya en las fronteras del Reich, obligando a los aliados a una lucha a muerte en una guerra de desgaste con todas las reservas alemanas. La confianza alemana en el combate disminuía a menudo que pasaban las semanas, de los capturados por las tropas aliadas muchos son jóvenes e inexpertos. Algunos son reemplazos de la Europa del Este, obligados a luchar por la causa de Hitler. El general Günther Blummentritt, jefe del Estado Mayor del Grupo de Ejército B, le dijo al general en jefe del OB del Oeste: “ Nuestras fuerzas se están quedando sin medios, la situación del reemplazo es imposible, simplemente ya no tenemos suficientes soldados para contener la presión”. En las batallas por Normandía también murieron más de 20.000 civiles franceses, de los cuales más de 3.000 en la ciudad de Caen arrasada por los aliados. Hay que recordar en las memorias del general Bradley, sus palabras en referencia a que muchos franceses no recibieron con gran alegría a las fuerzas aliadas que venían a liberar Francia. “Los franceses no parecían contentos en ningún sentido por vernos llegar como un ejército victorioso para liberar Francia. Estaban bastante contentos en la situación anterior. Llevábamos guerra y desolación a su país. Miles de franceses murieron durante la batalla de Normandía, más de 3.000 en la ciudad de Caen, que fue arrasada por nuestros bombarderos. Su campiña antes preciosa se había convertido en un campo de batalla de muerte y destrucción.” Los objetivos del Día-D tampoco fueron tomados, se pretendía que las ciudades de Caen Bayeux, Carentan y St. Lô caerían rápidamente el primer día, pero no fue así, sobre todo porque Caen, no fue tomada por los aliados hasta el 19 de julio. Pero los aliados se habían establecido ya en las playas, consolidando sus posiciones y avanzando a trompicones hacia el interior. El 17 de agosto, el XV Cuerpo de Ejército estadounidense había entregado el frente de Argentan al V Cuerpo estadounidense y se había unido al avance del Tercer Ejército en dirección este. El 19 de agosto por la noche, la división de vanguardia de Patton –la 79 división—cruzó el Sena. Para el 25 de agosto, los cuatro ejércitos aliados habían alcanzado el río, y ese mismo día la 2ª División Acorazada francesa bajo el mando del general Le Clerc liberó París. Era el Día-D más ochenta días, o poco menos de lo previsto en el plan original de “Overlord”. La batalla de Normandía había terminado.
CONCLUSIÓN
La batalla de Normandía había sido larga y sangrienta, hay casi medio illón de solados alemanes y aliados muertos, heridos o desaparecidos en combate. Aún que la guerra todavía no había finalizado y pasarían muchos meses antes de las tropas soviéticas entraran en Berlín, los sucesos del Día-D y la batalla por Normandía son el principio del fin para el Tercer Reich de Hitler. De las memorias de Ernie Pinle, reportero de guerra y muerto a manos de los japoneses en abril de 1945, en su relación para el mes de agosto de 1944 en el París liberado por los aliados. Ernir Pinle dijo: “Uno no puede por menos que emocionarse con la intensidad de nuestra invasión . Fue audaz y poderosa, una de las mayores epopeyas militares de toda la historia. Espero que podamos alegrarnos de la victoria pero con humildad, ya que los soldados de todas las nacionalidades enfrentadas que han muertos en los campos de batalla de Francia, no querrían que nos regodeáramos”
ANEXO 1
ORDEN DE BATALLA ALEMAN:
OBERKOMMANDO DER WEHRMACHT
(OKW)
· Comandante en Jefe: Adolf Hitler
· Jefe de Estado Mayor: Generalfeldmarschall Wilhelm Keitel
· Jefe de Operaciones del Estado Mayor: Alfred Jodl.
OBERBEFEHLSHABER WEST (OB DEL OESTE)
· Generalfeldmarschall Gerd von Rundstedt
(hasta el 2 de julio de 1944)
· Generalfeldmarschall Gunther von Kluge
(hasta el 18 de agosto de 1944)
· Generalfeldmarschall Walther Model
GRUPO DE EJÉRCITO B
· Generalfeldmarschall Erwin Rommel
(hasta el 17 de julio de 1944)
· Generalfeldmarschall Gunther von Kluge
(hasta el 18 de agosto de 1944)
· Generalfeldmarschall Walther Model
SÉPTIMO EJÉRCITO
· Generaloberst Friedrich Dollmann
(hasta el 28 de junio de 1944)
· Oberstgruppenführer Paul Hausser
(hasta el 20 de agosto de 1944)
· General der Panzertruppen Heinrich Eberbach
(temporalmente, hasta el 30 de agosto de 1944)
PANZER GROUP WEST (hasta el 5 de agosto de 1944)
QUINTO EJÉRCITO PANZER
· General der Panzertruppen Leo Freiherr Geyr von Schweppenburg.
(hasta el 6 de julio de 1944)
· General der Panzertruppen Heinrich Eberbach. (Hasta el 9 de agosto de 1944)
· Oberstgruppenführer Joseph “Sepp” Dietrich.
I SS PANZER KORPS
· Oberstgruppenführer Joseph “Sepp” Dietrich. (hasta el 9 de agosto de 1944)
· Oberstgruppenführer Hermann Priess.
II SS PANZER KORPS
· Oberstgruppenführer Paul Hausser. (Hasta el 28 de julio de 1944)
· Oberstgruppenfürer Wilhelm Bittrich.
XLVII PANZER KORPS
* General der Panzertruppen Hans Freiherr von Funck
LVIII KORPS PANZER
· General der Panzertruppen Walther Krueger
II CUERPO PARACAIDISTA
· General der Falschirmtruppen Eugen Meindl
XXV KORPS
· General der Artillerie Wilhelm Fahrmbacher.
LXXIV KORPS
· General der Infanterie Erich Straube
LXXXI KORPS
· General der Panzertruppen Adolf Kuntzen
LXXXIV KORPS
· General der Artillerie Erich Marcks. (Hasta julio de 1944)
· General der Artillerie Wilhelm Farhmbacher. (Temporalmente, hasta el 18 de junio de 1944)
· Generalleutnant Dietrich von Choltiz. (Hasta el 28 de julio de 1944)
· Generalleutnant Otto Elfeldt.
LXXXVI KORPS
· General der Infanterie Hans von Obstfelder.
DIVISIONES ACORAZADAS DE LA WEHRMACHT
2º Panzer Division, 9º Panzer Division, 21º Panzer Division, 116º Panzer Division y Panzer “Lehr” Division.
DIVISIONES ACORAZADAS DE LAS WAFFEN SS
I SS Panzer Division, “Leibstandarte Adolf Hitler”, 2º SS Panzer Division “Das Reich”, 9º SS Panzer Division “Hohenstauffen”, 10º SS Panzer Division “Frundsberg”, 12º SS Panzer Division “Hitler Jugend” y 17º SS Panzer Division “Goetz von Berlichingen”.
BATALLONES ACORAZADOS INDEPENDIENTES DE LAS SS
101º Batallón Acorazado Pesado de las SS, 102º Batallón Acorazado Pesado de las SS, 103º Batallón Acorazado Pesado ( posteriormente rebautizado como 501-503º Batallón Acorazado Pesado), 654º Batallón Pesado Antitanque, 668º Batallón Pesado Antitanque, 709º Batallón Pesado Antitanque.
DIVISIONES DE INFANTERÍA
77º Division, 84º Division, 85º Division, 89º Division, 243º Statik Division, 265º Statik Division, 266º Statik Division, 271º Division, 272º Division, 275º Division, 276º Division, 277º Division, 326º Statik Division, 331º Division, 343º Statik Division, 344º Statik Division, 346º Statik Division, 352º Division, 353º Division, 368º Division, 708º Statik Division, 711º Statik Division y 716º Statik Division.
BRIGADAS INDEPENDIENTES DE ARTILLERÍA
7ª Wefer Brigade, 8ª Wefer Brigade y 9ª Wefer Brigade.
LA BATALLA DE NORMANDIA
(LA INVASIÓN DE EUROPA-EL ASALTO A LAS PLAYAS DE FRANCIA)
DIVISIONES DE CAMPO DE LA LUFTWAFFE
2º División de Paracaidistas, 3º División Paracaidista, 5ª División de Paracaidistas, 16ª División de Campo de la Luftwaffe y la 91º División de Desembarco Aéreo.
OBERKOMMANDO DER LUFTWAFFE (OKL)
· Comandante en Jefe: Reichsmarschall Hermann Göering
LUFTFLOTTE 3:
· Generalfeldmarschall Hugo Sperle.
APARATOS DISPONIBLES ( 30- 5 1944)
Cazas diurnos: 315 220
Cazas nocturnos: 90 46
Bombarderos: 402 200
Transportes: 100 31
Total: 907 497
III FLAK KORPS
Entre 120 y 160 cañones de 80mm y doble uso; 300 cañones Flak más ligeros.
ANEXO II
ORDEN DE BATALLA ALIADO
CUARTEL GENERAL SUPREMO DE LA FUERZA EXPEDICIONARIA (SHAEF)
· Comandante en Jefe Supremo: General D.D. Eisenhower
· Segundo Comandante en Jefe Supremo: Mariscal Jefe del Aire Sir. Arthur Tedder.
· Jefe del Estado Mayor: Comandante General Walter Bedel Smith.
21 º GRUPO DE EJÉRCITOS
* General Sir. Bernard L. Montgomery
SEGUNDO EJÉRCITO BRITÁNICO
· Teniente General Sir. Miles Dempsey
I CUERPO (Del Primer Ejército canadiense 23 de julio de 1944)
· Teniente General J.T. Crocker
VIII CUERPO (Desde el 16 de julio de 1944)
· Teniente General Sir. Richard O´Connor
XII CUERPO
· Teniente General B. C. Bucknall ( hasta el 3 de agosto de 1944)
· Teniente General B.G. Harrocks
DIVISIONES ACORAZADAS
División de Guardias Acorazados, 7ª División Acorazada “Ratas del Desierto”, 11ª División Acorazada, (79ª división Acorazada)
BRIGADAS ACORAZADAS INDEPENDIENTES
4ª Brigada Acorazada, 8ª Brigada Acorazada, 27ª Brigada Acorazada, 33ª Brigada Acorazada, 6ª Brigada de Guardias con carros de combate, 31º Brigada con carros de combate, 34ª Brigada de carros de combate.
DIVISIONES DE INFANTERIA
3º División, 6º División Aerotransportada, 15ª Divisón (Escocesa), 43º División (Wessex), 49º división (West Riding), 50º División (Northumberland), 53º División (Galesa), 59º (Staffordshire).
BRIGADAS DE COMANDOS INDEPENDIENTES
1ª Brigada de Servicios Especiales, 4ª Brigada de Servicios Especiales
PRIMER EJÉRCITO CANADIENSE (desde el 23 de julio de 1944)
· Teniente General H.D.G. Crerar
II CUERPO CANADIENSE (desde el 12 de julio de 1944—del Segundo Ejército Británico 23 de julio de 1944)
· Teniente General G.S. Simonds
DIVISIONES ACORAZADAS
4º División Acorazada canadiense, 1ª División Acorazada Polaca
BRIGADAS ACORAZADAS INDEPENDIENTES
2ª Brigada Acorazada canadiense
12º GRUPO DE EJÉRCITOS (desde el 1 de agosto de 1944)
· Teniente General Omar N.Bradley
PRIMER EJÉRCITO DE LOS ESTADOS UNIDOS
· Teniente General Omar N. Bradley (hasta el 1 de agosto de 1944)
· Teniente General Courtney H. Hodges
TERCER EJÉRCITO DE LOS EEUU
· Teniente General George S. Patton. Jr.
CUERPOS DE EJÉRCITO
V CUERPO (29º y 1ª División-Omaha)
· Comandante General Leonard T. Gerow
VII CUERPO (4ª y 90º División-Utah)
· Comandante General J. Lawton Collins)
VIII CUERPO (desde el 15 de junio de 1944)
· Comandante General Troy H. Middleton
XII CUERPO (desde el 29 de julio de 1944)
· Comandante General Gilbert R. Cook
XV CUERPO (desde el 2 de agosto de 1944)
· Comandante General Wade H. Haislip
XIX CUERPO (desde el 12 de junio de 1944)
· Comandante General Charles H. Corlett
XX CUERPO (desde el 2 de agosto de 1944)
· Comandante General Walton h. Walker
DIVISIONES ACORAZADAS
2º División Acorazada “Hell on Wheels” (Infierno sobre ruedas), 3º División Acorazada, 4º División Acorazada, 5º División Acorazada, 6º División, 7º División Acorazada, 2º división Acorazada Francesa.
DIVISIÓN DE INFANTERIA
1ª División “Big Red One” (Explicación de la unidad durante la Primera Guerra Mundial), 2º División, 4º División, 5º División, 8º División, 9º División, 28º División, 29º División, 35º División, 79º División, 80º División, 82º División Aerotransportada “ All American “ (Norteamericana), 83º División, 90º División, 101ª División Aerotransportada “ Screaming Eagles “ (Águilas Bramantes)
FUERZA AÉREA EXPEDICIONARIA ALIADA
· Mariscal del Aire Sir. Trafford Leigh-Mallory
SEGUNDA FUERZA AÉREA TÁCTICA DE LA RAF
· Mariscal del Aire Sir. Arthur Caningham
73 escuadrones de cazas, 20 escuadrones de bombarderos medianos, 7 escuadrones de cooperación del ejército. 1.220 aparatos aprox.
NOVENA FUERZA AÉREA DE LOS EEUU
· Teniente General Lewis H. Brereton (hasta el 7 de agosto de 1944)
· Comandante General Joyt S. Vandemberg
65 escuadrones de cazas, 22 escuadrones de bombarderos medianos, 56 escuadrones de transporte. 2.000 aparatos aprox.
DEFENSA AÉREA BRITÁNICA
· Mariscal de Aire Sir. Roderick M. Hill
41 escuadrones de cazas. 500 aparatos aprox.
COMANDANCIA DE BOMBARDEO DE LA RAF
· Mariscal del Aire Sir. Arthur T. Harris
73 escuadrones de bombarderos pesados, 15 escuadrones de bombarderos ligeros. 1.400 aparatos aprox.
OCTAVA FUERZA AÉREA DE LOS EEUU
· Teniente General James H. Doolitle (el que dirigió el ataque desde el portaviones Enterprises contra el Japón en 1942 cuando tan sólo era teniente coronel.)
160 escuadrones de bombarderos pesados, 45 escuadrones de cazas. 2.400 aparatos aprox.
ANEXO III
CUADRO DE MANDOS ALIADOS PARA LA INVASIÓN
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JEFE: EINSENHOWER (USA) ADJUNTO: TEDDER (G.B) JEFE DE ESTADO MAYOR: W.BEDELL SMITH (USA) JEFE DE ESTADO MAYOR: F.MORGAN (G.B) |
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AVIACIONES ALIADAS S.TRAFFORD (G.B) L.MALLORY (G.B)
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MARINAS ALIADAS S.B.RAMSAY (G.B) A.LEAHY (G.B) KING (USA)
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BOMBARDEO ESTRATÉGICO BRERETON (USA) CONINGHAM (G.B) SPAATZ (USA) |
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TROPAS AEROTRANSPORTADAS RIDWAY (USA) TAYLOR (USA) GALE (G.B)
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CUADRO DE LAS FUERZAS ALIADAS EN EL DESEMBARCO DE NORMANDÍA XXI GRUPO DE EJÉRCITOS (MONTGOMERY) |
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RESERVAS |
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SERVICIOS |
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2º EJERCITO BRITÁNICO
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1ºEJERCITO CANADIENSE |
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TROPAS AEROTRANS. (G.B) |
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CUADRO DE LAS FUERZAS ALIADAS EN EL DESEMBARCO DE NORMANDÍA XII GRUPO DE EJÉRCITOS (O.N.BRADLEY) USA
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1ºEJERCITO (USA) BRADLEY |
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3ºEJERCITO (USA) PATTON |
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TROPAS AEROTRANS. (USA) |
ANEXO IV
FUERZAS ALIADAS EN EL DESEMBARCO DE NORMANDÍA
6 Acorazados
25 Cruceros
150 Destructores
60 Corbetas
100 Dragaminas y Torpederas
1.600 Lanchas de desembarco
7 divisiones de infantería
1 división blindada
3 divisiones aerotransportadas
2 brigadas blindadas
2 brigadas de Servicios Especiales (Comandos)
5.112 bombarderos
5.747 cazas
4.907 planeadores y aviones de transporte.
FUERZAS ALEMANAS AL INICIARSE LA INVASIÓN
50 divisiones de infantería, paracaidistas y tropas de desembarco aéreo de la Luftwaffe
11 divisiones acorazadas
1.700 tanques
115 aviones de transporte
190 bombarderos (aprox.)
128 cazas (aprox.)
3 destructores
32 submarinos (algunos de ellos inservibles)
38 lanchas rápidas)
TROPAS AEROTRANSPORTADAS DE AUSTRALIA Y NUEVA ZELANDA EN LA GUERRA DE VIETNAM 1965-1975
LOS “ANZAC SPECIAL AIR SERVICE”
Los SAS australianos y los neozelandeses, junto con las otras unidades nacionales, tuvieron una gran actividad para apoyar los compromisos de sus estados, tanto con la Organización del Tratado del Sureste Asiático (SEATO), como con la “Commonwealth” en lo que atañe a las misiones en sus respectivas competencias estratégicas. Como demostración ulterior de su empeño, ambas naciones desplegaron unidades SAS en Vietnam, respectivamente entre 1966 y 1968. Especializados en patrullas de emboscada y reconocimiento a pequeña escala, los soldados del ASAS (Australian Special Air Service) y del NZSAS (New Zeland Special Air Service) demostraron que están entre los combatientes de la jungla más competentes y versátiles del mundo. El 23 de abril de 1964, el Presidente Johnson pidió que “más banderas” estuvieran representadas en Vietnam del Sur, esperando que los aliados de los norteamericanos acudieran a ayudar a “un amigo acosado”. La respuesta no fue de modo universal. Gran Bretaña, por ejemplo, rehusó mandar fuerzas militares, principalmente por una crisis en Borneo; pero, a finales de año, las Filipinas, Corea (del Sur), Tailandia, Australia y Nueva Zelanda habían indicado toda su voluntad de contribuir con algún tipo de ayuda militar. Eso permitió a Johnson mostrar la guerra como internacional, en vez de un problema puramente americano.
EL SAS AUSTRALIANO
La “ I SAS Company, Australian SAS”, fue formada en julio de 1957 en Swanbourne, en el oeste de Australia, con unos mandos que se extrajeron de unidades regulares. En 1960, la I Compañía SAS se convirtió en un componente del RAR (Real Regimiento Australiano), hasta que se formó un regimiento SAS en septiembre de 1964. El nuevo regimiento estaba compuesto por un Cuartel General, un Escuadrón de Base, elementos agregados del 152 Escuadrón (Transmisiones) y los Escuadrones SAS 1 y 2, los Escuadrones “Sabre” (Sable). Estos Escuadrones “Sabre” del SAS estaban compuestos por Plana Mayor y cuatro secciones de 16 hombres. La instrucción del ASAS estaba calcada , y aún lo sigue estando hoy en día, del modelo SAS británico, con algunas diferencias peculiares. La instrucción comprendía un riguroso programa de selección inicial, con hincapié en la navegación /orientación terrestre campo a través que se incluía en largas marchas de resistencia contra reloj y con todo el equipo. En la posterior instrucción de especialistas, durante muchos meses se ponía énfasis en patrullas, armas, demoliciones, sabotaje, comunicaciones, sanidad, embarcaciones (lanchas) pequeñas, natación de asalto, rastreo, supervivencia y combate en la jungla. La mayor parte de esta instrucción se realizaba en los desiertos y selvas tropicales del oeste de Australia; la instrucción de paracaidismo se realizaba en la base de la RAAF (Royal Australian Air Force) de Williamtonw, en Nueva Gales del Sur, bajo la tutela de la Escuela de Guerra Aeroterrestre . Se requerían nueve saltos para llegar a calificarse en el curso básico de tres semanas, y algunos individuos seleccionados podían escoger el curso de Caída Libre, de tres semanas y media. En febrero de 1965, el 1er. Escuadrón desplegó en Brunei (el protectorado británico en Borneo), para que, junto con el SAS británico y neozelandés, actuase contra las fuerzas indonesias; el 2º Escuadrón sustituyó al 1er. Escuadrón a fines de 1965. En noviembre de 1966, después de realizar muchas misiones de reconocimiento a través de la frontera y misiones de ataque en el cercano Sarawak, las unidades SAS australianas y neozelandesas se retiraron. En 1962 se envió a Vietnam a 6 miembros (un oficial y 6 suboficiales) de la 1ª Compañía SAS con el AATTV (Australian Army Training Team Vietnam), con un equipo de instrucción. El personal individual del ASAS fue agregado a los equipos de las Fuerzas Especiales para que trabajasen en el Programa CIDG, tanto en las Fuerzas de Choque Móviles, como en las operaciones de búsqueda y destrucción. A comienzos de 1966 se formó un 3er. Escuadrón (a partir, sobre todo, de personal del 1er. Escuadrón con experiencia de combate en Borneo), específicamente para prestar servicio en Vietnam, en donde fue desplegado durante el mes de abril. Pronto se formó el 4º Escuadrón, cuya función era servir de refuerzo. Los otros 3 Escuadrones del SAS, menos una sección (desde el año 1968 se agregó una cuarta sección del NZSAS (New Zeland Special Air Service), los cuales sirvieron desde ese momento durante los períodos de servicio aproximadamente de un año cada uno. Los periodos normalmente se solapaban , de forma que permitían al escuadrón de relevo familiarizarse por si mismo con el área de operaciones, y aclimatarse antes de emprender sus misiones LRRP como apoyo a la 1ª ATF (Fuerza Australiana de Intervención), una fuerza de combate a nivel de Brigada, que comprendía a la V “Force” Neozelandesa, cuyo tamaño era similar a un batallón. Los escuadrones se entrenaban antes de su despliegue, y realizaban ejercicios en Australia, Borneo y Papau-Nueva Guinea. Los ASAS (Australian Special Air Service), cuya base se encontraba al sureste de Saigón en el monte Nui Dat, tenía asignado un TAOR en la provincia de Phuoc Tuy, dentro de la III CTZ. En un principio, el 3er. Escuadrón estableció su base al pie de Nui Tuy, pero tras la llegada del I Escuadrón se situaron en la propia montaña en marzo de 1967. Las Fuerzas Especiales de EEUU en colaboración con otras fuerzas especiales de Australia, Nueva Zelanda y Vietnam del Sur crearon grupos de apoyo para la creación de unidades de combate de Defensa Civil entre los montañeros de las Tierras Altas de Vietnam.
Ya desde 1962 los soldados de las Fuerzas Especiales empezaron a formar compañías de Grupos Irregulares de Defensa Civil (CIDG) entre las tribus montagnard locales. Hablar de la Guerra del Vietnam sin apreciar y detallar el aspecto de la intervención de las unidades de las Fuerzas Especiales, sería olvidarnos de un aspecto fundamental de las operaciones secretas llevadas a cabo por la administración norteamericana en Vietnam. En enero de 1967 y en el marco del proyecto “Gamma” entraron en acción a lo largo de los caminos de frontera usados por el VC grupos compuestos de Boinas Verdes e indígenas. Esa actividad señaló el momento álgido del programa CIDG (Civilian Irregular Defence Groups, o Grupos Irregulares de Defensa Civil) en el que participaron montañeses y otros grupos étnicos minoritarios dirigidos en un primer momento por la CIA. El primer grupo se constituyó en 1961 en torno a Buon Enao (en la provincia de Darlac) con el Equipo A de las Fuerzas Especiales, a las órdenes del capitán Ronald Shackleton, y con hombres de la tribu Rhade, adiestrados para la defensa de las aldeas o bien como fuerza de ataque. Los Boinas Verdes figuraban meramente como asesores, pues los CIDG fueron mandados en la práctica por las Luong Dac Biet (las Fuerzas Especiales del Ejército de Vietnam del Sur) hasta 1966. en 1963 contaban ya con cerca de 20.000 miembros encuadrados en el componente de ataque y 43.000 en la milicia, ambos bajo mando norteamericano. El 1º de Julio de 1963 la CIA transfirió el control del proyecto CIDG al MACV. Con el Programa de Vigilancia de Fronteras (octubre de 1963), la función de los “Cidgees” pasó a ser más agresiva. A partir de octubre del año siguiente también se elevó el número de los componentes de la fuerza de reacción rápida “Mike”, después llamada Fuerza de Ataque Móvil, hasta alcanzar las 34 compañías con un total de 11.000 hombres Precisamente la “Mike Force” fue el origen de los Proyectos Alfabeto Griego “Delta” mayo de 1964, “Omega” y “Sigma” (septiembre de 1966) y “Gamma” (enero de 1967). En la práctica, la “Fuerza Mike” se trataba de unidades de asalto formadas con los Indígenas de las Tierras Altas Centrales y utilizadas en las misiones de respuesta rápida. Todo ello formaba parte de un plan más amplio relacionado con el empleo de tropas combatientes norteamericanas en Vietnam y la escalada del conflicto. Las Fuerzas Especiales de EEUU, como bien sabemos, tuvieron una participación muy destacada durante la guerra. Dichas Fuerzas Especiales se crearon en 1952, y en 1953 el 77º Grupo de Fuerzas Especiales (Aerotransportado) formó el núcleo del Centro de Guerra Especial en la RFA (República Federal Alemana). Pero algunos comandantes norteamericanos preferían más carros y artillería que esos “niños mimados de la Boina Verde” y el número de éstos en Europa disminuyó. La idea de unidades de elite y fuerzas especiales era totalmente ajena a la organización de las Fuerzas Armadas de EEUU. No obstante, en junio de 1957, el 1º Grupo de Fuerzas Especiales empezó a entrenar al Ejército sudvietnamita (ARVN) en Okinawa y equipos del 7º Grupo realizaron turnos de seis meses de permanencia en Vietnam a partir de mayo de 1960. En octubre de 1964, el 5º Grupo de Boinas Verdes asumió las operaciones de las Fuerzas Especiales. En 1965 sumaban ya cerca de 2.000 hombres. Su misión más importante era organizar Grupos de Irregulares para la Defensa Civil entre los nativos montagnard. Pero los Boinas Verdes debían poner en práctica algo más que sus cualidades como combatientes. Dentro del programa para ganarse los “corazones y mentes” de los campesinos, se preocuparon de que éstos tuviesen asistencia médica.
Otra de las tareas llevadas a cabo por las Fuerzas Especiales fue el Reconocimiento Lejano, dichas patrullas se formaron la primera Patrulla de Reconocimiento Lejano (LRRP) especializado en mayo de 1964. Trabajando en equipos de 5 a 6 hombres, las LRRP o “Lurps”, como se les apodó, operaban dentro del territorio enemigo, a menudo a más de 60km de su campamento base y muy por detrás del fuego de artillería de apoyo. El primer proyecto del LRRP, denominado originalmente Leaping Lena, fue más conocido posteriormente como Proyecto Delta y ejecutado por el Destacamento B-52 de las Fuerzas Especiales en Nha Trang. Con operaciones en una amplia base de terreno, el Delta también ayudó en el entrenamiento del Destacamento B-50 (Proyecto “Omega”), que empezó a operar en la CTZ II en septiembre de 1966, y del Destacamento B-56 (Proyecto “Sigma”), organizado al mismo tiempo en Ho Ngoc Nau para operaciones con la II Fuerza de Campaña. El Destacamento B-57 (Proyecto “Gamma”) se formó en enero de 1967 para operaciones dentro de Camboya. El MACV-SOG tomó el control de “Omega” y “Sigma” en noviembre de 1967, pero siguieron actuando como LRRP en operaciones, tales como (Proyecto“Daniel Boone”) (después “Salem Hause”), en Camboya y (Proyecto “Shining Brass”) (después “Prairie Fire”), dentro de Laos. Las técnicas que efectuaban los LRRP fueron también divulgadas a las fuerzas regulares norteamericanas, los Rangers del ARNV, Los CIDG y LLDB sudvietnamitas en la Escuela de Comandos y Reconocimiento del MACV en Nha Trang. Sin embargo, las restricciones políticas cada vez mayores que imponía el Congreso a las operaciones fronterizas hicieron que los cuatro proyectos del alfabeto griego se viniesen abajo en junio de 1972.
LA INFLUENCIA DE LAS FUERZAS COMUNISTAS EN PHUOC TUY
Cuando la 1ª Fuerza Táctica Australiana (ATF) fue desplegada en Phuoc Tuy en 1966, entró en una zona bajo control comunista. Se habían llevado a cabo acciones por parte del Ejército de Vietnam del Sur, y los grupos de acción civil survietnamitas estaban presentes, pero su registro de éxitos era bajo; habían sido golpeados con fuerza en emboscadas preparadas por VC locales con un conocimiento íntimo del terreno y firme apoyo del pueblo. Al nivel más bajo, el VC era muy activo persuadiendo (o intimidando) a los aldeanos locales para que se opusieran al régimen de Saigón. Cuando simpatizaban con su causa, la gente era organizada en grupos de “propaganda” y “educación” y se les entrenaba para tener una intervención más activa como trabajadores o llevando el suministro para las guerrillas. Existían pequeños grupos en la mayoría de las aldeas de Phuoc Tuy, pero dependían para protegerse de las capacidades militares del Batallón Regional D445, reclutado localmente y conocido por los australianos como “Phuoc Tuy’s Own” (“El propio del Phuoc Tuy”) A su vez, el D445, compuesto por unos 550 activistas en 1966, dependía de los soldados regulares de la 5º División VC en las montañas May Tao, situadas al noroeste, para cualquier operación superior al ataque guerrillero. En 1966, la 5º División estaba compuesta por dos regimientos, el 274º y el 275º, cada unos con unos 2.000 soldados bien equipados y entrenados. Igual que los estratos más bajos dependían de la 5º División, esta dependía de las guerrillas y simpatizantes más pasivos para sobrevivir. La creación de la base ATF en Nui Dat fue diseñada para crear una cuña entre las unidades militares vietcongs y sus fuentes de reclutamiento, información y suministros en las aldeas. Pero los objetivos de los australianos en la provincia de Phuoc Tuy era conducir una campaña de contrainsurgencia (COIN). Esto significa una mezcla de operaciones militares y ayuda civil (“corazones y mentes”) que protegía simultáneamente al pueblo y les proporcionaría un interés por proteger el status quo político. Después de Long Tan, se introdujo un intenso programa de acción civil, diseñado para mejorar la sanidad, educación y niveles de vida de los aldeanos corrientes. Las relaciones entre los australianos y los aldeanos eran generalmente buenas, por lo que al VC le resultaba difícil mantener o extender su influencia subversiva. Técnicas similares eran utilizadas por las Fuerzas Especiales norteamericanas (a menudo con la asistencia de tropas australianas), sobre todo entre las tribus indígenas de las Mesetas Centrales.
ESCUADRON SECCIONES PERIODO OPERACIONES
3 I, J, K 16 de junio-66/25 de julio-67 134
1 A,B,C 2 de marzo-67/26 de febrero-68 246
2 E,H,G 29 de enero-69/ 4 de marzo-69 265
3 I, J, L 3 de febrero-69/18 de febrero-70 ¿?
1 A,B,C 18 de febrero-70/18 de febrero-71 330
2 E,F,G 26 de febrero-71/15 de octubre-71 167
Las técnicos que la ASAS había aprendido en la Jungla de Malasia y Borneo, pronto fueron adaptadas al entorno más intenso que existía en Vietnam, aunque hubo algunas dificultades para la realización de operaciones combinadas con las unidades norteamericanas, de mentalidad más convencional. Sin embargo, fueron capaces de trabajar con mejor eficacia junto con unidades como la US Navy Seals en el Delta del Mekong, los Rangers del EVS (Ejército de Vietnam del Sur), y el Destacamento USSF (Principalmente con el Proyecto “Delta” y el Destacamento “B-53” de las Fuerzas Especiales) También trabajaron con las compañías LRRP “Rangers de EEUU” y con las fuerzas norteamericanas de la 9º y 101º División de Aerotransportada. Aunque sus técnicas operativas eran muy diferentes. A veces se efectuaba la introducción de patrullas por vía acuática en colaboración con la Marina Estadounidense, lanzándose botes de goma “Gemini” desde los destructores y lanchas patrulleras. El ASAS también participó en patrullas de instrucción en el Centro de Instrucción Van Kieb, que estaba a cargo del AATTV australiano, en el cual recibían instrucción las unidades de combate survietnamitas.
El SAS australiano se enorgullecía de su habilidad para emboscar al enemigo. Un grupo de cinco hombres, operando en territorio controlado por los comunistas, seleccionaba un punto probable de emboscada, normalmente en un sendero en la jungla que mostraba signos de haber sido usado recientemente. Tras un periodo de observación, se preparaba la emboscada. Los soldados del SAS se situaban a unos 50 metros arriba y abajo del sendero para advertir la llegada del enemigo, mientras el resto del equipo colocaba minas antipersonal M18A1 (Claymore) proporcionadas por los norteamericanos. Estas piezas letales contenían 700 bolsas de acero que a su vez, detonadas por medio de un cable o por control remoto se esparcían en un abanico de 60 grados que era efectivo hasta una distancia de 50 metros. Las minas se camuflaban y se colocaban en posiciones superpuestas para crear el máximo daño. El equipo SAS esperaba entonces a ver qué sucedía. Normalmente, una columna VC o EVN era precedida por un explorador de vanguardia, a quien se permitía pasar ileso. En cuanto aparecía la columna principal, las Claymore estallaban y fuego de rifles rociaba el sendero. Si la columna era grande se retiraba a un punto preestablecido; si el enemigo era aniquilado, los cadáveres se registraban en busca de documentos, armas y equipo. En las circunstancias adecuadas, una emboscada podía ser enormemente efectiva, pues destruía fuerzas comunistas y minaba su moral. Las Fuerzas Especiales norteamericanas, australianas y neocelandesas trataron íntimamente en Vietnam, e incluso tuvieron equipos mixtos. Las tácticas se desarrollaban y utilizaban mutuamente. Sin embargo, los soldados regulares norteamericanos mostraban desdén por los acuerdos de los Boinas Verdes con los expertos bélicos australianos y neocelandeses.
Los antiguos miembros del ASAS eran los instructores principales del Ala de Instrucción LRRP del Centro Van Kiev. También había personal del ASAS perteneciente al Escuadrón de turno que se encontraba destacado en la Guardia de la Embajada Australiana en Saigón. Los Escuadrones “Sabre” del ASAS, que contaban con unos 100 hombres, estaban compuestos por el Cuartel General; una sección de Transmisiones del Escuadrón 152, y tres secciones, pues una de las cuatro secciones que tenían en principio se suprimió antes del despliegue en Vietnam. Las secciones, mandadas por tenientes, tenían en origen cuatro patrullas de cuatro hombres (jefe, explorador, encargado de transmisiones y sanitario), uno de los cuales cumplía también las funciones de Cuartel General, plana mayor que mandaba el jefe de la sección. Después de que llegase a Vietnam el 3er. Escuadrón ; se añadió a cada patrulla un quinto hombre, el “segundo al mando”; y cuando se realizaban operaciones de emboscadas, era usual que se añadiese otro hombre más. En abril de 1967, cuando se asigno personal de refuerzo del 4º Escuadrón, se formó una quinta patrulla mandada por el sargento de la sección. A comienzos de 1970, los reclutas australianos que adoptaron tres años de servicio, empezaron a ser admitidos en el ASAS, una condición que el regimiento se vio obligado a admitir a causa de la escasez de profesionales que iban sufriendo a medida que aumentaba el compromiso de Australia en Vietnam. Aquellos soldados , aunque recibían instrucción sobre patrullas SAS, no recibían el curso completo de instrucción avanzada de especialistas. A fines de 1971 se formó dentro del Regimiento un Escuadrón de Instrucción, que condujo a que el 2º Escuadrón se disolviera después de partir de Vietnam tras cumplir su segundo periodo de servicio.
Junto a su misión principal cumpliendo operaciones LRRP a escala de patrullas, el ASAS también llevó a cabo emboscadas utilizando secciones o elementos mayores, además de golpes de mano, y operaciones de acordonamiento y búsqueda. Los escuadrones efectuaban ocasionalmente saltos en paracaídas para mantener su nivel de competencia. El 12 de diciembre de 1969 el 3er. Escuadrón , junto con algunas patrullas del NZSAS efectuaron un salto con efectivos de Escuadrón (90 hombres) en la parte oriental de su TAOR. La “Operación Stirling” estuvo apoyada por los aviones de transporte C-7 “Caribou” de la Royal Australian Air Force. El ASAS consideró la operación como un engaño; en realidad era una treta para encubrir la infiltración de cuatro a cinco patrullas, mientras las demás secciones regresaban a la base. Con el motivo aparente de asegurar la zona de salto, los TOA del Escuadrón B del 3er. Regimiento de Caballería australiano la había ocupado el día antes. Las patrullas que realmente iban a infiltrarse enlazaron con los vehículos acorazados para que los transportasen hasta las áreas de operaciones. Durante sus respectivos periodos de servicio, los escuadrones recurrieron ampliamente al apoyo que proporcionaban, para la introducción y extracción, los 16 helicópteros UH1B pertenecientes al 9º Escuadrón de helicópteros de la RAAF, que tenía tripulaciones neozelandesas. La 145 Compañía de Aviación de los EEUU, que tenía integradas dotaciones de personal australiano de vuelo. Pero el método de introducción preferido era mediante un torno; el rápel se adoptó oficialmente durante el primer periodo de servicio del 2º Escuadrón, pero apenas se utilizaba. La recuperación de las patrullas a menudo se efectuaba mediante cuerdas de extracción. A la largo de los cinco años, que participaron en las operaciones, durante la guerra de Vietnam, los cerca de 600 soldados pertenecientes a los Escuadrones del ASAS infligieron al enemigo más de 1.000 muertes confirmadas, cosa que resulta digna de mención cuando se tiene en consideración que su tarea principal era el reconocimiento. Igual que la mayor parte de las unidades de reconocimiento en Vietnam, tanto el ASAS como el NZSAS tuvieron que pasar por las frustración de ver como el Alto Mando de la I ATF (Fuerza de Intervención Australiana) y de otras fuerzas aliadas, no daban crédito a sus informes. Los elementos del ASAS se retiraron en octubre de 1971, algunos meses antes que otras unidades australianas de combate. Las perdidas del ASAS fueron extraordinariamente bajas a la vista de su misión y el tiempo que prestaron servicio: un hombre murió a consecuencia de sus heridas tras ser evacuado a Australia, otro resultó muerto accidentalmente mientras eliminaba explosivos, dos fallecieron por enfermedad, y otros dos resultaron muertos por “fuego amigo” que los confundieron con tropas del VietCong. Uno de los 6 militares australianos que aún figuran como desaparecidos, era un miembro del 3er. Escuadrón que se cayó de una cuerda de extracción. En total, fueron heridos en acción 52 hombres. El ASAS no recibió en Vietnam distinciones colectivas, pero se otorgaron cierto número de condecoraciones individuales: cuatro Cruces Militares, dos Medallas de Conducta Distintiva, cuatro Medallas Militares, y 20 menciones en parte (dos miembros del SAS recibieron dos veces la Mención, y fueron los únicos soldados australianos en Vietnam que alcanzaron esa distinción.)
EL SAS NEOZELANDÉS
El escuadrón independiente del SAS de Nueva Zelanda se creó con –dimensiones de compañía – en junio de 1955, y fue la primera unidad paracaidista de su ejército. En diciembre fue enviada a Malasia, y se puso bajo el mando del 22º SAS Británico, el cual paso a ser el “NZ-Squadron” (Escuadrón neozelandés). Pese a su eficacia la unidad fue disuelta cuando regreso a su país en diciembre de 1957, principalmente por razones presupuestarias . En diciembre de 1959 se reactivó la sección SAS en el campamento del Ejército en Papakura, y al año siguiente se amplio para convertirla en el 1er. Escuadrón del NZSAS, el ASAS prestó su ayuda en la instrucción. En 1961 se creó una sección territorial. En mayo de 1962 se desplegó en Tailandia un destacamento de 30 hombres del NZSAS para que participase en unos ejercicios combinados de la SEATO, que cumplieron además el papel de demostración de fuerza en la problemática región noroeste de Tailandia durante la crisis de Laos. Una parte del destacamento, la 1ª Sección actuó junto a Ban Chanthuk con el 1er. Grupo Táctico del 27º y del 25º de Infantería. Más tarde se trasladó a Chiang Mai para trabajar con los USSF. El otro elemento , la 3ª Sección se entrenó con las Fuerzas Especiales de EEUU en Undorm. Antes de su partida en el mes de septiembre, las dos secciones participaron en la acción de las unidades del Real Ejército Tailandés y de la Policía de Fronteras. En enero de 1963, el Escuadrón NZSAS fue rebautizado 1er. Squadron Ranger NZSAS. Con motivo de la conmemoración del centenario de los Guardias Forestales y los Guardias de Jaral de Toronaki, dos unidades de guerra maoríes que se habían creado alrededor de 1860, los escuadrones del 1 al 4 fueron enviados por turnos a Brunei durante los conflictos de Borneo.
Al principio toda la instrucción paracaidista se efectuaba en Australia, excepto el 1er. Ecuadrón neozelandés, que recibió su instrucción de salto en Singapur durante 1955. En 1965 se abrió finalmente una escuela de salto en la base de la Royal New Zeland Air Force (NZRAF) en Whenoupi. El curso básico de salto duraba ocho semanas, y se exigían al menos ocho saltos para superarlo. La selección e instrucción del NZSAS, similar a la del ASAS, continuaba con seis meses de instrucción de especialistas. Curiosamente un número apreciable de miembros del NZSAS es de la etnia maorí. La ayuda militar neocelandesa a Vietnam comenzó en 1964, cuando se desplegaron algunos elementos pequeños del ejército para que prestasen apoyo en acciones civiles, aunque ya en 1952 se habían dado a los franceses cierta ayuda material limitada. Durante una visita que el jefe del Estado Mayor del Ejército neozelandés realizó al US MACV en 1966, el cual manifestó su interés para que participase allí el 1er. Escuadrón Ranger que entonces se encontraba en Malasia con la 28º Brigada de la Commanwealth. Se propuso la alternativa que las cinco secciones del Escuadrón se turnasen en periodos de servicio de seis meses. Para el mando estadounidense, el despliegue de todo el NZSAS en conjunto resultaba especialmente deseable, pues había una apremiante necesidad de unidades LRRP adicionales. En octubre de 1968, la 4º Sección del NZSAS, con 26 hombres, fue enviada a Vietnam pasando por Malasia, en donde realizó la instrucción preparatoria. Una vez que llegó a Vietnam, la 4º Sección fue agregada al 2º Escuadrón del ASAS el día 12 de diciembre. Los jefes de patrulla y los segundos al mando del NZSAS al principio formaron parte de patrullas del ASAS para aprender mejor su función antes de efectuar sus propias misiones. Después las secciones del NZSAS quedaron agregados, formando la 4º Sección en el Escuadrón ASAS de turno y tomaron parte en muchas operaciones combinadas. Los “Kiwis” (apelativo que se daba a los neocelandeses) adoptaron también las patrullas de cinco hombres, pero a diferencia del ASAS, los mantuvieron después de retirarse de Vietnam. Otras dos secciones, llamadas ambas 4º Sección siguieron cumpliendo períodos de servicio de un año en Vietnam turnándose cada mes de noviembre hasta que se retiraron finalmente en febrero de 1971. Durante las 155 misiones que las NZSAS efectuó a lo largo de sus 27 meses de servicio en Vietnam, perdió un sargento y tuvo 8 soldados heridos.
